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Madrid, noviembre de 2004 (Infoecología) |
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“El 15% de la energía que consumimos se pierde por mala utilización; con la arquitectura bioclimática se ahorraría hasta un 60% de la energía y sin sobrecostos”, ha señalado Florencio Manteca, jefe del Departamento de Arquitectura Bioclimática del Centro Nacional de Energías Renovables (CENER), del Ministerio de Ciencia y Tecnología, durante la jornada “Eficiencia energética e integración de energías renovables en los edificios”, organizada por la Cámara de Comercio de Madrid y la Comunidad.
El
sector de la edificación gasta el 50% de la energía primaria que se
consume en toda la Unión Europa, porcentaje que baja al 41% si sólo
se consideran los edificios de tipo residencial y terciario, según
datos del CENER. Además,
cada año aumenta en 60 millones el número de habitantes de las
ciudades; el equivalente a que cada mes apareciera en el mapa una urbe
como Madrid. Las ciudades están constantemente expandiendo sus límites
y su población y se comportan como enormes consumidores de energía.
Así, un aumento de la población en una ciudad de un 1% supone un
incremento de un 2,5% de consumo energético. Por
tanto, “es imprescindible reducir el consumo energético en las
ciudades mediante una planificación urbana compatible con el medio
ambiente, para identificar aquellos modelos de desarrollo que sean más
eficientes y responsables. En segundo lugar, aumentando la eficiencia
energética de los edificios, donde existe un enorme potencial de
ahorro (electrodomésticos, sistemas de climatización e iluminación).
Y en tercer lugar, integrando energías renovables en los entornos
urbanos y en la arquitectura”, ha indicaba Florencio Manteca. Ante
estos datos, José María Isardo, director gerente de la Cámara de
Comercio de Madrid, ha ratificado el propósito de la institución de
impulsar acciones que hagan compatible el crecimiento urbanístico con
la preservación del medio ambiente y ha animado al gobierno regional
a seguir apoyando el uso de energías renovables “no sólo con
medios presupuestarios, sino simplificando los trámites
administrativos que pueden ser un lastre en la puesta en marcha de
estas energías”. Eficiencia
energética La
adopción de criterios de eficiencia energética en los edificios
implica, en primer lugar, reducir la demanda de energía, aumentando
las ganancias solares en invierno (mediante vidrios bien orientados e
invernaderos adosados) y reduciendo pérdidas energéticas con
aislamiento térmico, carpinterías adecuadas o protecciones solares. En
segundo lugar, aumentando el rendimiento de los equipos y sistemas (de
climatización, electrodomésticos e iluminación), e integrando las
energías renovables en el edificio, principalmente la solar
fotovoltaica, “la única energía renovable que puede instalarse
masivamente en centros urbanos”, ha explicado Javier Anta,
presidente de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF), que
ha recordado además que la conversión directa de la energía solar
en electricidad es ecológica, de duración ilimitada y no necesita
mantenimiento. Carlos
Rivera, de la Asociación de Promotores Inmobiliarios (ASPRIMA), ha
destacado la aplicación de la energía solar térmica como medida
activa para la edificación sostenible ya que evita la emisión de
gases de efecto invernadero, de gases que provocan la lluvia ácida y
no necesita grandes infraestructuras para el transporte de energía.
En
la jornada también han participado Carlos López Jimeno, director
general de Industria, Energía y Minas de la Comunidad de Madrid;
Ricardo Aroca, decano del Colegio de Arquitectos de Madrid; Juan
Antonio Tenorio, del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo
Torroja; y Juan Blasco, director general de Arquitectura y Vivienda de
la Comunidad de Madrid.
En
el marco de las actuaciones que está desarrollando la Cámara en
materia medioambiental, destaca una nueva edición actualizada del
libro Energía solar fotovoltaica en la Comunidad de Madrid.
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