La columna verde

Matar moscas a cañonazos

Madrid, marzo de 2006 www.infoecologia.com

Infoecologia.- Por Javier Dotú. La Máxima eficacia con el mínimo esfuerzo ha sido siempre el lema movilizador del trabajo bien hecho.

Eso es algo que no sólo han aplaudido los intelectuales del mundo entero, sino que además, han propiciado y subvencionado los auténticos dueños del cotarro, los gallos del corral, los amos del dinero, de la energía, de las comunicaciones..., y de los políticos.

 

Por eso sorprende que, en ocasiones, se empleen denodados esfuerzos para conseguir una parva eficacia.

 

¿Dónde está el truco?, nos preguntamos con desconfianza; igual que huimos ante el engañoso reclamo que nos invita a adquirir duros a cuatro pesetas (hoy, euros a 90 céntimos). Porque tiene que haber algún truco o alguna malsana intención cuando, grupos de ciertos ecologistas arriesgan su vida y muchísimo dinero de desconocida procedencia o de convencidos paganos, al fletar barcos e intentar, abordando con frágiles lanchas, impedir, en medio del océano, el vertido de residuos nucleares, sellados herméticamente y sumergidos a miles de metros de profundidad,  a sabiendas de que mientras se realiza ese costoso y arriesgado recurso del pataleo, en innumerables y diversos puntos de nuestro Planeta se están produciendo vertidos radiactivos y contaminantes.

 

¿Y esos encadenamientos en los más variopintos lugares? ¿Alguien cree que va a conseguir con ellos, en lo que sea, la máxima eficacia con el mínimo esfuerzo? ¿Entonces a qué conducen? ¿No será que, como cualquier histérico / a desaforado, también esos ecologistas se “pirran” por salir en la tele?

 

Muchas preguntas... Y lo malo es que casi todos conocemos las respuestas.

 

Una vez más me gustaría que primara el sentido común sobre la hipocresía. Quienes deben regular las formas de aproximación, explotación, conservación, etc., de los seres humanos con la Naturaleza, son quienes legislan; y quienes legislan en los países democráticos son los políticos; y por eso permiten algunos de esos políticos colocar siglas ecologistas junto a sus siglas ideológicas; pero no les permiten legislar. Y si se cuela alguna ley contraria a sus intereses o a los de aquellos que les financian, entonces, magnánimamente, cabe abogar por la tolerancia y por la permisividad; por la hipocresía, en suma.

 

Por eso, de vez en cuando, para que no se les vea demasiado el plumero a los auténticos gallitos del corral, se avienen a financiar expediciones al ártico para salvar ballenas o al antártico para proteger a las focas.

 

Lo que decía... “matar moscas a cañonazos”

Estás en www.infoecologia.com

Web recomendada:

www.arteletra.es