Y es que con todas las medidas que los
otros países puedan tomar, la cantidad de CO2 liberada por China
incrementará drásticamente todos los efectos del calentamiento global.
Según Dabo Guan de la Universidad de Cambridge de Inglaterra, “muchos
países industriales desean que China se comprometa a reducir sus
emisiones de dióxido de carbono, pero el país no está en condiciones de
hacerlo”. Guan ha publicado diversos trabajos al respecto y en su último
artículo aparecido en la revista especializada Geophysical Research
Letters analiza junto a otros científicos los datos de la Agencia
Internacional de Energía (AIE) sobre China.
Uno de los resultados indica que, pese a la posibilidad de que en el
planeta se implemente una efectiva y progresiva política destinada a
usar fuentes de energía amigables con el medio ambiente, la emisión de
CO2 por parte de la China en las siguientes dos décadas se puede
duplicar. Desalentador. Es decir, la cuarta potencia industrial del
mundo seguirá creciendo a pasos agigantados (pero más lentamente) a
pesar de la actual crisis financiera. La construcción de carreteras,
ciudades, infraestructura e industrias no se detendrá y con eso la
demanda de cemento, energía y otros aumenta. En resumen, lo que los
otros países puedan hacer para frenar el calentamiento global puede
quedar en nada o casi nada.
En el país más poblado del mundo (se estiman que hay 1500 millones de
chinos) se han construido 47 nuevos aeropuertos entre 1990 y 2002,
asimismo, la red de carreteras creció entre 1981 y 2002 en 800 000
kilómetros. Además, dada la apertura progresiva y/o parcial de China,
muchas familias están adoptando un estilo de vida más occidental, es
decir, el uso de aire acondicionado, refrigeradoras, computadoras,
televisión y otros artefactos. Por ende, el consumo de energía de los
chinos aumenta y aumentará exponencialmente.
Hablan las cifras
Para cubrir las crecientes demandas
energéticas de China, las centrales energéticas de dicho país —según
cifras de la AIE— necesitarán hasta el 2030 más de 8 600 terawatts (es
decir, 10¹² watts), lo que equivale a tres veces la energía consumida en
el 2006. En base a estas y a otras cifras, Guan construyó un modelo de
predicción para las siguientes dos décadas en un escenario optimista
asumiendo que cada central energética que se construya a partir de la
fecha en China contaría ya con la tecnología CCS (carbon capture and
storage). El escenario es tétrico debido a que, pese a ese supuesto, la
producción de CO2 en el país asiático aumentaría hasta en 80% para el
2030.
Lamentablemente, la tecnología CCS que
retiene el dióxido de carbono de los gases industriales está aún en un
periodo de prueba y recién se aplicaría en el 2025. En otras palabras,
pese a hacer el cálculo en el best case, los pronósticos son
desalentadores. Los científicos estiman además que para el 2030, de cada
cinco centrales energéticas, por lo menos tres de ellas seguirán siendo
obsoletas ocasionando una gran contaminación ambiental. Adicionalmente,
pese a la aplicación de la tecnología CCS, siempre se liberará alguna
cantidad de CO2.
Guan afirma también que él y su equipo "han pensado en fuentes de
energía regenerativas" para el caso de la China. Si los chinos se
comprometieran a reducir sus emisiones de dióxido de carbono
drásticamente, su energía debería proceder en un 40% de fuentes
renovables. Guan asegura que en la actualidad "ningún país tiene al
respecto un tan alto porcentaje, y la China con seguridad no lo tendrá
en el 2030". Por lo tanto, pensar que en el país asiático se podrá dar
el cambio en la obtención de energía es utópico. Eso complica más la
situación del planeta.
¿Por qué chinita?
El matemático australiano Glen Peters del
Center for International Climate and Environmental Research con sede en
Oslo, Noruega, señala que parte de la culpa del negativo balance
ambiental de la China, la tienen los países industrializados. Peters y
otros científicos analizaron las causas del gran aumento de la demanda
energética y de las emisiones de CO2 entre los años 2002 y 2007. El
motivo principal fue el crecimiento de la industria de exportación, la
cual creció anualmente en un 26%.
Guan afirma que "cerca de dos tercios de
las exportaciones chinas tienen como destino Estados Unidos, Japón,
Europa y Australia", por lo que recomienda a los consumidores, reducir
su "lujurioso estilo de vida". China exporta principalmente artefactos
electrónicos, textiles y metales. Para muchos expertos, la
producción energética china es más "cochina" que en muchos países. Los
productos que exporta son cuatro veces más contaminantes (en cuanto a
emisiones de CO2) que aquellos que importa. El uso de energía en Japón,
por ejemplo, es nueves veces más eficiente.
Es por eso que Peters exige que China adopte una política de ahorro
de energía y comenta el caso de muchos edificios sobrecalentados
ocasionando que la gente tenga abierta las ventanas, es decir, existe
adicionalmente un desperdicio de energía. Esas cosas simples deben
cambiar. Por otro lado, Guan aconseja no adoptar todos los modos de vida
extranjeros (que implican altos consumos de energía), pues esto es muy
perjudicial para ellos mismos (y para el planeta).
Acá
En mi concepción, cada vez es más difícil
combatir la emisión de CO2 y el consecuente cambio climático (no es que
me dé por vencido), pues el panorama mundial no se ve muy bien. En esta
situación, y dado que en mi opinión ya sentimos cambios climáticos en el
país como las lluvias en Lima y otras torrenciales en el país, la sequía
en el sur, heladas y otras alteraciones climatológicas, creo que debemos
ir pensando más en adaptarnos a todo esto. Es por eso que estuve
revisando parte de la
Propuesta de Política Nacional del Ambiente
(páginas 11 y 12) publicada en la página web del Ministerio de
Ambiente.
El subtítulo en el que me detuve es:
Mitigación y adaptación al cambio climático, y se inicia así: "El cambio
climático (CC) es un problema global de extrema gravedad, que afectará a
la humanidad en forma muy importante y que, posiblemente, comprometerá
incluso la supervivencia de la especie humana en nuestro planeta. El
Perú se encuentra entre los países que serán más afectados por el CC, el
cual se manifiesta actualmente en el retroceso de los glaciares andinos,
lo que compromete la disponibilidad de agua, en especial en la zona
costera donde se ubica más de la mitad de la población nacional y se
desarrolla una agricultura moderna de agroexportación".
Esto indica por un lado que estamos
realmente "complicados" en este tema, pero por otro lado, me parece
triste reconocer que solo se piensa en la costa y en una agricultura
invasora como la que se hace en esta parte del país. El CC no solo se
manifiesta de esta manera y además compromete a todo el país. Así
también, se indica que "para la mitigación y adaptación al cambio
climático se plantea (entre otros) los siguientes lineamientos de
política: (...) 4. Difundir las consecuencias del cambio climático y
capacitar los diversos actores sociales para organizarse y llevar
adelante los procesos de adaptación y mitigación.
Con este texto (y espero que con otros también) he contribuido en algo
con estos lineamientos. El CC ya se está dando y hay dos tareas urgentes
en el país: a) velar por nuestra diversidad biológica para utilizarla de
manera racional; y b) buscar ya adaptaciones a los cambios climáticos
que se vienen. Son ineludibles y todos estamos involucrados.
Postdata: Revisen también el texto citado
del Minam y hagan sus comentarios.