OTRO MUNDO ES POSIBLE... SI TÚ QUIERES, CLARO

Por Cristina Benito Sánchez (Infoecología). Enero de 2007.

Estos días se está celebrando en Nairobi (Kenia) la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM), cuyo lema “Otro mundo es posible” hace varios años que resuena en nuestros oídos. De que otro mundo es posible no cabe ninguna duda. La pregunta es: ¿cuándo vamos a ponernos en marcha para la consecución de ese nuevo mundo?

  • Otro mundo será posible cuando abandones tus malos hábitos de consumo y comiences a utilizar los recursos con sensatez, cuando no puedas tolerar que se derrame inútilmente una gota de agua o que una bombilla ilumine una habitación vacía. El ser humano es capaz de vivir a temperaturas extremas, ¿por qué te empeñas en mantener tu casa a 22 grados, sea verano o invierno? No seas tan comodón.

  • Otro mundo será posible cuando dejes de malgastar tu dinero en comprar lo que no te hace falta (¿es necesario tener las cosas por triplicado, por quintuplicado?) en lugar de emplearlo en cosas más provechosas para ti y para los demás.

  • Otro mundo será posible cuando dejes de andar por el planeta como un elefante en una cacharrería. Por favor, haz lo posible por reducir tus desechos y recíclalos; cuida tu entorno; no contamines innecesariamente; utiliza el transporte público. Son tantas las cosas que puedes (deberías) hacer...

  • Otro mundo será posible cuando tú, hombre, dejes de considerar que las mujeres están subordinadas a ti y comprendas por fin que tú también tienes responsabilidades en el hogar y en la familia.

  • Otro mundo será posible cuando tú, mujer, te tomes en serio a ti misma y dejes de degradarte sometiéndote voluntariamente a los estúpidos dictados de la moda (no te engañes, nadie te obliga a estar delgada, pintarte la cara o ponerte tacones; eres una persona, no un maniquí) y cuando dejes de imaginar barreras que no existen.

  • Otro mundo será posible cuando te formes tus propias opiniones y no admitas sin más las heredadas de la familia o las transmitidas por los amigos, vecinos, compañeros de trabajo o medios de comunicación.

  • Otro mundo será posible cuando dejes de considerarte el ombligo del mundo y de pensar que lo tuyo es lo mejor (tu lugar de nacimiento, tu raza, tu religión, tu orientación sexual), como si no se debiera en gran parte al azar. Abandona esa absurda megalomanía, por favor, y respeta a los demás.

  • Otro mundo será posible cuando dejes de preocuparte tanto por tu apariencia exterior y te esfuerces un poco en mejorar la interior: lee, cultívate, ejercita tu mente, moldea tu espíritu. Utiliza todas las oportunidades de formación que tienes a tu disposición. ¿De qué sirve la belleza cuando se es simple o ignorante?

  • Otro mundo será posible cuando pongas de tu parte para que lo sea. Ayuda a acabar con las desigualdades, hay mil maneras de hacerlo. Colabora con alguna ONG o asociación que trabaje en algún campo que te interese. Las hay de todo tipo, es imposible que no halles ninguna. Puedes colaborar como voluntario o contribuir económicamente. Si no te fías de lo que estas organizaciones hacen con el dinero, pídeles cuentas. Te las darán gustosamente.

  • Otro mundo será posible cuando dejes de creer que los políticos trabajan para ti y que todo lo que hacen “por algo será”. No es cierto, al fin y al cabo son personas y sus buenos propósitos se desvirtúan cuando comienzan a disfrutar de las ventajas que les brindan el poder y la gloria. ¿No te has dado cuenta de que su presunto ideario varía según estén en el gobierno o en la oposición? Mantenlos a raya, no les des demasiada libertad ni confianza, exígeles que dejen de crearte necesidades que no tienes y que se dediquen a las cosas que sí son importantes.

  • Otro mundo será posible cuando dejes de juzgar como problemas lo que no son más que pequeños inconvenientes en tu confortable vida. “Se me ha roto la lavadora”, “he suspendido”, “ahora resulta que tengo que hacerme unos análisis”. Compara eso con: “Jamás tendré agua corriente en mi casa”, “jamás tendré la oportunidad de estudiar”, “jamás tendré acceso a la sanidad”.

Perdóname, querido lector, si te he molestado con mi discurso. La razón por la que he utilizado este tono algo provocador no es otra que la de hacerte reflexionar. En las sociedades acomodadas hemos perdido esta costumbre. Vivimos tan apresuradamente, tenemos tan poco tiempo, que nos lo tragamos todo y lo aceptamos como bueno según nos lo dan (muchas veces sin solicitarlo): no solo los bienes de consumo, también las creencias, las opiniones, las costumbres, los gustos, las maneras de vivir, las identidades... Es más fácil así.

Naturalmente que tu trabajo te ha costado llegar a donde estás, reunir tu patrimonio, adquirir tu formación, conseguir tu puesto de trabajo. Naturalmente que tienes problemas, que la vida no es fácil para ti tampoco, que tú no tienes la culpa de que haya guerras, pobreza, injusticia, que tú solo quieres vivir tu vida y ser feliz, sin hacer daño a nadie. Pero estás en el mundo, perteneces a él, formas parte de su engranaje, un engranaje en el cual unos trabajan en una mina desde los seis años hasta que se mueren y otros van a la universidad y tienen coches deportivos. Un engranaje en el cual una parte del mundo estrangula a la otra. Tienes que asumirlo. Nada más lejos de tu intención que el que ninguna persona se deslome para fabricar un producto que a ti te hará la vida más fácil (producto que esa persona, la deslomada, nunca disfrutará), pero ocurre. Asúmelo y actúa. Deja de juzgar tu vida aisladamente y piensa en las otras personas que comparten contigo el planeta o en las que lo heredarán cuando tú no estés.

Sal de tu ensimismamiento, abre los ojos y observa con atención lo que te rodea. Da valor a lo que en verdad lo tiene y actúa, convive, comparte, colabora. Desecha lo que no sirve, lo que no te aporta nada. No tomes opiniones prestadas. Comienza a mirar el mundo con ojos no contaminados. Todo es empezar.

Información sobre el FSM: http://wsf2007.org/, http://www.forumsocialmundial.org.br/

¿Buscas una ONG?: http://www.canalsolidario.org/web/directorio_ong/directorio_ong.asp 

Cristina Benito es coordinadora de Infoecología.

Estás en www.infoecologia.com