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La
Real Academia de Ingeniería (RAI)
ha denunciado que los avances científicos y tecnológicos llegan con
"desfase" al terreno empresarial español, a pesar de que
España "haya pisado el acelerador" en robótica, aeronáutica,
electrónica, informática, nuevos materiales, energías renovables y
nanotecnología, entre otras disciplinas.
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Los académicos consideran que los avances en aeronáutica, renovables,
biotecnología o nanotecnología deberían
llegar antes al mercado
Invitan a COTEC, Comunidad Autónoma de Madrid, INDRA,
Iberdrola y Grupo Ormazábal a explicar sus
“recetas” para lograrlo
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Máquinas
automatizadas, robótica, aeronáutica, electrónica, informática, nuevos
materiales, energías renovables, genoma, biotecnología,
nanotecnología… La Tercera Revolución
Industrial, llamada también “Revolución de la Inteligencia” pisa el
acelerador a fondo en Europa y España empieza a despuntar en algunas de
estas disciplinas, según datos expuestos en la Real Academia de
Ingeniería, durante una sesión sobre innovación tecnológica.
La paradoja es que los conocimientos científico-tecnológicos llegan con
desfase al terreno empresarial, un problema sobre el que la RAI ha querido
llamar la atención, preguntando a empresas y organizaciones modélicas como
COTEC, Iberdrola, INDRA, Grupo Ormazábal y
Comunidad de Madrid cuál es su “modus
operandi” en este terreno. José María Martínez-Val
catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales
(Politécnica de Madrid) y Director de la Fundación para el Fomento de la
Innovación Industrial, encargado de coordinar y moderar la sesión, explica que
“en el siglo XXI la Tecnología debe tener aún mayor papel en las sociedades
que aspiren a seguir activas y productivas en su desarrollo socioeconómico”.
Según Juan Mulet, doctor Ingeniero de
Telecomunicación y director general de COTEC, fundación empresarial ligada a
la innovación tecnológica, “la tecnología del tejido productivo español es
todavía escas y en gran parte adquirida e
incorporada a los bienes de equipo y a los productos semielaborados”. Sin duda
la competitividad de España no está suficientemente vinculada con la
tecnología. Pero es la que corresponde a nuestra actividad de I+D.
Mulet puso como ejemplo la necesidad de competir
en el mercado turístico internacional, donde ha aparecido el emergente turismo
asiático:
El Grupo Ormazábal, fabricante de equipamiento
eléctrico para las redes de distribución, es una empresa familiar de Bilbao,
con 2.000 trabajadores y 525 millones de euros de facturación. Según explicó
Javier Larrieta, director gerente de
Ormazabal Corporate
Technology, el grupo está presente en el mercado
mundial de media tensión, compitiendo con fabricantes de la categoría de ABB,
Siemens, Toshiba o Hitachi.
Uno de sus proyectos más innovadores actualmente es el
High Power Laboratory,
un laboratorio de potencia que reproduce las condiciones de servicio en las
redes de distribución eléctrica.
Carlos Fernandez, ingeniero aeronáutico y gerente
de I+D+i en INDRA, una de las tres empresas españolas que más invierte en I+D
en nuestro país, ilustró como el compromiso de esta empresa con la tecnología
y la innovación puede llegar a constituir la clave de su actividad. Líder en
Tecnologías de la Información y Sistemas de Defensa, INDRA colabora con el
mundo universitario, como claro ejemplo de transferencia de tecnología.
Factura 2.165 millones de euros en ventas, cuyo tercio se ejecuta en mercados
internacionales. Con el apoyo de sus 23.000 profesionales ha desarrollado
proyectos en más de 80 países.
Según Federico Manrique, Director General de Innovación Tecnológica de la
Comunidad de Madrid, esta Comunidad Autónoma “se diferencia en el entorno
nacional por la mayor intensidad de recursos que dedica a I+D+i, para intentar
alcanzar los niveles competitivos de regiones europeas de excelencia”. El
fomento de la innovación y el desarrollo tecnológico son líneas clave de la
política regional, que se sustenta “en una investigación científica de
calidad, en el apoyo al desarrollo de un tejido productivo de alto valor, en
el impulso a la transferencia de tecnología para incorporar la innovación en
las PYMES y en el pleno uso de las Tecnologías de la Información y de las
comunicaciones como herramienta de la productividad empresarial”.
Por su parte, José Luis de la Fuente, doctor Ingeniero Industrial adscrito a
la Dirección de Innovación de Iberdrola explicó como el grupo organiza su
gestión de I+D+i y el papel que está llamado a tener el Capital-Desarrollo
para potenciar la capacidad innovadora de Iberdrola. |