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Una
herramienta básica para gestionar conjuntamente agua y monte es
la restauración hidrológica-forestal. Sin embargo, a tenor de
las inversiones realizadas en la última década, no parece una
prioridad en las actuaciones de las Confederaciones Hidrográficas.
De 1990 a 1999 las inversiones en restauración hidrológica–forestal
en toda España ascendieron a 240 millones de euros (el 75%
financiado por fondos europeos). Como comparación, hacer 4 km de
autovía supone un desembolso medio de 24 millones de euros.
En
estos momentos, según el Plan Forestal Español,
las inversiones en RHF deberían ser de 220 millones de euros al año.
Es imprescindible que se cumplan estas intenciones, a pesar de que
los efectos económicos, sociales y
ambientales se materialicen a largo plazo, lo que convierte a
estas inversiones en poco atractivas políticamente.
Reflexiones
conceptuales:
-
La RHF surge para paliar los efectos catastróficos de las avenidas
y el control de los procesos erosivos.
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Sus actuaciones se han venido centrando en la restauración de la
cubierta forestal y en obras en los cauces, con resultados muy
satisfactorios. Ejemplos especialmente afortunados son la
restauración de Sierra Espuña (Murcia) o Lanjarón (Granada).
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Sin embargo, esa trayectoria histórica propicia y mantiene una
focalización en los aspectos preventivos, dejando de lado una
visión más global de la hidrología forestal que ha llevado a la
desvinculación entre la gestión forestal y la de los recursos hídricos.
Por
todo lo anterior:
Es
imprescindible considerar lo forestal como un
elemento insustituible en la gestión integral de los recursos hídricos,
por su papel en:
•
Regulación hídrica
•
Conservación del suello
•
Calidad del agua
•
Dinámica, composición y estructura de los ecosistemas fluviales y
humedales
Propuestas:
·
Incorporar la gestión forestal a los Planes
Hidrológicos como una poderosa e insustituible herramienta de
gestión del agua y de los ecosistemas que ésta soporta, con
criterios específicos que favorezcan su decisiva influencia en el
régimen y calidad de los recursos hídricos.
·
Se debe
impulsar una mayor inversión en los trabajos de restauración
hidrológico-forestal, y garantizar la misma más allá de períodos
legislativos.
·
Es imprescindible compatibilizar criterios de
biodiversidad, multifuncionalidad y sostenibilidad de los montes
con la planificación de uso y gestión de los recursos hídricos.
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La gestión forestal, competencia de las
Comunidades Autónomas, debe incorporar, dentro de sus planes y
programas, la red de drenaje como un elemento indisolublemente
ligado al monte. La gestión de esta red de drenaje debe hacerse
teniendo en cuenta a los ecosistemas acuáticos y su vinculación
con la cuenca que los alimenta.
Es necesario
establecer vías eficaces de cooperación y colaboración de las
diferentes Administraciones Públicas con competencias en los
distintos aspectos de la gestión de los recursos hídricos y
forestales. La naturaleza no conoce divisiones administrativas.
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