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La columna verde |
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El AJO |
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El ajo es una planta lilácea con cabeza en forma de bulbo puntiagudo donde se agrupan los dientes. Es rico en sales minerales, enzimas y vitaminas y entre las muchas propiedades medicinales que posee está el reducir el nivel de colesterol; hace la sangre más fluida, reduciendo los riesgos de infarto y trombosis. Es bactericida, y ayuda a combatir la tos, la bronquitis y el catarro. Pero no existe la certeza de cómo regular las dosis para lograr efectos curativos y al ser consumido en grandes cantidades produciría anemia.
Los sumerios utilizaban el ajo 3.000 años a.c. para combatir la parasitosis y prevenir epidemias siendo los chinos y los egipcios los que alimentaban con ajo a los esclavos que construían las pirámides, con ello combatían cefaleas, trastornos cardíacos, mordeduras de serpientes, parásitos y tumores. Mezclado con miel les resolvían sus problemas dentales. Es sabida su utilización en los procesos de momificación. También fue utilizado como moneda. En la tumba de Tutankhamen se encontraron bulbos de ajo, al parecer para alejar los malos espíritus. Los hebreos lo anhelaban en el desierto. Se conoce su notoria eficacia como antiséptico externo durante la I Guerra mundial donde fue usado ampliamente en la desinfección de las heridas cuando faltaban los antisépticos convencionales
Tal son las propiedades que se le atribuyen que a finales del siglo XVIII en los Balcanes se tenía la costumbre -que la literatura y Hollywood han hecho llegar hasta nuestros días-, de colocar ristras de ajo en las noches de luna llena sobre puertas y ventanas para ahuyentar los vampiros y otros espíritus malignos.
La
alicina
que
contiene
el
ajo
es
descubierta
en
el
ajo
el
año
1850
por
unos
investigadores
británicos.
El
producto
estrella
de
la
cocina
mediterránea,
contiene
este
ingrediente
que
está
siendo
investigado
en
el
Instituto
de
Ciencias
Weizmann,
donde
el
bioquímico
David
Mirelman,
director
del
"equipo
de
científicos
que
clonó
el
gen
de
la
alicina,
sintetizó
y
estabilizó
la
molécula,
altamente
volátil,
que
es
responsable
de
todo
lo
bueno
y
malo
del
ajo.
Su
penetrante
olor
es
el
resultado
de
una
reacción
química
que
crea
la
alicina
al
combinar
el
sustrato,
alina,
con
una
enzima
llamada
alianza".
Mirelman
lo
llama
el
"medicamento
maravilloso
y
dice
que
está
a
la
altura
de
la
aspirina,
descubierta
hace
más
de
un
siglo
y
todavía
altamente
eficaz
para
prevenir
accidentes
cerebrovasculares,
entre
muchos
otros
males.
Se
ha
demostrado
que
la
alicina
influye
sobre
los
microorganismos,
por
lo
que
es
un
antibiótico,
es
decir,
mata
a
los
microorganismos".
(www.cmetmedia.com) El ajo tiene un gran inconveniente su característico olor y sabor que son muy fuertes y se eliminan por boca y piel Este problema se puede paliar en gran medida, tomando zumo de limón, o una cucharadita de miel, o bebiendo un poco de leche, entre otros muchos remedios caseros. |
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ALG es Periodista |