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Las
zonas húmedas del planeta constituyen ecosistemas altamente
productivos y sólo comparables con otros hábitats, como los
arrecifes de coral. Su compleja biocenosis alberga a multitud de
especies de los distintos “reinos” en los que catalogamos su
biodiversidad. Además de su manifiesto interés científico,
mantienen una posición de privilegio en cuanto a políticas
ambientales basadas en la Educación Ambiental, ya que permiten el
acercamiento de la población y el conocimiento directo del medio.
Durante
el siglo XX se han destruido en España más del sesenta por
ciento de los aguazales previamente existentes. En los últimos
veinte años las administraciones responsables de su custodia, al
menos por el número de leyes, acuerdos y planes internacionales,
de la UE y del propio gobierno andaluz, parecen haber demostrado
un grado de compromiso capaz de invertir esta dinámica. Sin
embargo, los datos reales de estos supuestos compromisos políticos
se desmoronan ante la realidad que nos rodea y que –pese a quien
pese- no se pueden ocultar.
Almería
cuenta con poco más de dos mil hectáreas de Zonas Húmedas. Su
situación dentro del Mediterráneo Occidental, la destrucción de
otros hábitats y sus singularidades bioclimáticas la convierten
en un punto estratégico para el devenir migratorio de cientos de
miles de aves acuáticas en su viaje cíclico entre África y
Europa, en un importantísimo lugar de invernada y, no menos, en
cuanto a las que nidifican en el área, destacando las poblaciones
de cigüeñuelas –Himantopus
himantopus-, avocetas –Recurvirostra
avosetta-
entre los limícolas, cerceta pardilla –
Marmaronetta angustirostris - y malvasía cabeciblanca
–Oxyura leucocephala-,
entre las anátidas o la garcilla cangrejera –Ardeola
ralloides- entre las garzas.
En
conjunto, los humedales almerienses albergan a lo largo del ciclo
anual a más de ciento veinte especies de aves acuáticas –sin
sumar a esta cifra los paseriformes ligados a estos medios-,
constituyendo actualmente la principal reserva genética para la
población de Oxyura
leucocephala del Mediterráneo Occidental. No menos
importantes son sus elementos botánicos –tanto terrestres, como
subacuáticos- que están protegidos directamente por diversas
ordenanzas autonómicas, estatales, de la Unión Europea e
internacionales-.
Pese
a estos datos, fácilmente contrastables, nos encontramos ante un
panorama administrativo difícilmente justificable y enajenado de
la protección y conservación definitiva de estos “santuarios
biológicos”.
En
las siguientes líneas se intentará determinar –de forma
resumida- cuales son los principales problemas de los humedales de
este rincón del Sudeste Ibérico:
Albuferas
de Adra
Lugar
de Interés Comunitario – LIC-; Reserva Natural declarada por la
Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía –RENPA-;
incluidas en el Convenio Ramsar sobre Zonas Húmedas de
Importancia Internacional – RAMSAR-.
Su
actual situación es manifiestamente precaria y biológicamente
insostenible. Sobre este humedal –embutido literalmente entre
invernaderos- se derraman diariamente –de forma directa o por
lixiviados- biocidas y pesticidas de diversa índole, destacando
los organofosforados. El nivel de eutrofización de las lagunas es
muy elevado e insostenible, en algunos casos, con su propia
existencia. Además de su avifauna destaca la presencia del fartet
- Lebias ibera-
única en Andalucía-, las comunidades de galápagos leprosos -Mauremys
leprosa- y ranitas meridionales -Hyla
meridionales-.
Si
no se actúa de forma directa en el área, en breve, contaremos
con una lámina de agua inerte.
Salinas
de Guaridas Viejas
Destruidas
en 1998 ante la especulación urbanística. Los supuestos planes
de conservación de parte del saladar –CMA- jamás llegaron a
realizarse.
Humedales
de Punta Entinas-Sabinar
Paraje
y Reserva Natural –CMA-; ZEPA de la UE y propuesta como RAMSAR.
La CMA, pese a tener el derecho de tanteo y retracto, permitió en
1994 la compra de las salinas de Cerrillos por parte de un
promotor inmobiliario. La situación actual adolece de
intervenciones administrativas por activa y por pasiva. Se han
permitido actuaciones inmobiliarias que afectan a la integridad física
del Paraje y de la Vía Pecuaria que transita sobre la misma.
Cañada
de Las Norias
Probablemente
el más importante de los humedales almerienses. Propuesto como
ZEPA, aunque excluido como LIC y dentro de la REMPA. En la
actualidad se están permitiendo actuaciones del Ministerio de
Medio Ambiente –MMA- que están comprometiendo directamente la
nidificación de especies globalmente amenazadas –Oxyura
leucocephala, Ardeola
ralloides, Marmaronetta
angustirostris, entre otras muchas-. Resulta
sorprendente el hecho de que la CMA suspendiera este tipo de
actividades al MMA en 1992, y que ahora las considere oportunas en
plena época de nidificación.
Lagunas
de oxidación de Retamar
Destruidas
para la instalación de la Villa Olímpica de los Juegos Mediterráneos.
Salinas
de Cabo de Gata
Incluidas
en el Parque Natural de Cabo de Gata – Níjar. ZEPA y RAMSAR. Se
están acometiendo actuaciones, al amparo de fondos comunitarios
–LIFE- tendentes a su conservación, pero coincidentes con
la época de nidificación.
Desembocadura
del Río Aguas
LIC.
Se encuentra colmatada por residuos de diferentes industrias. Su
situación es crítica.
Salar
de Los Canos
Sin
protección y en vías de desaparecer. Actualmente se encuentran
integrados en un proyecto urbanístico promocionado por el
ayuntamiento de Vera. El saladar es una comunidad vegetal
compuesta principalmente de Arthrocnemun
sp. y Sarcocornia
sp., considerada de interés comunitario para su conservación al
estar incluido en el Anexo II de la Directiva Hábitats -Directiva
92/43/CEE del Consejo, de 21 de
mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats
naturales y de la fauna y flora silvestres;
DOCE, L 206, de
22 de julio de 1992; Directiva 97/62/CE del Consejo, de 27
de octubre de 1997, por la que se adapta al progreso científico y
técnico la Directiva 92/43/CEE, relativa a la conservación de
los hábitats naturales y de fauna y flora silvestres; DOCE, L
305, de 8 de noviembre de 1997-. Además, en el saladar hay varias
especies de aves consideradas también de interés para su
conservación, como por ejemplo la cigüeñuela común -Himantopus
himantopus- y el chorlitejo patinegro -Charadrius
alexandrinus-, ambas nidificantes, así como el
pechiazul -Luscinia svecica-,
invernante, por estar incluidas en el Anexo I de la Directiva Aves
-Directiva 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, relativa
a la conservación de las aves silvestres; (DOCE, L 103, de 25 de
abril de 1979)-. La especie protagonista es la cerceta pardilla -Marmaronetta
angustirostris-, que se considera un nidificante
posible, la cual en estos días, y dada la buena disposición de
agua, presenta al menos a una pareja en el espacio. Esta especie,
además de estar también incluida en el Anexo I de la Directiva
Aves, es un ave amenazada a escala mundial (IUCN, 2004), siendo
considerada en peligro de extinción -Ley 8/2003, de 28 de
octubre, de la flora y la fauna silvestres; BOJA, 218, de 12 de
noviembre de 2003-.
Desembocadura
del Río Antas.
LIC
y propuesta como Reserva Natural Concertada por la CMA –junto
con la Cañada de las Norias- en 1996 que nunca llegó a
realizarse.
Desembocadura
del Río Almanzora
Sin
protección, pese a su interés en comunidades vegetales palustres
y subacuáticas, además de las ornitofauna presente en la
localidad. Sobre el espacio se vierten salmueras de una
desalinizadora cercana, que está destruyendo a las comunidades
algares existentes.
Salinas
de Terreros
Sin
protección. Actualmente el ayuntamiento de Pulpí ha
autorizado a diversas promotoras para la urbanización del
recinto, donde se incluirán campos de golf. Sobre estos terrenos
se desarrollan comunidades de vegetación halófila de gran interés
ecológico. Entre estas destaca la presencia del garbancillo -Halocnemum
strobilaceum-, especie existente tan sólo en esta
localidad dentro de Andalucía, donde ha sido olvidada por los
responsables del Catálogo Andaluz de Flora Amenazada, y que
constituye una de las principales características biológicas de
este saladar. El conjunto ornítico constituye el grupo de
vertebrados más abundante y diverso. La mayor parte de las
especies detectadas en las salinas utilizan la localidad durante
sus trasiegos migratorios, de forma habitual u ocasional, como área
de reposo, de alimentación o de nidificación, dependiendo de sus
requerimientos específicos. La presencia de aves acuáticas, con
53 especies detectadas, está relacionada directamente con los regímenes
de precipitaciones.
En
cuanto a las comunidades de fauna, de las 81 especies registradas
en la localidad, el 33,3% están incluidas en el Anexo I de la
Directiva Aves (79/409/CEE), “sobre Conservación de Aves
Silvestres y especies incluidas en la propuesta de aplicación de
dicho Anexo presentes en España como nidificantes, invernantes o
en migración”. Esta situación podría ser motivo suficiente
para la toma de las medidas legales oportunas que garanticen la
protección y conservación de este singular hábitat.
Ante
lo expuesto en los anteriores párrafos –que se ajustan
objetivamente a la realidad actual- Almediam no va a celebrar el
“día mundial de las aves”, mientras no existan compromisos
reales de las administraciones competentes por y para proteger y
conservar definitivamente nuestras zonas húmedas.
José
Javier Matamala García
Editor
de Almediam: http://almeriware.net/almediam/
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