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La
tercera teniente de alcalde y presidenta de la Agencia de Energía
de Barcelona, Imma Mayol, ha inaugurado el foro Escenarios
Políticos en Europa para una Energía Fotovoltaica Sostenible,
en el transcurso del cual ha explicado las perspectivas de
desarrollo de las energías renovables en Barcelona, entre las
que destaca la posibilidad de crear una normativa municipal que
regule la instalación de sistemas fotovoltaicos en edificios de
nueva construcción.
Actualmente,
la Agencia de Energía de Barcelona está estudiando esta
posibilidad en el marco del proyecto CEPEC (incluido en el
programa europeo Altener) que también afecta a les ciudades de
Malmö y Berlín, y la hipótesis de partida apunta que esta
normativa podría afectar a las nuevas construcciones y
rehabilitaciones integrales de edificios de oficinas y grandes
superficies comerciales. Barcelona ya cuenta con una Ordenanza
Solar Térmica que, en estos momentos, se encuentra en proceso
de revisión para hacerla más extensiva, pero, según Mayol,
“en el sector de oficinas y comercios, parece más adecuada la
incorporación de la energía fotovoltaica que la térmica, dado
el bajo consumo de agua caliente que se requiere en la mayoría
de casos dentro de este ámbito”..
A
lo largo del acto de presentación del foro, que se ha celebrado
en el marco de la 20ª Conferencia y Exposición de la
Energía Solar Fotovoltaica Europea, la teniente de
alcalde ha hecho un repaso al pasado, presente y futuro de las
políticas de promoción de las energías renovables en
Barcelona y ha explicado que la Agencia de Energía de Barcelona
está desarrollando varias actuaciones “para potenciar la
energía solar fotovoltaica, incrementar su aprovechamiento y
continuar acercándola a la ciudadanía”.
Así,
por ejemplo, se ha previsto una importante inversión económica
para continuar impulsando grandes actuaciones emblemáticas,
como la segunda fase de la instalación fotovoltaica del Fórum,
y a la vez llevar a cabo actuaciones ejemplificantes que
permitan aproximar las posibilidades de la energía fotovoltaica
a los barrios, a partir de instalaciones solares en edificios y
espacios públicos de la mayoría de distritos.
Mayol
también ha resaltado la importancia de poner en común las políticas
que se están llevando a cabo desde las diferentes
administraciones publicas en la promoción de la energía solar
fotovoltaica, y ha advertido de la “necesidad de buscar la
complicidad y trabajar conjuntamente, tanto en el sector público
como en el privado y la sociedad en general, para afrontar
decididamente los retos del cambio hacia un modelo energético más
sostenible.”
Por
otro lado, Mayol ha recogido el Premio Bonda 2005,
que la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica (EPIA)
ha concedido a la ciudad de Barcelona como reconocimiento a su
trabajo a la hora de avanzar en términos de eficiencia y ahorro
energéticos, y por su labor en la promoción y el uso de la
energía solar. El premio ha valorado las políticas de promoción
de las energías renovables en la ciudad, como la Ordenanza
Solar Térmica, el Plan de Mejora Energética de Barcelona y la
instalación de energía solar fotovoltaica en edificios
municipales.
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