Real Academia de Ingeniería
50 aniversario del Sputnik: “BIP-BIP, BIP-BIP”: Un sonido que cambió el mundo)

 (Paloma Larena - Comunicación Real Academia de Ingeniería / septiembre de 2007)

Durante 20 días una bola del tamaño de un balón de baloncesto con cuatro antenas  transmitió un famoso “bip-bip”,  anunciando  a la Humanidad que su sueño ancestral de conquistar el espacio se había iniciado.Tan grande fue la influencia que tuvo el lanzamiento del Sputnik 1 que los medios de comunicación han calificado estos 50 años como la “Era Espacial”. La ingeniería ha jugado y juega un papel fundamental en todo este desarrollo, por lo que es el máximo objetivo de la Real Academia la divulgación de sus aportaciones científicas y tecnológicas a la exploración del espacio, así como los múltiples beneficios que han supuesto para la sociedad.

 

“Nuestros antepasados soñaron con poder volar al espacio y alcanzar cualquier confín del Universo, lo encontraban tan atractivo e inalcanzable que casi siempre lo relacionaron con los dioses y con el paraíso celestial”, explica Andrés Ripoll, miembro de número de la Real Academia de Ingeniería y coordinador de la jornada conmemorativa del próximo día 25 organizado por la RAI , en la que también participarán el astronauta Pedro Duque y el arquitecto y poeta Joan Margarit. Ripoll nos explica cómo se pasó del “sueño” a la realidad de la exploración espacial:

 

El espacio ha inspirado mitos religiosos y ficciones literarias

mucho antes de llegar al impulso definitivo de la investigación científica.

Un repaso a la mitología y religiones antiguas nos mostraría una gran similitud y constancia, en los mitos sobre viajes espaciales de dioses y hombres.

 

 

MITOLOGÍA Y FICCIÓN

 

  • Por ejemplo, los dos libros sagrados de la India nos hablan de objetos espaciales. El sabio Narada nos describe en el Mahäbharâta, (siglo IV a. d. Cristo) una colonia espacial que tripulada por ocho mil astronautas se desplazaba por el espacio. También Valmiki, en el Ramayana, nos narra en numerosos pasajes de sus poemas, acontecimientos del carro espacial Pushpaka que era rápido como el pensamiento.

 

  • En tierras totalmente aisladas de la India y su antigua cultura, tanto en tiempo como en espacio, aparecieron sociedades que también se interesaron por los vuelos espaciales. Así en muchos pueblos de la América precolombina se adoraba a un dios volador que venía del espacio: Quetzalcòatl, Gucumaz, o Kukulkán según se tratara de aztecas, toltecas, nahuas, quichés o mayas. Quizá una de las primeras representaciones de un astronauta pilotando una cápsula espacial, como opinan algunos arqueólogos, sea el bajorrelieve de la losa sepulcral de Palenque hallada en el templo de las Inscripciones.

 

  • Encontramos múltiples citas referentes al espacio en las diferentes culturas: China, Egipto, Roma, las tres grandes religiones monoteístas y, como no, en nuestra propia cultura occidental de los últimos siglos, cuyo exponente más conocido son las obras de Julio Verne, Asimov o Arthur Clarck.

 

Fueron, sin embargo, los pioneros de la astronáutica quienes

con sus desarrollos teóricos y experiencias prácticas pusieron los cimientos para que nuestra generación pudiera conseguir la tecnología

 que permitió ir al espacio y dominar este medio.

 

LOS PIONEROS DE LA ASTRONÁUTICA

·         El iniciador de esta disciplina fue el profesor Konstantin E. Tsiolkovky, que nació en Rusia en septiembre de 1857 (100 años antes del lanzamiento del primer satélite artificial que él predijo). Fue un teórico,

 

·         Otro de los padres de la astronáutica, Robert H. Goddard, nació en 1882 en Estados Unidos, fue un investigador experimental que, en marzo de 1926, lanzó el primer cohete de combustible líquido, diseñado y construido por él mismo. También comprobó que los cohetes funcionan en el vacío, lo que demostraba prácticamente que este sería el único medio de ir al espacio.

  • La mayoría de fórmulas y relaciones físico-matemáticas (más de 200) que permiten diseñar los motores cohete actuales, las debemos a Hermann Oberth de Alemania. De hecho, su obra cumbre Wege zur Raumschiffahrt (La ruta de la navegación en el Espacio) ha sido considerada como la Biblia de la astronáutica científica. Muchas de las fórmulas del profesor Oberth fueron las que utilizó Wernher von Braun para el diseño y realización del A-4, más conocido por su versión militar V2. Para los expertos es realmente el primer cohete que abriría las puertas a la conquista del espacio, aunque el ejército alemán lo usara como bomba volante para atacar Londres.

 

  • El primer lanzamiento con éxito fue el 4 de octubre de 1942 desde la isla de Peenemünde en el mar Báltico, quince años exactos antes del Sputnik 1. Después de la segunda guerra mundial, Von Braun siguió experimentando en el desierto de White Sands, en Nuevo Méjico, con los restos de la V 2 recogidos por el Ejército americano en Peenemünde.

 

  • El resultado de estos trabajos fueron nuevos cohetes más potentes y modernos, así como dos satélites, uno de los cuales el Explorer I, fue lanzado con éxito el 31 de enero de 1958 cuando la URSS (el grupo de Korolev que tenía desarrollado el lanzador Zemiorka) ya había lanzado dos Sputnik, el segundo con el primer ser vivo que volaba al espacio, la perrita Laika.

 

  • En la “carrera espacial” iniciada por las dos grandes potencias tenían máxima prioridad los futuros vuelos con seres humanos. Ya en 1958 el grupo de ingenieros dirigidos por Sergei Korolev, considerado el padre de los éxitos del programa espacial soviético, había resuelto los problemas planteados por la concepción de una nave espacial tripulada, la Vostok. El 10 de abril de 1961 Yuri Gagarin es destinado al primer vuelo Vostok.

 

  • Dos días después, 12 de abril de 1961, el sueño  se hacía realidad: desde el actual cosmódromo de Baikonur, y en una cápsula Vostok, Yuri Gagarin volaba al espacio por primera vez en la historia, transformándose en un héroe de la Humanidad y en nuestro primer mensajero cósmico.

 

Para más información, llamar a:

Paloma Larena / Gabinete de Prensa de la RAI / 91 528 20 01

Más información: Paloma Larena / 91 528 20 01
prensa-rai@real-academia-de-ingenieria.org

Estás en www.infoecologia.com