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Desarrollo
sostenible |
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Madrid, junio 2003 (P. Larena/Infoecología) |
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¿Qué
pensaría
San
Isidro
Labrador
si
levantara
la
cabeza
y
pudiera
ver
las
terrazas
y
balcones
de
Madrid
convertidos
en
pequeños
huertos
urbanos?
Tomates,
zanahorias
y
plantas
aromáticas
en
vez
de
geranios
y
margaritas.
Parece
una
utopía,
pero
desde
hace
tiempo
ciudades
tan
dispares
como
Nueva
York
y
San
Petersburgo
apuestan
por
ella.
Y
Barcelona,
sin
ir
más
lejos,
acaba
de
sumarse
a
la
idea.
Allí,
la
Concejalía
de
Medio
Ambiente
impulsa
una
campaña
para
animar
a
los
ciudadanos
a
plantar
verduras
y
hortalizas
en
sus
terrazas.
Además
de
comer
más
sano,
dicen
que
ayudaría
a
controlar
el
aumento
de
las
temperaturas
y
a
respirar
un
aire
más
sano. Tejados
verdes
en
San
Petersburgo
y
Nueva
York Ya
se
sabe
que
los
neoyorkinos
son
unos
snobs,
pero
los
madrileños
también
tienen
mucho
que
aprender
de
los
habitantes
de
San
Petersburgo,
donde
se
aprovecha
hasta
el
último
balcón
para
plantar
tomates. |