Los naturalistas recuerdan a Felix en el 25 aniversario de su muerte

Madrid, 14 de marzo de 2003 (InfoEcología).-  Cuando se cumplen 25 años de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente, mientras filmaba una carrera de perros esquimales en Alaska, su mensaje de amor por la naturaleza sigue más vigente que nunca. Muchos de quienes hoy se dedican a la divulgación medioambiental lo hicieron empujados por el carisma que transmitía el "amigo de los animales", el "amigo Félix". Ahora una fundación, preservará la memoria del naturalista y pionero de la divulgación en España.

Hace 25 años, exactamente el 14 de marzo de 1980, un desgraciado accidente aéreo costaba la vida al naturalista Félix Rodríguez de la Fuente. El "amigo de los animales", como se le conocía popularmente, nos dejaba en la plenitud de su vida profesional, mientras trabajaba en lo que le había hecho mundialmente famoso: los documentales de naturaleza. 


El hombre que despertó en toda una generación de españoles el amor por la fauna ibérica y la necesidad de preservarla había nacido en Poza de la Sal, un pequeño pueblo burgalés donde descubrió su amor por los animales. Tan temprana afición por la zoología le llevó a criar un cachorro de zorro cuando aún no había cumplido los 10 años. 

Más tarde abandonaría la Medicina (se hizo odontólogo) para dedicarse al estudio de la fauna ibérica, su gran pasión. En 1964, Félix fue invitado a un programa de televisión, en el que participó llevándose consigo a su halcón Durandal. 

Fueron tantas las cartas del público pidiendo que volviese "el hombre del halcón" que Félix volvió, esta vez para quedarse. "Félix, el amigo de los animales", "Fauna Ibérica" y "Aventura" fueron sus primeros espacios. Más tarde vendrían las popularísimas series documentales "Planeta azul" y "El hombre y la Tierra". Esta última ha sido vista por más de 800 millones de personas en todo el mundo, incluida la BBC, en la que incluso llegó a superar a los prestigiosos trabajos de National Geographic. 

El naturalista y divulgador medioambiental Joaquín Araújo, Premio Global 500 de la ONU (galardón considerado como el Premio Nobel de Medio Ambiente) le conoció bien, ya que trabajó durante seis años en permanente colaboración con Rodríguez de la Fuente. "Félix tenía una capacidad de enganche con el público que no se ha vuelto a producir. Aunque ¡ojo! yo soy de los que piensan que no tiene por qué repetirse. De hecho, ha tenido pretendidos imitadores que aún siguen en activo. Pero Félix es inigualable e inimitable". 

A Joaquín Araújo, la relación con Félix le supuso dar un giro en su propia trayectoria vital. "Era muy profesional, siempre quería lo mejor. Trabajé con los mejores equipos en las distintas áreas profesionales que intervienen en la defensa del medio ambiente y la naturaleza. Los seis años que estuve con él creo que podrían equivaler a un par de másters en las mejores universidades del Planeta... mucho mejor que eso, desde luego". En lo personal, recuerda que Félix transmitía un entusiasmo desbordante, "lo cual provocaba un cierto contagio, pero a la hora de trabajar era muy duro, exigente, con un carácter bastante fuerte en todos los sentidos. Y muy subjetivo también. Se salía siempre con la suya".

Ricardo Aguilar, director científico de oceana asegura que "Félix dignificó el amor por la naturaleza y popularizó su defensa, abriendo los ojos a la opinión pública sobre la riqueza y maravillas de la Península Ibérica". 

Para Aguilar, reconocido experto en biología marina, "su cercanía y conocimiento de los temas que divulgaba no sólo le hacían totalmente creíble, sino que dio pie a una de las mejores generaciones de naturalistas de España. Y lo hizo con una gran visión de futuro, como podemos comprobar actualmente". 

Este prestigioso naturalista experto en cetáceos llega a afirmar que "yo no sólo me crié con todos los libros que publicó, sino que al haber compartido con él el mismo origen, las tierras burgalesas, lo consideraba también parte del paisaje que he vivido". La obra de Félix Rodríguez de la Fuente sigue produciéndonos un indescriptible sentimiento por dentro. "Casi como el mismo aullido del lobo, cuya leyenda negra se empeñó en desterrar", dice Aguilar.


En unas recientes declaraciones, Juan Carlos del Olmo, secretario general de Adena, manifestaba que la obra de Rodríguez de la Fuente sobre la fauna ibérica, así como su gran capacidad divulgativa, no han sido superados todavía. "La figura de Félix es inimitable, con un magnetismo y un carisma impresionantes. Casi todos los que nos dedicamos a esto lo hicimos en gran medida gracias a él, pero es verdad que después han faltado figuras de su talla".

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