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La ventana, una sección de Arturo Larena Gómez

Agua, sí, pero poca

Madrid/Cerezo de Abajo (Segovia) Octubre de 2005 www.infoecologia.com

 

Desde el pasado día 1 de octubre la Comunidad de Madrid ha prohibido el riego de jardines y el llenado de piscinas, recordemos que la temporada de funcionamiento en las piscinas comunitarias de vecinos ya había terminado el pasado mes de septiembre. La Consejería de Medio Ambiente dice que podemos seguir regando nuestras macetas caseras. Geranios, claveles, etc., podrán recibir sus pequeñas raciones de agua semanales o quincenales. En este tiempo no será necesario hacerlo con más frecuencia.. Adelfas y jaras son una buena alternativa para nuestros hogares, según dicen. Suponemos que se referirán a hoteles con espacios abiertos. Porque poner una adelfa o una jara dentro de un piso nos parece un tanto absurdo.

Las mangueras están prohibidas en estas últimas viviendas. Las multas a quien incumpla la normativa puede costarle más de 400 euros. Con gran generosidad nos dejan que sigamos utilizando la modesta y tradicional regadera.

¿Se dan cuenta en la Comunidad que esto es un poco el chocolate del loro? ¿Las medidas se extienden a los campos de golf? ¿A los campos de fútbol? Ahora existen unas praderas artificiales que en muchos campos de fútbol modestos ya se están imponiendo. Que den ejemplo los grandes. Nos referimos, claro está, en estos tiempos de tremenda sequía, porque cuando hay abundancia, gastemos donde más nos guste. 


Hay que ir al riego por goteo, sistema al que los israelíes sacaron oro, donde no había más que árido desierto. Aquí en España tenemos los ejemplos en la región andaluza de Almería Y sobre todo, hay que ir pensando en cambiar las extensas praderas verdes de nuestros jardines públicos que tanta agua necesitan para mantenerse en todo su vigor de lozanía. No somos un país que pueda permitirse el lujo de derrochar agua a manos llenas como si nunca nos fuera a faltar. Ya nos está faltando. Muy cerquita de la capital, en plena sierra, la localidad de Miraflores está sin agua. Su pantano se ha quedado seco, seco. Las cisternas están funcionando sin parar, pero hay vecinos que llevan varios días sin ver una gota de agua.

En la capital los servicios de vigilancia del Canal de Isabel II no paran de rastrear para localizar fugas de agua. Un 10 por ciento del agua capitalina se marcha a las alcantarillas por este motivo. Detectando y reparando rápidamente las fugas se ganan muchos litros de líquido elemento. Los operarios de este Servicio cumplen una estupenda labor.

OBRAS. OBRAS, OBRAS 

Ya publicamos en su día en INFOECOLOGIA la tala de árboles que se llevó a cabo junto al hospital Ramón y Cajal, para realizar las obras de desvío a Colmenar Viejo. Ahora nos preguntamos ¿dónde se van a colocar los nuevos árboles cuando finalicen las obras? Porque donde había hermosos ejemplares arbóreos, habrá una vía que partiendo desde la Avenida de la Ilustración girará aéreamente para salvar la autovía de Colmenar y descender pegada a las Urgencias de éste Hospital sin sitio material de poner tan siquiera una maceta.

 Los vecinos de este sector que antes divisábamos la ya citada Avenida, perdiéndose nuestra vista más allá de los arcos de la plaza de las Glorieta de las Reales Academias y Alcampo, tendremos ahora hermosos y coloristas vehículos en larguísimas caravanas de insoportable ruido. Ruido, ruido y más ruido. ¿Se ha pensado en el Ayuntamiento en las personas? Creo que no. A las pruebas me remito.  Todo se soluciona con colosales obras  para dar paso, es un decir, a tanto coche. Los gobernantes y regidores no encuentra solución a los graves, gravísimos problemas que existen en las ciudades con tanto vehículo, donde los conductores aburridos y desesperados de tanto caos, abandonan su coche en pasos de cebra, en lugares de acceso y salida del Hospital. Pero, claro está, lo hacen impunes, no existen autoridades municipales que los multen. Que les impidan hacer lo que les da la gana. ¿Qué viene un desminuido en su silla de ruedas moviéndose libremente y se encuentra con obstáculos insalvables, colocados por un semejante?, pues que se aguante... que se las apañe como pueda. Este egoísmo del conductor automovilístico es  tremendo, insolidario, deshumanizado. Solo se importa él. El que venga atrás, pues eso, que se fastidie. No veo nunca un solo guardia municipal en este sector tan caótico para la circulación, casos ha habido en que los autobuses de línea se han tenido que parar y quedar en vía “muerta” hasta que quien dejó cu coche donde no debía, lo retiró tranquilamente. Ni una , ni dos ni tres veces, lo he contemplado desde la calle o desde mi terraza en más ocasiones. 

Ver el anterior:
De la sequía y otras cosas

Arturo Larena Gómez es periodista

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