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Responsables
de
pesca
de
países
de
Centroamérica,
miembros
de
los
sectores
industriales
y
artesanales
dedicados
a
la
pesca
de
langosta
espinosa
y
al
cultivo
de
camarón,
integrantes
de
ONG`s,
comerciantes
y
agencias
internacionales
de
desarrollo
han
analizado
en
Panamá
diversas
propuestas
encaminadas
a
lograr
la
pesca
sostenible
y
un
uso
sostenible
de
estos
crustáceos.
Mario
González,
Coordinador
de
la
Organización
Regional
del
Sector
Pesquero
y
Acuícola
del
Istmo
(OSPESCA)
celebró
el
que
se
puedan
“lograr
acuerdos
firmes,
basados
en
estudios
técnicos
que
orientan
la
gestión
conjunta
en
la
acuicultura
y
pesca
de
langosta,
una
gestión
que
genera
beneficios
a
las
economías
centroamericanas
con
un
ingreso
anual
de
$250
millones,
provenientes
de
cerca
de
27.000
toneladas
exportadas”.
Como
resultado
de
la
reunión,
organizada
por
el
Programa
Ambiental
Regional
para
Centroamérica
(PROARCA)
y
OSPESCA,
se
firmará
una
Declaración
de
Acuerdo
Regional
donde
los
representantes
se
comprometen
a
impulsar
de
forma
conjunta
Mejores
Prácticas
de
Manejo
en
la
acuicultura
marina
y
en
la
pesca
de
langosta
(Panulirus
argus).
En
este
contexto,
organismos
internacionales
como
el
Fondo
Mundial
para
la
Naturaleza
(WWF,
por
sus
siglas
en
inglés)
instan
a
las
instituciones
rectoras
de
la
acuicultura
de
cada
país
para
que
procuren
la
aplicación
de
tecnología
más
limpia
en
el
proceso
productivo
que
resulte
en
la
reducción
de
los
costos
tanto
económicos
como
ambientales.
Entre
las
recomendaciones
de
la
reunión
se
hace
un
llamado
a
los
ministros
responsables
del
cultivo
de
camarones
en
la
región
para
que
faciliten
polos
de
desarrollo
acuícola
dentro
de
un
plan
de
ordenamiento
territorial
para
cada
país,
además
de
que
se
brinde
capacitación
a
los
cultivadores
en
materia
técnica,
ambiental,
económica
y
social.
Llama
la
atención
la
necesidad
de
gestionar
líneas
de
financiamiento
para
los
pequeños
y
medianos
productores.
“Quedó
evidenciado
un
cambio
de
actitud
hacia
el
aprovechamiento
sostenible,
donde
se
contempla
la
transferencia
de
información
sobre
tecnología
de
cultivo
del
camarón,
el
intercambio
de
experiencias
para
conocer
técnicas
más
eficientes
de
producción,
bioseguridad
y
criterios
comunes
sobre
regulaciones
aduaneras,”
dijo
Margarita
de
Jurado,
especialista
en
recursos
marinos
de
PROARCA.
Sobre
la
domesticación
y
mejoramiento
genético
de
los
camarones
se
propone
certificar
a
los
laboratorios
productores
de
larvas
que
estén
libres
de
enfermedades
y
adicionalmente
de
que
cumplan
con
criterios
de
una
buena
calidad
fisiológica.
En
cuanto
al
recurso
de
langosta,
los
delegados
centroamericanos
recomiendan
a
los
ministros
de
pesca
la
conformación
de
un
equipo
regional
de
langosta
para
dar
seguimiento
a
los
procesos
de
homologación
de
normas,
control
del
buceo
con
tanque,
y
la
generación
de
pautas
para
la
certificación
de
esta
pesquería,
todo
con
la
supervisión
de
OSPESCA
y
el
apoyo
de
PROARCA
y
WWF.
En
el
tema
de
la
langosta
también
se
propuso
la
búsqueda
de
alternativas
económicas
para
los
pescadores,
la
armonización
de
criterios
de
manejo
como
vedas
y
tallas
mínimas
y
el
intercambio
regular
de
información.
Para
sustentar
las
deliberaciones
se
han
hecho
presentes
conferencistas
de
renombre
internacional
como
Nelson
Ehrhardt
de
la
Universidad
de
Miami
con
el
tema
de
la
langosta
y
el
Edemar
Andreata
del
CYTED
de
Brasil,
además
de
la
importante
participación
de
los
mismos
pescadores
artesanales
y
cultivadores
de
langosta.
La
Declaración
se
firmará
hoy
miércoles
a
las
10:30
de
la
mañana
en
el
Hotel
Country
Inn
and
Suites
Canal
Amador,
posterior
a
dos
presentaciones
sobre
la
pesca
del
DULUP
y
la
experiencia
Kuna
en
Panamá.
CAMINO
RECORRIDO
El
trabajo
pesquero
desarrollado
a
propósito
de
este
taller
responde
a
una
historia
de
impulso
a
las
Mejores
Prácticas
de
Manejo
lideradas
por
el
Programa
Ambiental
Regional
para
Centroamérica
en
su
componente
de
Áreas
Protegidas
y
Mercadeo
Ambiental
(PROARCA-APM),
proyecto
ejecutado
con
fondos
de
USAID
y
con
la
asistencia
técnica
del
Fondo
Mundial
para
la
Naturaleza
(WWF),
The
Nature
Conservancy
(TNC)
y
Alianza
para
Bosques.
TNC,
WWF
y
la
Universidad
de
Rhode
Island
trabajaron
en
el
año
1997
y
99
en
el
desarrrollo
de
una
política
para
la
pesca
de
langosta
en
la
Mosquitia
Nicaragüense,
que
resultó
en
la
aplicación
de
la
veda
de
langosta.
Esta
es
una
de
las
áreas
de
extracción
más
importantes
para
la
región,
pues
representa
más
del
80%
de
los
recursos
financieros
generados
por
pesquerías
en
Caribe
Nicaragüense
y
un
porcentaje
cerca
del
50%
de
las
exportaciones
por
pesquerías
en
Nicaragua,
actualmente
la
tercera
fuente
de
ingreso
de
divisas
del
país.
Del
98
al
2002,
PROARCA
trabajó
con
el
Instituto
Smithsoniano
y
otras
organizaciones
locales
como
la
Fundación
para
la
Protección
del
Mar
(PROMAR),
la
Asociación
de
Micro
y
Pequeños
Empresarios
Turísticos
del
Archipiélago
de
Bocas
del
Toro
(AMIPETAB)
y
la
Autoridad
Marítima
de
Panamá,
en
la
determinación
de
las
condiciones
de
las
poblaciones
de
langosta
en
Bocas
del
Toro,
frontera
Costa
Rica-Panamá.
En
esta
zona
del
Caribe
Panameño
se
determinó
que
la
langosta
está
fuertemente
deteriorada
y
que
son
urgentes
programas
para
su
recuperación.
Se
recomendó
trabajar
con
grupos
locales
de
pescadores
y
con
los
propietarios
de
restaurantes,
quienes
representan
el
principal
canal
de
distribución
en
Bocas
del
Toro.
Este
año,
con
apoyo
de
PROARCA/APM,
los
pescadores
de
Bocas
del
Toro
han
conformado
la
asociación
de
pescadores
del
archipiélago,
conocida
como
ADEPESCO,
la
cual
se
ha
comprometido
en
el
uso
sostenible
de
la
langosta
mediante
la
implementación
de
normas
de
pesca.
Sin
embargo,
se
requiere
el
esfuerzo
de
hoteleros,
comerciantes,
restaurantes
y
usuarios
de
la
langosta,
así
como
la
protección
efectiva
de
sus
hábitat,
siendo
estos
los
manglares,
arrecifes
de
coral
y
pastos
marinos.
PROARCA,
proyecto
de
la
Comisión
Centroamericana
de
Ambiente
y
Desarrollo
(CCAD),
trabajó
con
los
gobiernos
de
Honduras,
Guatemala
y
Belice
en
el
2000
para
el
desarrollo
de
una
política
de
homologación
pesquera
de
la
langosta.
Al
presente
se
dado
el
visto
bueno
a
las
vedas
de
langostas,
en
el
marco
de
un
espacio
de
negociación
entre
las
autoridades
de
pesca
de
los
tres
gobiernos,
un
ejemplo
a
seguir.
Es
así
como
PROARCA
ha
avanzado
a
pasos
gigantes
en
el
fomento
de
la
pesca
sostenible
y
de
la
conservación
de
la
langosta,
actividades
que
sirven
tanto
a
la
economía
como
a
la
biodiversidad
en
Centroamérica.
Hoy,
con
la
participación
de
OSPESCA
en
el
impulso
de
la
pesquería
de
pequeña
escala,
se
muestran
avances
concretos
en
la
implementación
de
la
Alianza
para
el
Desarrollo
Sostenible
firmada
por
los
Presidentes
Centroamericanos
el
20
de
agosto
de
1994
en
Guácimo,
Limón,
Costa
Rica. |