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La columna verde |
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Los retos de la Sostenibilidad. Hacia una nueva globalización Por Alberto Fraguas Herrero, Director Ejecutivo Green Cross España |
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Ø Un Planeta en la encrucijada ¿Puede
existir una globalización diferente a la que está planteada?. Esta
pregunta sólo se podría contestar desde un profundo análisis crítico
de lo que supone como nuevo paradigma social y político la
sostenibilidad, porque sólo bajo la observancia de los principios básicos
que la definen podría considerarse una oportunidad para hacer efectiva
una “Globalización con rostro humano”. Pero para lograr esta nueva
forma de globalización, que nada tiene que ver con la neoliberal en lo
económico, es preciso superar por una parte la idea del ser humano como
centro del Planeta Tierra y por otra la del ser humano occidental como
centro del universo creyéndose posesor de una civilización y una
cultura mejor que otras. Un universo que tiene tres desafíos claros que
están íntimamente ligados: la Seguridad, la Pobreza y la Calidad
Ambiental. No es posible luchar contra el terrorismo, fanatismo,
delincuencia organizada para lograr la Seguridad Global (en especial la
de Occidente) si no se lucha contra la pobreza. No es posible vencer la
pobreza si no se considera el Derecho de todos en acceder a los
principales medios de subsistencia conjugando esto con el mantenimiento
sostenible de la calidad ambiental. Por otra parte estos desafíos no
son de hoy ni tampoco son espontáneos, pero la globalización del
mercado (es en definitiva lo que es) como factor dominante actual del
desarrollo mundial tiende a
agudizarlos creando más tensión en el Mundo (Norte con Sur, Este con
Oeste). Elementos
para una nueva globalización Porque no todo crecimiento económico es siempre recomendable por definición. No es sostenible nuestro modelo de desarrollo económico y a pesar de ello se habla casi neocolonialmente de globalizarlo hacia todos los rincones del Planeta, sin preguntarnos sobre si esta expansión globalizante no conllevará (como las otras que se han dado ya) injusticias sociales y graves problemas ambientales, efectos que hoy sabemos han ido y van intrínsecamente unidos. La pobreza y la falta de democracia real son problemas que derivan de una concepción del desarrollo unitaria y oligopólica y por tanto en el polo opuesto de la sostenibilidad. Cuando se habla de justicia social, también se habla de proteger los recursos naturales porque los derechos sociales nunca están en contra de los derechos de la naturaleza, van intrínseca y solidariamente unidos. El Desarrollo Sostenible plantea un nuevo escenario, un nuevo mundo que creemos posible, plantea un nuevo sistema económico que requiere ante todo un cambio de prioridades y que conlleva intrínsecamente un nuevo modelo de globalización mas humanista y progresista, donde se dan tres elementos clave:
Hoy el medio ambiente se ha hecho mayor, hemos saltado de la amapola a demandar justicia, solidaridad y también la Paz, porque también hoy sabemos que luchar por un medio ambiente mejor, es luchar por la desaparición de los conflictos y las guerras ¿cuántos de estos conflictos no tienen una causa común en los déficits de los recursos naturales, muy en especial en el agua?.
Por otra parte los actores económicos quizás no sean conscientes de todo lo que está en juego. ¿Qué criterios ambientales reales asumen las empresas en sus inversiones en países no desarrollados?. Es evidente el esfuerzo de adecuación ambiental de muchas corporaciones privadas en los países desarrollados, quizás también porque el deterioro ambiental que habían ayudado a provocar les iba a afectar de manera irremediable. Hoy, la Empresa incorpora la Sostenibilidad como principio al concepto de Responsabilidad Social Corporativa pero me pregunto ¿Todas las Empresas? Y, además, ¿son conceptos equiparables? Y aún más ¿no es el Indice Dow-Jones de Sostenibilidad una contradicción en si misma?. Sin duda algo se ha ido consiguiendo en este proceso durante el cual también se han ido cambiando mentalidades. Pero una empresa se configura esencialmente para generar plusvalías. No son ONG’s. Algunas incluso en este nuevo (más o menos nuevo) proceso desde el concepto de la Sostenibilidad, siguen generándolas (y en principio nada hay que decir). Ahora bien, ¿Se puede afirmar que las bases ideológicas de la Responsabilidad Social Corporativa se aplican en todas las inversiones de las empresas multinacionales cuando actúan en países del tercer mundo? o dicho más ¿confiaríamos en las empresas hasta tal punto de que fueran los actores esenciales de una globalización sostenible? ¿Sería justo y adecuado hacerlas responsables del futuro del Planeta?. Las realidades hacen ver que en las organizaciones económicas (las empresas no dejan de ser su instrumento), por ejemplo muchas Entidades de Créditos a la Exportación o la misma Organización Mundial del Comercio, el factor respeto al medio ambiente sigue pesando, a pesar de lo que está en juego, muy poco. Seguimos viendo como los poderes económicos invaden los políticos, impregnándolos y haciéndolos suyos.
Y finalmente, la Sostenibilidad como factor cultural, la cual supone una forma diferente de ver el mundo, y por eso supone una subversión, un cambio de principios éticos que huye de la confrontación de culturas, que busca la integración, una recombinación que haga más rica genética y culturalmente a la humanidad, huyendo, en definitiva, de endogamias históricas y religiosas insanas. El Desarrollo Sostenible tiende a una ética común que parte de las diferencias creyendo que en ellas, en su integración, está la salvación del Planeta. Por eso reivindicar que no a las guerras es subvertir valores sociales y políticos y ambientales; por eso decir que no a la pobreza es defender la naturaleza y la naturaleza del hombre; por esto decir que no a una globalización económica que no considere aspectos sociales y ambientales como esenciales, es defender al Planeta en su conjunto. Algunas Propuestas Concluyendo ¿Globalización y Sostenibilidad son posibles? Obvio es que no, si lo que se trata es de exportar desde el mundo más rico un modelo económico insostenible. Pero, seamos optimistas, también brinda la oportunidad para hacer las cosas de manera diferente. Globalicemos el sentido ciudadano, globalicemos los derechos civiles, globalicemos las democracias reales y participativas, todo ello quizás basado en esquemas donde las Políticas de Cooperación en vez de ser unas ayudas testimoniales de un cierto “buen hacer del cristiano rico” se configuren como una potente línea de apoyo de las economías de los países más desarrollados (muchos de ellos gracias a esquilmar los recursos de los que no lo están, no lo olvidemos) un apoyo que a medio plazo redundará en minimizar los conflictos y mejorar la Seguridad. Cooperación donde también se considere como necesaria la retirada de aranceles vergonzantes, buscando así una globalización de doble sentido en la que los Países ricos también asuman económica y culturalmente valores de los pobres. Globalización de doble vía en lo económico y no imposición de Mercado en la cual no se excluyan la aplicación de Instrumentos fiscales por ejemplo los que gravaran transacciones de capital (La Tasa Tobin es un buen ejemplo). Una Globalización Sostenible en que se parta de dos bases:
Finalmente un recuerdo que no pretende ser literario. Se trata de un ejemplo. A Chico Mendes lo asesinaron por defender el bosque tropical, ese bosque era explotado hasta su destrucción por empresas multinacionales (no es un tópico) estadounidenses. Chico Mendes luchaba por la conservación del entorno y al mismo tiempo, y precisamente por eso, luchaba contra la explotación del medio y del hombre (eran los pueblos que habitaban los bosques explotados los que veían desaparecer su entorno, su medio, su hábitat y su cultura). La lucha por la defensa del medio ambiente, es la misma que la lucha por la equidad o la justicia social. |
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Alberto Fraguas Herrero es Director Ejecutivo Green Cross España Estás en www.infoecologia.com |