Por
Arturo
Larena
(2003).
Durante
años
la
lucha
en
favor
del
reciclaje
parecía
una
utopía
en
la
que
únicamente
creía
el
movimiento
ecologista
y
un
puñado
"emergente",
aunque
reducido
de
periodistas
ambientales,
dispuestos
a
contar
las
bondades
de
la
separación,
la
recogida
selectiva
y
el
reaprovechamiento
de
los
residuos.
Separar
la
basura
era
impensable
para
la
mayoría
y
sobre
todo
se
consideraba
una
incomodidad
y
algo
inútil.
"Esos
ecologistas
querrán
que
tengamos
cinco
cubos",
pensaban,
con
un
cierto
menosprecio
y
total
escepticismo,
quienes
se
aferraban
–por
desconocimiento-
a
un
modelo
de
consumo
y
de
producción
de
residuos
insostenible
y
por
tanto
abocado
al
fracaso.
Reducir,
Reutilizar
y
Reciclar,
las
ya
populares
"tres
erres"
eran
entonces
como
“desarrollo
sostenible”
vocablos
extraños,
pero...
el
tiempo
nos
ha
dado
la
razón
a
quienes
creemos
que
la
lucha
por
un
medio
ambiente
mejor
es
algo
que
merece
la
pena
y
en
lo
que
todos:
políticos,
empresarios,
periodistas
y
sobre
todo
los
ciudadanos...
debemos
implicarnos
más.
Para
conseguir
ese
objetivo
ha
sido
necesarios
poner
en
marcha
medidas
legales,
como
la
directiva
europea
a
la
Ley
de
Envases
y
Residuos
de
Envases
o
la
más
reciente
Ley
de
Residuos
de
la
Comunidad
de
Madrid,
además
de
iniciativas
educativas
,
como
las
campañas
de
información,
y
desarrollar
infraestructuras
específicas,
como
sistemas
de
recogida
especializados
y
nuevos
contenedores.
Cubos
de
diversos
colores
desde
los
pioneros
“iglús”
para
el
vidrio
a
los
nuevos
e
“insonorizados
contenedores
amarillos,
presentados
recientemente
por
el
Ayuntamiento
son
hoy
habituales
en
nuestras
calles
y
los
datos
nos
permiten
ser
optimistas.
Solo
en
2002,
la
asociación
para
el
reciclaje
de
vidrio
Ecovidrio
instaló
8.500
nuevos
contenedores
para
la
recogida
selectiva
de
residuos
de
botellas
y
envases
con
lo
que
el
99
por
ciento
de
la
población
española
disponemos
de
un
iglú
a
escasos
metros
de
nuestras
casas
y
se
ha
conseguido
que
cada
madrileño
“reciclemos”
una
media
de
7,7
kilos
de
botellas
y
tarros.
Para
los
escépticos
un
solo
dato;
con
la
energía
que
se
ahorra
con
el
reciclaje
de
una
botella
sería
posible
mantener
encendida
una
bombilla
de
100
vatios
durante
4
horas.
El
vidrio
fue
pionero,
abrió
el
camino
para
otros
reciclajes
y
por
ello
este
material
se
sitúa
actualmente
a
la
cabeza
en
la
separación
por
parte
de
los
ciudadanos
y
en
su
recuperación
por
la
industria,
pero
hay
otros
que
no
debemos
olvidar:
papel
y
cartón,
brik,
plástico...
Hoy
estamos
más
concienciados,
pero
no
ha
sido
el
único
factor
para
el
éxito.
La
cercanía
de
los
contenedores
ha
sido
uno
de
los
factores
que
ha
contribuido
a
generalizar
el
reciclaje,
porque
no
debemos
olvidar
que
el
grado
de
conciencia
ambiental
de
la
mayoría
es
inversamente
proporcional
al
esfuerzo
que
debemos
realizar.
A
mayor
distancia
de
los
contenedores
menor
concienciación...
pero
hoy
la
excusa
no
vale,
y
aunque
tenemos
los
medios
aun
nos
faltan
"los
conocimientos",
porque
no
nos
engañemos...
la
mayoría
aún
no
saben
o
no
sabemos
reciclar.