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Su jardín ideal |
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Pero
si
el
jardín
va
a
ser
sólo
para
usted
y
predominantemente
contemplativo,
puede
crear
una
gran
y
completa
rosaleda...
y
poco
más.
En
el
caso
de
que
adore
los
colores
chillones,
guarde
sitio
en
sus
macizos
para
plantar
cada
primavera
flores
y
más
flores
de
verano;
pero
si
su
color
es
el
verde,
concentre
sus
esfuerzos
en
los
árboles
y
arbustos.
En
fin,
que
todo
es
posible
en
la
jardinería
actual,
gracias
a
la
gran
cantidad
de
bellas
especies
que
los
obtentores
ponen
a
su
alcance
y
las
cómodas
presentaciones,
tiesto,
cepellón
o
raíz
limpia,
que
encontrará
en
los
viveros
y
garden
center
para
plantar
en
cualquier
época
del
año.
Respeto al medio ambiente
Podríamos fácilmente caer en la tentación de pensar que un jardín urbano o alrededor de una gran ciudad, de dimensiones modestas, encerrado en sí mismo al ser objetivo prioritario el aislamiento de los vecinos y donde se reclama ante todo el crecimiento rápido de las especies para conseguir sombra, frescor y estética, no tiene por qué ajustarse demasiado a las deseables tendencias ambientales para lograr que las plantas autóctonas o aborígenes llenen de nuevo nuestro suelo, ahorrar agua al máximo, no intoxicar la tierra con demasiados fertilizantes, crear un paisaje lo más natural posible, etc.
Y sin embargo es tan importante, que voy a contarles cuatro cosas acerca de lo mencionado. Ante todo, piensen que un pequeño jardín al lado de otro pequeño jardín y éste al lado de otro, pueden conformar todo un paisaje. Bien, pues si todos juntos conseguimos que este paisaje se parezca al entorno circundante, es decir a los campos y bosques de los alrededores, ¡objetivo cumplido!
¿Cómo conseguirlo? Plantando especies autóctonas, que son las que encontrarán dando una vuelta por ahí, por el monte más cercano; creando grupos y macizos similares a los que la naturaleza forma en el campo y, desde luego, huyendo de lo que la naturaleza no les ofrece, como es un manto verde durante todo el año (césped) en la mayoría de nuestras zonas climáticas.
Precisamente, si les recomiendo limitar lo más posible el césped es por conseguir tal vez lo más importante en el jardín: gastar poca agua, bien precioso y escaso que además, en la mayoría de los casos, llega a sus bocas de riego limpia, depurada y apta para el consumo humano.
Un jardín es un hábitat... también para usted
De forma básica, podemos decir que un jardín es, ante todo, una superficie de terreno donde coexisten en el peor de los casos, y conviven en el ideal, una serie de seres vivos. Fíjense que no les hablo de vegetales, que sería lo más obvio en un jardín, ni animales como insectos, pájaros o mamíferos, sino de seres vivos. Los hongos por ejemplo, pertenecientes al reino Fungi, las bacterias, del reino Protista, o las algas del estanque, del reino Monera, no son ni vegetales (reino Plantae) ni animales (reino Animalia), y sin embargo son importantísimos, decisivos en el equilibrio vital del jardín. Si usted olvida esto, difícilmente conseguirá la felicidad de los moradores del terreno alrededor de su casa, empezando por la de los suyos, ya que el ser humano es el último escalón en la colonización, utilización y disfrute de un jardín.
"Pero si sólo poseo 150 metros cuadrados de tierra alrededor de mi adosado ¿qué me cuenta este hombre acerca de los reinos de la naturaleza, de los hongos, de las bacterias...?" Pues le cuento, querido amigo, que aunque usted "sólo" tenga 150 m2 de terreno, en ¡un puñado! de tierra de este suelo puede contar más de cien insectos, varios millares de ácaros, 100.000 nemátodos, 100 millones de células micóticas (de hongos) y un número prácticamente incontable de bacterias.
Toda esta riqueza se debe respetar para lograr un hábitat casi autosuficiente, donde los nutrientes sean asimilables por las plantas, el drenaje perfecto, la erosión casi nula, etc. Y para ello, hay que huir de los grandes desmontes o rellenos, los tratamientos fitosanitarios tendentes a la esterilización más que al control de una plaga o enfermedad puntual, la plantación excesiva de especies exóticas (que naturalmente en Jardinería están permitidas, pero en cierta medida), y del abuso del césped, no natural en España salvo en el atlántico.
Ingredientes
¿Quiere jugar a montar un divertido, pero trascendental, puzzle? ¿Quiere confeccionar un sabroso plato, utilizando tada clase de especias, hierbas culinarias, verduras, carnes, pescados, etc.? ¡Eso es construir un jardín! Usted cuenta con una serie de ingredientes, que pueden intervenir a su favor... o todo lo contrario ¡pobre guiso si nos pasamos con la sal o la guindilla!
Los
componentes
con
los
que
contamos
para
crear
un
jardín,
aparte
de
los
conocimientos
históricos
y
ambientales
que
sin
duda
pueden
condicionar
el
resultado
final
son,
como
elementos
básicos
a
tener
en
cuenta,
clima,
suelo,
agua
y
plantas. |
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(Fragmento del libro de José Plana "Manual práctico de jardinería: Haga su jardín... y manténgalo con facilidad". Editorial Mundi Prensa).
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