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El
avistamiento u observación de cetáceos, como ballenas y delfines, se
ha convertido en una de las actividades turísticas con mayor atractivo
en Costa Rica, y según estudios de la Fundación PROMAR se estima que
ha generado cerca de un millón de dólares anuales en los últimos
dos años, teniendo un aumento de un 1300% en el número de operadores
turísticos que ofrecen esta opción.
Para contribuir con su protección, del 18 al 19 de setiembre del
presente año tuvo lugar en Bahía Drake en la Península de Osa, Costa
Rica, el primer “Taller de Capacitación para Operadores Turísticos
en la Observación de Ballenas y Delfines”, promovido por la Fundación
Cethus, la Sociedad para la Conservación de Ballenas y Delfines (WDCS),
el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), y PROMAR.
Este curso fue impartido por Miguel Iníguez y Vanesa Tossenberger
de la Fundación Cethus y de la WDCS, y Javier Rodríguez de la Fundación
PROMAR. Contó con 35 participantes, entre los que se encontraban
capitanes de barco, guías locales de turismo, tour operadores,
instituciones gubernamentales como el Instituto de Pesca y Acuicultura
(INCOPESCA), el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Instituto
Costarricense de Turismo (ICT) y Guardacostas.
Los participante aprendieron cómo encontrar e identificar cetáceos
en el mar, cómo organizar un buen programa de turismo de observación
de cetáceos, y varias normas y regulaciones para la observación
de cetáceos.
“Este taller permitió mejorar la calidad del servicio que se
ofrece en los tours de avistamiento de cetáceos en Costa Rica, a fin de
minimizar el impacto sobre estos animales” mencionó Miguel Iñíguez,
instructor del taller quien trabaja con cetáceos desde hace 20 años.
Costa Rica recibe cada año miles de turistas que vienen atraídos por
sus parques nacionales y sus playas. Durante los últimos años, se ha
desarrollado un tipo de turismo adicional que consiste en la observación
en el mar de delfines y ballenas. Esto es debido a que en aguas
costarricenses pueden observarse 29 especies de cetáceos es decir, 35%
del total de especies en el mundo.
Para Sandra Andraka, Oficial de Programas de WWF, el incremento de la
actividad turística de avistaje de cetáceos en el país apunta a que
esta actividad llegue a ser una alternativa económica para muchas
comunidades costeras.
“Igualmente, tiene que haber una colaboración muy estrecha entre los
operadores y las entidades reguladoras gubernamentales para llevar a
cabo esta actividad de manera armoniosa, fomentando la investigación
para tener un mayor conocimiento sobre la ecología y comportamiento de
los cetáceos que viven o visitan las aguas costarricenses”, explicó
Andraka.
Según Iñíguez y Tossenberger, este turismo no debería causar
impacto sobre los animales que se observan, a fin de que no se afecte su
reproducción. Por esta razón quienes realizan este tours de
avistamiento deben conocer a fondo el comportamiento de éstas especies.
“Estos cursos sobre mejores prácticas turísticas para la observación
de cetáceos resultan en personal capacitado para que la visita sea poco
impactante, ordenada, basada en información rigurosa y
satisfactoria para los turistas, por lo que resultan provechosos
tanto para los operadores, como para los mismos cetáceos y para todos
quienes nos enriquecemos con la biodiversidad marina”, concluyó
Andraka.
Notas al editor
El Fondo Mundial para la Naturaleza, conocido como WWF, por sus siglas
en inglés, se esfuerza por salvaguardar a los cetáceos en el mundo, a
través de la investigación de campo, capacitación, educación
ambiental y fortaleciendo acuerdos nacionales e internacionales. Así
contribuyen con los siguientes objetivos de conservación: disminuir la
pesca incidental, reducir las colisiones con barcos, proteger los cetáceos
de contaminantes químicos, atender el cambio climático y su impacto en
los cetáceos, apoyar la observación de cetáceos (whale watching)
y conducir la pesca ballenera bajo el control estricto de la Comisión
Ballenera Internacional (CBI).
En Costa Rica, WWF está construyendo un programa para trabajar en el
fortalecimiento de capacidades para dirigir una correcta operación de
observación de cetáceos, y levantar el conocimiento de la sociedad
civil, el sector turístico y las autoridades gubernamentales sobre la
importancia de contar con medidas de conservación nacionales e
internacionales para estas especies.
Para más información:
Sandra Andraka, Oficial de Programa, Fondo Mundial para la Naturaleza,
WWF Centroamérica. Sede en Costa Rica.
Email: sandraka@wwfca.org
Laura Sequeira, Asistente de Comunicaciones, Fondo Mundial para la
Naturaleza, WWF Centroamérica. Sede en Costa Rica.
Email: lsequeira@wwfca.org
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