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Concluido
con éxito el I Encuentro de Escritores por la Tierra se formaliza el
Manifiesto de Solentiname. Dicho manifiesto recoge los objetivos para llegar
a una alianza mundial para el desarrollo exigiendo para ello, cambios en los
gobiernos y en las instituciones internacionales.
Como primer fruto de este Encuentro nace la Red Internacional de Escritores
por la Tierra. Esta red actuará como lobby de opinión y de presión ante
los retos medioambientales y sociales del milenio. Estará constituida por
escritores, científicos y personas sensibilizadas y comprometidas con la
causa, provenientes de todo el mundo. Un portal virtual en internet (www.mediterrania-cie.org/encuentroescritores)
será el punto de referencia para mantener nutrido y dinámico el contenido
de la Red.
La
meta: 2015
La plataforma realizará denuncias, diagnósticos y análisis de situaciones
sociales y medioambientales haciéndolas públicas con el apoyo del
reconocimiento internacional de las personalidades que la sustentan. Su fin
es otorgar una ayuda efectiva, una reducción de la deuda, promover políticas
de comercio justo complementando los objetivos redactados en otras agendas
cuya meta de realización es el año 2015. Dicho año es el escogido por
varias organizaciones de todo el mundo para cumplir sus metas.
En
I encuentro de Escritores por la Tierra, celebrado en Granada
(Nicaragua) participaron poetas como Ernesto Cardenal (Nicaragua), líderes en la defensa
del indigenismo como Sydney Posuelo (Brasil), economistas como Guillermo Bown
(Chile) o divulgadores como Ricardo Aguilar, Arturo Larena Larena (Delegado
Xeral de EFE-Galicia) o Joaquín Araújo (España) alzaron su voz para reclamar
compromisos reales por parte de gobiernos, empresas y ciudadanos, más
allá del catastrofismo y los lamentos. Un encuentro que contó con el
apoyo de personalidades como: Rigoberta Menchú; Federico Mayor Zaragoza,
Leonardo Boff, Eduardo Galeano o Ignacio Ramonet,
entre otros.
En la inauguración, además, asistieron personalidades políticas como son
Jaime Morales, vicepresidente de la República de Nicaragua, o Humberto
Ortega, hermano del Presidente de la República, o el Viceministro de Costa
Rica, Jorge Rodríguez son algunos ejemplos. En definitiva, una combinación
artística y política que resultó ser todo un éxito y de la cual se oirán
más noticias.
Manifiesto
de Solentiname
En
nombre de la palabra, de nuestra palabra, de la palabra de todos, hoy
deseamos exhibir, aquí y ahora, la realidad de un planeta que se destruye,
que navega a la deriva en el mar de la globalización, el deterioro
ambiental y la violación de los derechos humanos.
Al
calor de esta aldea global llamada Tierra, donde habitamos 7.000 millones de
almas, de vidas, de semejantes, de mundos heterogéneos, consumimos por
encima de la capacidad de reproducción de la naturaleza, cosechando lo
suficiente para alimentar la población mundial, aunque paradójicamente,
casi la mitad padece hambre; consumimos irresponsablemente y en algunos
lugares ya no hay agua potable para todos, mientras las rentas y las
desigualdades aumentan de una forma alarmante.
Las
cifras enormes, de los expertos economistas del Fondo Monetario
Internacional, se alejan de nuestra pequeña vida diaria, de nuestra
cotidianidad.
La mayoría de las personas cierra los ojos a la autodestrucción y vive una
vida frenética, de consumo, regida por una lógica que depreda la Tierra y
expolia sus riquezas, la misma que establece clases y somete a los pueblos.
Porque el vínculo entre pobreza y deterioro ambiental, derechos humanos y
conservación de nuestro entorno, existe, es real. El desarrollo sostenible
conlleva un desarrollo humano equivalente, en el que la educación, la
cultura y el conocimiento han de ser los principales pilares, asociados a la
igualdad de oportunidades, la justicia social y el desarrollo, del que está
privada una parte importante de la humanidad.
Y es en este desarrollo sostenible, donde la mujer es llamada a jugar un
papel decisivo, ya que la liberación de la naturaleza y de la humanidad
vendrá impulsada por una feminización del mundo, un mundo al que también
le debemos exigir justicia social, prudencia ecológica, eficiencia económica
y respeto a los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
Es necesario, ya, dejar de ser meros espectadores y reescribir el mundo. Y
en este empeño, los Escritores por la Tierra estamos comprometidos en la
participación activa que haga brotar la conciencia responsable.
Debemos utilizar el patrimonio propio y común: la palabra y el arte, para
abrir caminos y alzar la voz en pro de una reflexión de alcance planetario,
sobre la vida que queremos para nosotros y para nuestros hijos.
Porque en un planeta finito, el crecimiento infinito no es posible, tenemos
que levar anclas y reconducir el futuro de nuestra nave Tierra, la
Pachamama, la madre naturaleza, Gaia.
Y “Porque el agua es Vida y la Tierra es Madre”
En este Primer Encuentro de Escritores por la Tierra, hoy demandamos
acciones reales, encaminadas a:
- Erradicar la pobreza extrema y el hambre
- A lograr la enseñanza primaria universal
- A promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer
- A reducir la mortalidad y la explotación infantil
- A mejorar la salud materna
- A combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades
- A garantizar una vida digna
- A fomentar una asociación mundial para el desarrollo
- A impulsar la información, educación y la economía ambiental.
- A garantizar a los pueblos autóctonos los derechos humanos fundamentales,
sus tradiciones y libertades, así como la permanencia en sus territorios
tradicionales.
- A impulsar un comercio justo internacional, que posibilite el desarrollo
sostenible.
Sólo el cumplimiento de estos objetivos nos llevará a una alianza mundial
para un desarrollo justo y racional.
Los países más pobres cumplirán esta agenda, cuando los ricos cumplan con
su parte del acuerdo. Es necesaria una ayuda efectiva, una reducción de la
deuda y reglas de comercio desde la conciencia escrupulosa, antes de 2015.
Las mujeres y hombres reunidos en el Primer Encuentro de Escritores por la
Tierra, propusimos iniciativas para objetivos concretos, que incluyen redes
comprometidas con la vigilancia y la denuncia de la situación en
determinadas regiones del planeta, el uso de medios remotos como internet
para otorgarle continuidad y compromiso, y presenciales y periódicas para
exigir su cumplimiento.
Las propuestas deberán tener un lenguaje dirigido a toda la población,
olvidando tecnicismos e innecesarias retóricas. Incluir a los niños y a la
juventud. Hacer una clara denuncia de la necesidad de aumentar los
presupuestos dedicados al fomento del arte y la ciencia, pues no sólo somos
lo que comemos, sino el entorno en el que vivimos. Es decir, líneas de acción
concretas y factibles, congruentes con los objetivos del Encuentro.
Exigimos ya, cambios en las actitudes de los gobiernos e instituciones
internacionales, para que esta misión llegue a buen puerto.
Rompamos la rutina y el silencio, sumando esfuerzos y sinergias, logrando
entre todos el control de nuestro planeta, con la voluntad de Mujeres y
Hombres.
Gritemos, para que se nos oiga, con eco al futuro, nuestro hastío por la
prepotencia, el abuso, la guerra, la corrupción, el hambre, las
injusticias…y conquistemos el derecho a la vida, para todos por igual…
Usemos las palabras de Thiago de Melo:
“Queda decretado que los hombres están libres del yugo de la mentira.
Nunca más será preciso usar
La coraza del silencio
Ni la armadura de las palabras.
El hombre se sentará a la mesa
Con la mirada limpia,
Porque la verdad pasará a ser servida antes del postre”
Que así sea…
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