|
Por
Iván
Marcos
Fernández.
La
amplia
variedad
temática
sobre
medio
ambiente
ha
desencadenado
que
en
la
actualidad
éste
sea
un
asunto
con
un
gran
peso
político
y
que
en
la
mayoría
de
los
programas
electorales
comparta
espacio
con
otros
temas
como
la
sanidad,
la
educación
o
el
gasto
social.
Continuamente,
en
los
medios
de
comunicación
se
sirven
de
los
términos
medio
ambiente,
ecología
o
impacto
medioambiental
sin
saber
con
certeza
cómo
utilizar
cada
uno
de
ellos.
La
información,
la
educación
y
la
formación
son
en
ese
sentido
tres
elementos
clave
para
el
éxito
del
tan
ansiado
desarrollo
sostenible.
La
complejidad
de
lo
que
se
entiende
por
medio
ambiente
y
la
puesta
en
marcha
de
políticas,
proyectos
y
prácticas
de
prevención
es
uno
de
los
objetivos
de
los
próximos
años
del
conjunto
de
las
sociedades
del
mundo,
en
especial
de
los
países
desarrollados,
ya
que
el
medio
ambiente
se
convierte
en
un
factor
secundario
en
aquellas
regiones
que
no
han
logrado
un
desarrollo
económico
y
que,
por
tanto,
tienen
otras
prioridades
o
necesidades
en
su
mayoría
ya
cubiertas
en
los
países
más
avanzados.
El
equilibrio
de
los
diversos
ecosistemas
del
planeta
está
gravemente
amenazado
como
consecuencia
de
un
crecimiento
económico
ilimitado
por
el
cual
los
elementos
que
integran
los
ecosistemas
se
encuentran
en
proceso
de
degradación.
El
ritmo
de
explotación
de
los
recursos
está
causando
graves
daños
a
la
naturaleza.
El
transporte
y
sus
aplicaciones
en
el
futuro
En
materia
de
amenazas
medioambientales,
el
transporte
constituye
una
importante
fuente
de
contaminación,
responsable
del
efecto
invernadero.
Sólo
en
el
año
1992
había
más
de
600
millones
de
vehículos
en
circulación,
cifra
que
en
estos
momentos
se
ha
duplicado.
A
esto
añadimos
que
cerca
del
70%
de
este
crecimiento
se
ha
desarrollado
en
zonas
con
“dudosos”
sistemas
de
calidad
medioambiental
como
Asia
o
África.
Asimismo,
en
un
estudio
científico
reciente
se
atribuyó
más
de
un
95%
de
las
emisiones
de
anhídrido
carbónico
a
los
vehículos
en
circulación.
|
TRANSPORTE:
AHORRO
DE
ENERGÍA
|
-
El
consumo
de
energía
de
los
vehículos
privados
españoles
supone
casi
15
millones
de
toneladas
equivalentes
de
petróleo,
es
decir,
que
cada
uno
de
los
españoles
consume
más
de
250
litros
de
combustible.
-
El
transporte
público
precisa
por
viajero
transportado
50
veces
menos
espacio
y
consume
15
veces
menos
energía
que
el
coche
particular.
-
El
autobús
de
transporte
público
emite
a
la
atmósfera,
por
viajero
transportado,
respecto
al
coche
particular,
el
40%
menos
de
óxidos
de
nitrógeno,
el
80%
menos
de
hidrocarburos
sin
quemar,
el
95%
menos
de
CO
y
el
70%
menos
de
CO2.
|
Es
necesario
desarrollar
un
sistema
de
transporte
eficaz.
Como
bien
sabemos,
el
transporte
constituye
una
pieza
clave
del
sistema
económico
de
un
país
y
su
buen
funcionamiento
debe
apostar
por
la
participación
ciudadana,
la
mejora
y
calidad
de
las
infraestructuras
a
través
de
las
administraciones
y
la
actuación
de
los
agentes
privados,
como
los
vendedores
de
automóviles,
para
conseguir
una
óptima
eficiencia
energética
y
sostenible
con
el
medio
ambiente.
La
técnica
ha
dado
sus
primeros
pasos
con
la
mejora
de
los
vehículos,
desarrollando
los
primeros
que
se
alimentan
de
hidrógeno
o
eléctricos
(son
más
caros
y
tardan
horas
en
recargarse)
y
que
hacen
posible
una
fuente
alternativa
de
transporte
sostenible
desde
el
punto
de
vista
del
medio
ambiente.
En
las
grandes
urbes,
el
transporte
genera
problemas
de
contaminación
(atmosférica
y
acústica),
infraestructuras,
comunicación,
accesibilidad,
movilidad.
Se
fomentaría
el
uso
del
transporte
público,
con
la
consecuente
reducción
de
la
utilización
del
vehículo
privado,
mediante
la
mejora
por
parte
de
la
administración
de
sus
prestaciones
y
servicios
(puntualidad,
frecuencia,
rapidez
y
comodidad).
|
LOS
MEDIOS
DE
TRANSPORTE
ANTE
EL
FUTURO
PROPUESTA
DE
PLAN
ESTRATÉGICO
DE
ACTUACIÓN |
-
Apuesta
por
la
investigación
y
producción
de
nuevos
sistemas
de
transporte
como
los
eléctricos,
pila
de
hidrógeno,
gas
natural.
-
Información
a
los
consumidores
sobre
los
vehículos
con
menor
gasto
energético.
-
Obligación
de
los
fabricantes
de
facilitar
información
detallada
sobre
gasto
energético
y
emisiones
contaminantes.
-
Mayor
control
de
los
vehículos
contaminantes
mediante
patrullas
ambulantes
que
realicen
análisis
a
vehículos
sospechosos
de
emisiones
contaminantes
superiores
a
lo
permitido.
-
Estrategia
global
de
reciclaje.
Según
estudios,
hasta
un
90%
del
peso
total
de
los
vehículos
será
reciclable.
-
Instalación
de
los
denominados
“ecopuntos”,
contenedores
para
depositar
los
residuos
derivados
del
mantenimiento
de
los
vehículos.
|
|