Real Academia de Ingeniería
La RAI advierte del desfase en nuestro país entre ciencia/tecnología y tejido productivo

 (Paloma Larena - Comunicación Real Academia de Ingeniería / marzo de 2008)

La Real Academia de Ingeniería (RAI) ha denunciado que los avances científicos y tecnológicos llegan con "desfase" al terreno empresarial español, a pesar de que España "haya pisado el acelerador" en robótica, aeronáutica, electrónica, informática, nuevos materiales, energías renovables y nanotecnología, entre otras disciplinas.

Los académicos consideran que los avances en aeronáutica, renovables,

biotecnología o nanotecnología deberían llegar antes al mercado

 

Invitan a COTEC, Comunidad Autónoma de Madrid, INDRA,

 Iberdrola y Grupo Ormazábal  a explicar sus “recetas” para lograrlo

 

Máquinas automatizadas, robótica, aeronáutica, electrónica, informática, nuevos materiales, energías renovables, genoma, biotecnología, nanotecnología… La Tercera Revolución Industrial, llamada también “Revolución de la Inteligencia” pisa el acelerador a fondo en Europa y España empieza a despuntar en algunas de estas disciplinas, según datos expuestos en la Real Academia de Ingeniería, durante una sesión sobre innovación tecnológica.

La paradoja es que los conocimientos científico-tecnológicos llegan con desfase al terreno empresarial, un problema sobre el que la RAI ha querido llamar la atención, preguntando a empresas y organizaciones modélicas como COTEC, Iberdrola, INDRA, Grupo Ormazábal y Comunidad de Madrid cuál es su “modus operandi” en este terreno.  José María Martínez-Val catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (Politécnica de Madrid) y Director de la Fundación para el Fomento de la Innovación Industrial, encargado de coordinar y moderar la sesión, explica que “en el siglo XXI la Tecnología debe tener aún mayor papel en las sociedades que aspiren a seguir activas y productivas en su desarrollo socioeconómico”.  


Según Juan Mulet, doctor Ingeniero de Telecomunicación y director general de COTEC, fundación empresarial ligada a la innovación tecnológica, “la tecnología del tejido productivo español es todavía escas y en gran parte adquirida e incorporada a los bienes de equipo y a los productos semielaborados”. Sin duda la competitividad de España no está suficientemente vinculada con la tecnología. Pero es la que corresponde a nuestra actividad de I+D. Mulet puso como ejemplo la necesidad de competir en el mercado turístico internacional, donde ha aparecido el emergente turismo asiático: 


El Grupo Ormazábal, fabricante de equipamiento eléctrico para las redes de distribución, es una empresa familiar de Bilbao, con 2.000 trabajadores y 525 millones de euros de facturación. Según explicó Javier Larrieta, director gerente de Ormazabal Corporate Technology, el grupo está presente en el mercado mundial de media tensión, compitiendo con fabricantes de la categoría de ABB, Siemens, Toshiba o Hitachi. Uno de sus proyectos más innovadores actualmente es el High Power Laboratory, un laboratorio de potencia que reproduce las condiciones de servicio en las redes de distribución eléctrica.
 

Carlos Fernandez, ingeniero aeronáutico y gerente de I+D+i en INDRA, una de las tres empresas españolas que más invierte en I+D en nuestro país, ilustró como el compromiso de esta empresa con la tecnología y la innovación puede llegar a constituir la clave de su actividad. Líder en Tecnologías de la Información y Sistemas de Defensa, INDRA colabora con el mundo universitario, como claro ejemplo de transferencia de tecnología. Factura 2.165 millones de euros en ventas, cuyo tercio se ejecuta en mercados internacionales. Con el apoyo de sus 23.000 profesionales ha desarrollado proyectos en más de 80 países.


Según Federico Manrique, Director General de Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid, esta Comunidad Autónoma “se diferencia en el entorno nacional por la mayor intensidad de recursos que dedica a I+D+i, para intentar alcanzar los niveles competitivos de regiones europeas de excelencia”.  El fomento de la innovación y el desarrollo tecnológico son líneas clave de la política regional, que se sustenta “en una investigación científica de calidad, en el apoyo al desarrollo de un tejido productivo de alto valor, en el impulso a la transferencia de tecnología para incorporar la innovación en las PYMES y en el pleno uso de las Tecnologías de la Información y de las comunicaciones como herramienta de la productividad empresarial”.


Por su parte, José Luis de la Fuente, doctor Ingeniero Industrial adscrito a la Dirección de Innovación de Iberdrola explicó como el grupo organiza su gestión de I+D+i y el papel que está llamado a tener el Capital-Desarrollo para potenciar la capacidad innovadora de Iberdrola.

Más información: Paloma Larena / 91 528 20 01
prensa-rai@real-academia-de-ingenieria.org

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