Durante
las
dos
primeras
semanas
de
diciembre,
Milán
(Italia),
albergó
la
IX
Conferencia
de
las
Partes
de
la
Convención
de
Cambio
Climático,
donde
representantes
de
países
de
todo
el
mundo,
organizaciones
internacionales
y
expertos
debatieron
los
progresos
de
la
Convención.
Este
evento
presentaba
el
cambio
climático
como
uno
de
los
retos
ambientales
más
importantes
del
siglo
21.
Sabemos
que
nuestro
planeta
se
está
calentando
más
rápidamente
que
en
últimos
10.000
años,
pero
lo
que
es
menos
conocido
es
el
tremendo
impacto
que
tiene
sobre
uno
de
los
recursos
más
vitales
de
la
tierra:
el
agua.
La
región
del
Mediterráneo,
un
mosaico
rico
y
frágil
de
paisajes
y
ecosistemas
es
uno
de
los
puntos
de
mayor
biodiversidad
en
el
mundo.
La
disponibilidad
de
los
recursos
del
agua
es
un
tema
controvertido
en
la
región
porque
los
niveles
de
consumo
exceden
los
recursos
disponibles.
Esta
tendencia
asociada
al
cambio
climático
nos
lleva
a
una
inestabilidad
de
los
ecosistemas
sensibles
del
Mediterráneo
que
añadiría
más
disparidad
entre
los
países
del
norte
y
del
sur.
España
posee
la
cifra
récord
de
la
Unión
Europea
en
muertos
por
inundaciones
entre
1990-2000,
con
una
pérdidas
de
200
millones
de
euros
al
año
(1)
Debido
a
la
amenaza
que
recae
sobre
los
ecosistemas
y
la
población
por
el
cambio
climático,
la
UICN
no
solamente
promueve
la
mitigación
de
los
efectos
de
los
gases
de
invernadero,
sino
que
además
está
desarrollando
estrategias
para
que
los
recursos
del
agua
sean
preservados.
Evidencias
en
el
Mediterráneo,
una
amenaza
para
los
recursos
del
agua
El
cambio
climático
ya
está
aquí
y
estará
con
nosotros
por
una
larga
temporada.
Tendrá
un
impacto
significativo
sobre
los
recursos
del
agua
y
su
gestión.
En
las
últimas
décadas,
los
impactos
directos
registrados
en
la
cuenca
mediterránea
consisten
en
bajos
niveles
de
precipitaciones,
modificación
de
la
intensidad
y
distribución,
incrementos
de
inundaciones
y
un
aumento
de
temperatura.
Una
respuesta
emergente
puede
ser
resumida
en:
los
profesionales
del
agua
y
la
sociedad
deberá
adaptarse
al
cambio
climático.
A
corto
y
largo
plazo,
el
cambio
climático
ampliará
sus
efectos
de
desestabilización
sobre
los
ciclos
hidrológicos
y
tendrá
una
influencia
dominante
sobre
la
demanda,
oferta
y
calidad
de
agua
dulce
en
el
futuro
de
la
región.
A
parte
de
la
presión
sobre
los
recursos
del
agua
y
del
medioambiente
y
los
sistemas
costeros
están
actualmente
también
bajo
un
fuerte
estrés.
En
el
Mediterráneo,
el
agua
representa
uno
de
los
servicios
más
apreciados,
especialmente
para
los
países
del
sur
donde
la
combinación
de
la
aridez
de
la
región
con
los
efectos
del
cambio
climático
amenazará
los
procesos
ecosistémicos,
sus
recursos
naturales
y
a
sus
poblaciones.
|
La
UICN
tiene
alrededor
de
160
miembros
en
la
región
mediterránea,
incluyendo
15
gobiernos.
La
UICN
está
reconocida
como
Observador
Oficial
por
Naciones
Unidas.
La
misión
del
Centro
de
Cooperación
de
Mediterráneo
es
influir,
alentar
y
asistir
a
las
sociedades
del
Mediterráneo
en
la
labor
de
conservación
y
uso
sostenible
de
los
recursos
naturales
de
la
región;
y
trabajar
con
los
miembros
de
la
UICN
y
cooperar
con
aquellas
otras
organizaciones
que
comparten
los
objetivos
de
la
Unión
dentro
de
la
región
del
Mediterráneo.
El
soporte
central
a
las
actividades
del
Centro
de
Cooperación
del
Mediterráneo
está
proporcionado
por
la
Junta
de
Andalucía
y
el
Ministerio
de
Medio
Ambiente
de
España.
Mas
información
en:
UICN
(1)
Fuente:
Francisco
J.
Ayala-Carcedo
Universidad
Politécnica
de
Madrid
|
Estado
de
los
recursos
de
agua
dulce
en
el
Mediterráneo
Los
recursos
de
agua
dulce
están
bajo
una
incesante
presión
tanto
en
cantidad
como
calidad.
§
Los
países
del
Norte
del
Mediterráneo
con
más
cantidad
y
regularidad
de
lluvias,
sufren
también
de
riesgos
naturales
derivados
del
clima:
inundaciones
y
escasez
de
agua
en
cuencas
susceptibles
de
períodos
de
sequías.
Como
consecuencia,
los
sistemas
humanos
y
naturales
sensibles
a
la
disponibilidad
y
calidad
del
agua
están
continuamente
sometidos
a
presión
o
bajo
amenaza.
Estos
países
tendrán
que
afrontar
la
degradación
de
la
calidad
del
agua,
así
como
las
crecientes
necesidades
de
protección
ambiental
y
restauración.
§
En
el
sur
y
este
de
los
países
del
Mediterráneo
donde
la
utilización
está
ahora
acercándose
a
los
límites
hidrológicos
junto
con
los
efectos
combinados
del
crecimiento
demográfico,
la
continuada
actividad
económica,
y
la
mejora
de
los
niveles
de
vida,
ha
incrementado
la
competencia
por
los
restantes
recursos.
El
agua
ya
está
sobreexplotada
o
llegará
a
estarlo,
debido
principalmente
al
más
que
probable
crecimiento
demográfico.
Los
países
del
este
serán
más
sensibles
a
períodos
cortos
o
estructurales
de
escasez
en
ciertas
áreas.
|
Vulnerabilidad
del
Mediterráneo
al
cambio
climático
Muchos
fenómenos
asociados
al
cambio
climático
amenazan
el
equilibrio
de
los
ecosistemas
Mediterráneo.
Los
impactos
proyectados
del
cambio
climático
crearán
una
gran
variabilidad
y
eventos
climáticos
extremos,
inviernos
más
húmedos
y
veranos
más
secos
y
calurosos
junto
con
olas
de
calor.
Los
cambios
en
las
temperaturas
y
los
niveles
de
precipitaciones
y
la
distribución
afectará
directamente
a
la
demanda,
calidad
y
cuencas.
La
contaminación
se
intensificará
por
los
vertidos
en
las
cuencas
procedentes
de
las
zonas
urbanas.
Los
ríos
tendrán
bajos
niveles
particularmente
en
verano
y
la
temperatura
del
mar,
la
salinidad
y
concentración
de
CO2,
de
nitratos
y
fosfatos
serán
afectados.
Los
impactos
más
visibles
serán
las
inundaciones,
las
cuales
serán
más
intensas
y
más
frecuentes.
Los
cambios
en
la
frecuencia
de
los
eventos
extremos
podrían
ser
los
primeros
y
más
importantes
cambios
registrados
en
el
Mediterráneo.
Estos
afectarán
directamente
a
la
vulnerabilidad
de
los
países
más
pobres.
Las
inundaciones
son
uno
de
los
riesgos
naturales
más
comunes
en
el
Mediterráneo
después
de
los
terremotos:
solo
en
las
últimas
décadas
los
países
se
han
tenido
que
defender
de
masivas
inundaciones
y
los
efectos
catastróficos
asociados
a
ellas.
El
caso
de
Argelia
Argelia
es
unos
de
los
países
más
grandes
del
Magreb.
En
este
país
la
exposición
significativa
a
los
periódicos
riesgos
naturales
(inundaciones,
terremotos,
sequías)
enfatiza
la
vulnerabilidad
de
la
población
más
pobre
debido
a
las
pérdidas
sociales,
económicas
y
financieras.
El
entorno
urbano
argelino
se
caracteriza
por
su
rápida
expansión
y
degradación
ambiental:
pobre
o
no
existente
drenaje,
oferta
de
agua,
salubridad,
depuradoras
de
residuos
sólidos,
más
el
progresivo
deterioro
y
desestabilización
de
edificios
e
infraestructuras.
La
deforestación,
la
eliminación
de
cubierta
vegetal
debido
al
descontrolado
a
veces
ilegal
desarrollo,
ha
contribuido
a
más
erosión,
y
por
tanto
a
más
exposición
a
riesgos.
En
noviembre
de
2001,
fuertes
lluvias
acompañadas
de
inundaciones
y
fango
afectaron
a
14
pueblos
en
el
norte
de
Argelia.
El
desastre
causó
la
pérdida
de
alrededor
de
900
vidas,
el
95%
de
ellas
en
la
capital
Argel
(específicamente
en
la
cuenca
del
Oued
Koriche).
La
pérdidas
y
daños
a
propiedades
fue
considerable
en
todos
los
sectores,
alrededor
de
300
millones
de
US
dólares
(según
fuentes
gubernamentales)
Desde
el
desastre,
hay
una
nueva
manera
de
pensar
sobre
la
gestión
de
inundaciones,
particularmente
en
áreas
urbanas.
|
|
¿Como
afecta
el
cambio
climático
a
los
recursos
del
agua?
La
salud
de
los
ecosistemas
depende
fundamentalmente
de
recibir
cantidades
apropiadas
de
agua,
de
cierta
calidad
en
determinados
momentos
–
tanto
de
flujos
de
ríos,
aguas
subterráneas
o
las
dos.
El
cambio
climático
añadirá
presión
a
los
ya
estresados
ecosistemas.
§
Como
resultado
del
calentamiento
de
la
tierra,
la
demanda
de
agua
se
incrementará.
La
evaporización
reducirá
la
disponibilidad
de
la
oferta
y
la
creciente
evapotranspiración
de
plantaciones
y
vegetación
natural
así
como
la
demanda
de
agua
para
irrigación
o
sistema
de
enfriamiento
industrial
añadirá
presión
a
los
recursos
del
agua.
§
La
calidad
del
agua
quedará
afectada
por
mayores
vertidos
derivados
de
químicos
agrícolas
dando
lugar
a
una
menor
capacidad
para
asimilar
la
contaminación
especialmente
con
bajos
caudales
y
posibles
enfermedades.
La
intensificación
de
las
lluvias
será
responsable
principalmente
de
la
erosión
del
suelo,
filtrando
los
productos
químicos
y
los
vertidos
urbanos,
así
como,
los
residuos
ganaderos
y
nutrientes
en
las
aguas.
§
La
condiciones
de
la
cuenca
sufren
de
procesos
de
erosión
y
desertificación
debido
a
veranos
cada
vez
más
calurosos
y
secos,
con
frecuentes
y
prolongados
períodos
de
sequía
unidas
a
eventos
muy
lluviosos.
Las
altas
temperaturas
tienden
a
resecar
los
suelos,
incrementar
la
salinización
y
generar
más
incidentes
de
erosión
de
suelos
provocada
por
el
viento.
Adaptación:
las
respuestas
de
UICN
al
cambio
climático
Algunos
gobiernos
y
empresarios
están
comenzando
a
tomar
responsabilidad
por
sus
emisiones.
Hemos
pasado
ahora
el
punto
donde
el
calentamiento
de
la
tierra
puede
ser
evitado.
La
reducción
de
emisiones
que
ha
sido
acordada
hasta
ahora
es
demasiado
modesta
para
tener
un
impacto
significativo
según
la
tendencia
del
calentamiento.
Ya
que
no
podemos
prever
todo
el
cambio
climático,
debemos
adaptarnos
a
él.
Mientras
se
necesita
sin
duda
una
reducción
más
agresiva
en
los
gases
de
efecto
invernadero,
el
desarrollo
sostenible
eficiente
y
efectivos
depende
de
que
la
adaptación
al
cambio
climático
llegue
a
ser
parte
de
la
política
y
práctica
de
los
recursos
naturales.
La
UICN
ha
desarrollado
tres
estrategias
posibles
para
afrontar
el
cambio
climático
en
el
Mediterráneo:
§
Reducir
el
riesgo
de
variabilidad
hidrológica
y
de
inundaciones
Un
incremento
en
la
incidencia
de
inundaciones,
sequías
y
otros
eventos
extremos
debido
al
cambio
climático
es
una
amenaza
considerable
para
las
economías
nacionales
y
el
desarrollo
sostenible.
Los
gestores
de
agua
reducirán
el
riesgo
de
variabilidad
hidrológica
mediante
el
refuerzo
de
programas
preparatorios
a
inundaciones
y
sequías,
la
introducción
de
medidas
de
gestion
para
regular
los
vertidos,
la
erosión
y
sedimentos
y
la
modificación
las
infraestructuras
para
hacerlas
más
seguras
a
las
inundaciones.
Otra
herramienta
interesante
que
podría
jugar
un
papel
importante
cuando
se
produjesen
las
inundaciones
sería
el
incremento
de
filtración
y
del
aumento
de
la
capacidad
de
los
sistemas
de
agua
urbanos
por
tormentas.
§
Ajustando
la
demanda
y
oferta
en
los
recursos
del
agua
La
demanda
de
agua
en
el
Mediterráneo
se
excede
ahora
o
amenaza
a
sobrepasar
los
niveles
sostenibles
de
la
oferta
por
superar
los
niveles
renovables
de
los
acuíferos.
Las
estrategias
convencionales
de
incrementar
el
suministro
de
agua
ya
no
pueden
seguir
satisfaciendo
las
necesidades
futuras
crecientes
y
no
pueden
hacer
frente
a
la
incertidumbre
que
nace
de
una
mayor
variabilidad
en
el
clima
y
del
cambio
climático.
Algunas
respuestas
posibles
pueden
ser
introducir
una
mayor
flexibilidad
para
ajustar
la
calidad
del
agua
con
su
demanda,
optimizar
la
existente
regulación
de
infraestructuras
del
agua
mediante
usos
más
eficientes
y
continuos
cambios
en
las
prioridades
de
distribución
del
agua.
Un
mayor
equilibro
entre
medidas
eficaces
(reciclaje,
conservación)
y
nuevas
medidas
de
oferta
(a
través
de
recogida
de
agua
y
desalinización)
constituirían
otros
modos
de
reducir
la
brecha
entre
la
demanda
y
oferta
de
los
recursos
del
agua.
§
Equilibrando
las
necesidades
humanas
y
de
la
naturaleza
El
deterioro
permanente
de
los
recursos
hídricos
y
de
tierras
amenaza
la
continuidad
de
producción
de
bienes
y
servicios
a
partir
de
ecosistemas
de
cuencas
fluviales.
Se
necesita
de
manera
apremiante
la
protección
y
restauración
de
los
ecosistemas
con
el
fin
de
mantener
y
restaurar
las
capacidades
naturales
que
sustentan
la
protección
de
personas
y
bienes
frente
a
la
mayor
variabilidad
climática
y
a
eventos
graves.
Será
necesario
por
ejemplo
introducir
políticas
que
reconocen
las
necesidades
ambientales
en
el
reparto
del
agua;
reconocer
y
mantener
los
servicios
ecológicos
de
los
ríos
y
los
humedales
(mediante
recargas
de
los
acuíferos
y
purificación
de
las
aguas);
y
adaptar
las
mínimas
provisiones
de
los
caudales
ambientales
a
las
estaciones
y
a
los
ciclos
de
agua
de
los
humedales.
|
En
los
últimos
100
años,
el
clima
se
ha
recalentado
a
una
media
de
0,5C,
debido
en
gran
parte
a
los
gases
de
efecto
invernadero,
emisiones
de
la
actividad
humana,
Los
modelos
climáticos
proyectan
que
la
tierra
se
calentará
otros
1,4
a
5,8
C
en
el
próximo
siglo.
Un
tercio
de
la
oferta
de
agua
de
Malta
es
suministrada
por
la
desalinización
de
agua
del
mar,
casi
tres
veces
el
coste
de
la
oferta
convencional
limitada
En
España,
el
total
de
agua
extraída
es
distribuida
entre
la
agricultura
(68%),
enfriamiento
de
agua
para
energía
(14%)
y
los
usos
industriales
(5%)
En
Chipre,
en
el
último
siglo,
mientras
las
precipitaciones
se
reducen
a
una
media
de
1mm
por
año,
la
temperatura
se
incrementó
en
0,01°
C
por
año.
En
el
Mediterráneo,
la
agricultura
consume
el
80%
del
uso
del
agua.
Indicadores
sugieren
que
8
de
los
12
países
del
Sur
y
Este
del
Mediterráeno
ahora
consumen
más
del
50%
de
recursos
de
aguas
renovables
anualmente.
Con
dicha
tendencia,
para
el
2025,
8
de
estos
12
países
consumirían
más
del
100%
de
sus
aguas
renovables.
Source:
Plan
Bleu
La
cubierta
de
nieve
ha
descendido
en
los
últimos
20
años
y
los
glaciares
están
particularmente
amenazados
La
Iniciativa
de
Agua
y
Naturaleza
de
la
UICN
es
plan
de
acción
a
5
años
para
demostrar
que
la
gestion
basada
en
los
ecosistemas
y
la
participación
de
los
sectores
sociales
ayudarán
a
solucionar
el
dilema
del
agua
hoy
en
día
–
trayendo
los
ríos
de
nuevo
a
la
vida
y
manteniendo
los
recursos
base
para
muchos.
|
Acciones
de
la
UICN
para
afrontar
el
cambio
climático
a
nivel
global
y
local
|
El
marco
de
adaptación
incluiría
pasos
que
podrían
ser
adoptados
por
ONGs,
el
sector
privado,
las
organizaciones
locales
y
las
agencies
gubernamentales.
En
el
2002,
cinco
diálogos
regionales
tuvieron
lugar
en
Centro
América,
Sudáfrica,
África
del
Este,
Sur
y
Sureste
de
Asia
y
el
Mediterráneo.
Estos
diálogos
contemplaron
las
necesidades
y
los
posibles
elementos
de
un
marco
de
trabajo
analítico
para
afrontar
el
cambio
climático
en
el
contexto
de
la
gestión
de
impactos
adversos
contra
los
recursos
del
agua
y
los
sistemas
de
humedales
en
cada
región.
Las
opciones
de
adaptación
al
cambio
climático
serían
identificadas
y
evaluadas
en
el
contexto
de
la
gestión
sostenible
de
los
recursos
del
agua
y
proyecciones
para
el
cambio
climático.
Los
medios
de
identificación
y
de
ejecución
en
acciones
de
programas
deberían
ser
basados
en
principios
de
diálogo
y
de
partenariado
entre
gobiernos,
empresas,
sociedad
civil
y
los
usuarios
del
agua.
Procesos
de
colaboración
son
requeridos
entre
los
diferentes
sectores
concernidos.
En
la
mayoría
de
los
países
Mediterráneos,
los
mecanismos
de
coordinación
institucional
están
ya
funcionando
y
pueden
ser
usados
para
iniciar
procesos
a
nivel
nacional.
Esto
incluye
los
puntos
focales
para
la
Convención
Marco
de
Cambio
Climático
de
Naciones
Unidas
o
el
Panel
Intergubernamental
sobre
Cambio
Climático
y
Ramsar,
así
como
paneles
interdepartamentales
o
grupos
de
trabajo,
y
en
algunos
casos,
comisiones
que
han
ya
establecido
estudiar
y
coordinar
respuestas
a
los
temas
de
cambio
climático
|
En
Italia,
acciones
unidas
a
la
Estratega
de
Acción
Ambiental
2002
se
ha
centrado
en
tres
prioridades
–
conservación
y
calidad
del
agua
y
el
precio
del
agua
sostenible.
En
Chipre,
medidas
han
sido
ejecutadas
para
incrementar
la
eficiencia
de
la
oferta
de
agua
y
desarrollar
fuentes
no
convencionales
de
agua,
como
la
desalinización,
lo
cual
ahora
crea
más
de
un10%
de
agua
dulce.
España
lanzó
un
plan
de
Restauración
Hidrológica
de
Bosques
para
acciones
sobre
degradación
de
suelos
que
pueden
ayudar
a
recuperar
las
funciones
ecológicas
de
los
suelos
forestales
en
el
ciclo
del
agua. |
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Ejemplos
de
acciones
para
adaptarse
al
cambio
climático
en
el
Mediterráneo
En
Grecia,
el
gobierno
ha
comenzado
a
informar
a
los
agricultores
sobre
los
impactos
potenciales
del
cambio
climático.
En
Francia,
preparativos
contra
la
sequía
y
programas
de
prevención
son
parte
del
marco
legal
sobre
el
desarrollo
de
los
recursos
del
agua.
El
gobierno
francés
está
además
buscando
acelerar
la
ejecución
de
planes
para
la
prevención
de
riesgos
y
la
mejora
de
los
sistemas
de
aviso
de
inundaciones.
Medidas
río
arriba
como
reforestación
están
siendo
ejecutadas
para
prevenir
inundaciones
como
parte
de
la
gestion
de
la
cuenca.
Marruecos
ha
tomado
iniciativas
para
incrementar
el
número
de
plantas
ribereñas
y
medidas
de
protección
de
humedales
para
reducir
la
vulnerabilidad
actual
de
la
escasez
de
agua. |
Un
mensaje
claro
procedente
del
diálogo
Mediterráneo
es:
cuando
más
tiempo
esta
tarea
es
dejada
de
lado,
más
costosa
y
perjudicial
será
para
la
sociedad
y
el
medio
ambiente.
Pequeños
cambios
ahora
hacen
una
gran
diferencia
en
el
tiempo.
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