La columna verde

Energía solar para Al  Maghreb

Por Javier Dotú.  

“Al Maghreb” significa Occidente o lugar por donde el Sol se pone.

 

El año pasado, 2003, el mundo consumió energía cuantificada en 10.500 millones de toneladas equivalentes de petróleo, de los cuales, solamente 950 millones, es decir menos del 10% fueron de energías renovables; lo cual es paradójico pues partiendo de algo tan incuestionable como que todas las energías renovables derivan directa o indirectamente de la energía solar, la Tierra, planeta en el que habitamos los seres humanos, absorbe, en un año, la energía solar equivalente a 20 veces la energía existente en los almacenamientos de reservas de combustibles fósiles, o sea, una energía diez mil veces superior al consumo actual.

 

Sin duda causas espurias y altos intereses industriales han llevado a gobernantes y magnates del mundo a despreciar esta energía que se nos da a manos llenas a cambio de la más productiva y contaminante energía petrolífera o nuclear. Y aunque se deben seguir denunciando los trastornos climáticos debidos al calentamiento de la atmósfera producido por el efecto invernadero, etc., no vale la pena llorar por la leche derramada, sino prever que no se derrame en un futuro ya muy próximo.

 

Como miembro de OMJET (Organization mediterranée de journalistes et ecrivains de tourisme) fui invitado al reciente Congreso que tuvo lugar la última semana de Noviembre en Marruecos, concretamente en las ciudades de Marrakech, Agadir y Essaouira. Las autoridades norteafricanas nos obsequiaron y nos mostraron sus planes más inmediatos para incrementar el turismo en su País: En Marrakech hay un proyecto de creación de 7.000 camas antes del año 2010; cerca de Agadir, entre las dunas y las playas de Tagouz, antes del año 2012, se espera urbanizar una gran extensión de terreno que se poblará de Hoteles, restaurantes, apartamentos, etc.; y en Essaouira, la antigua Mogador de los portugueses, se pretende remozar y modernizar toda la ciudad amurallada para que sea más blanca, más azul y más luminosa.

 

Quiero lanzar el guante para que lo recoja a quien corresponda hacerlo. En esos tres vastos complejos urbanísticos, proyectos hoy, pero que mañana estarán en marcha, no debería entrar otra energía que la solar, sin excusas, ni intereses, ni mangoneos. Ahora es el momento. No se debe malgastar pólvora en salvas, pero ahí sí merece la pena recomendar esa energía renovable porque, entre otras cosas, la radiación solar en esa zona, proporciona una energía de 8 kilowatios por metro cuadrado y día. Sólo hay que multiplicar.