La columna verde

 Un medio rural vivo

Por Iván Marcos Fernández. A raíz de la Declaración de Cork (1996) se enunciaron varios principios que debían dirigir las acciones encaminadas al desarrollo rural en las políticas comunitarias. En dicho documento se subrayaba la necesidad de llevar a cabo unas políticas de desarrollo rural para potenciar las zonas rurales y que éstas se convirtieran en espacios más atractivos para vivir y trabajar.

 

Por tanto, podemos hablar de 1996 como la fecha de establecimiento de unos principios en las políticas de desarrollo rural en las zonas rurales de Europa. Para ello, es necesaria una serie de programas de desarrollo rural, coherentes y transparentes, que permitan que estos territorios desarrollen un papel productivo y funcional más atractivo.

 

La UE, a través de los fondos estructurales, ha iniciado diversos programas de acción comunitaria para conseguir un desarrollo integrado en el territorio. Las regiones objetivo 5b pretenden el desarrollo de las zonas rurales (9% de la población comunitaria) con acciones como la diversificación de actividades productivas y la creación de empleos no agrarios.

 

El desarrollo rural implica la mejora de infraestructuras, estructuras de las explotaciones agrarias, formación profesional de los agricultores, sostenimiento de la agricultura en zonas desfavorecidas y programas específicos de desarrollo endógeno en zonas rurales.

 

La UE ha iniciado desde la década de los 90 los denominados programas LEADER con los que se ha intentado potenciar los recursos de las comarcas rurales mediante subvenciones con las cuales iniciar proyectos y programas que ayuden a la diversificación productiva de la comarca, lo cual implica un impulso al desarrollo de estos territorios en todos los aspectos.

 

El desarrollo desde esta óptica pone énfasis en cuatro aspectos necesarios para conseguir el desarrollo integrado del territorio. El primero de ellos son los recursos humanos, es decir, la formación profesional de la población así como la capacidad de adquirir conocimientos y poder valorar su entorno.

 

El segundo aspecto sería la tecnología, mediante nuevas máquinas e innovaciones que mejoren las actividades productivas e intentando que la población tenga acceso a las nuevas tecnologías (informática, etc.). El tercer aspecto sería el que llamaríamos calidad de vida, es decir todo lo relativo a asegurar el bienestar de la población mediante unos servicios variados diversificados y de calidad. Por último, el aprovechamiento de unos recursos endógenos en sostenibilidad ambiental, que permitan una eficacia y eficiencia para la actividad económica del territorio.

 

El desarrollo local pretende integrar la realización armónica de las necesidades humanas en el proceso de desarrollo, esto es, que las personas son las que plantean las satisfacciones de las necesidades básicas y por tanto el desarrollo a escala humana es el más importante para el desarrollo total del territorio. En 1980 algunos teóricos denominaron “el sendero del desarrollo” a la puesta en práctica en el desarrollo local de una serie de estrategias que llevaran a la creación de empleo y a la participación activa del individuo.

DESARROLLO LOCAL: PRINCIPIOS BÁSICOS

  • Lugar como solidaridad activa.

  • Cultura popular local.

  • Articulación y uso de los recursos naturales y sociales locales.

  • Decisión política y la participación de todos para saber lo que tenemos que hacer.

El desarrollo local busca el protagonismo de las personas dentro del modelo de desarrollo que se vaya a implantar en un territorio. Las funciones del desarrollo local son las de compartir las riquezas y esencialmente la participación ciudadana, por lo que este ultimo punto es un elemento a promover en el conjunto de los actores sociales a través de acciones dirigidas a este colectivo.

Iván Marcos Fernández es Geógrafo

ivanmarc@mi.madritel.es

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