La columna verde

Ecosindicalismo, hacia un modelo sostenible de producción

Por Joaquín Nieto, secretario confederal de medio ambiente de Comisiones Obreras

El modelo productivista que defendió el movimiento sindical  cuando nació, a raíz de la revolución industrial, ha sido sustituido hoy por un modelo de producción sostenible con el medio ambiente. La razón es evidente. El actual modelo de desarrollo está agotado, no es globalizable y es ambientalmente insostenible, pero es posible dar un nuevo impulso al desarrollo reorientando las políticas económicas, energéticas, de transporte, pesca o agricultura. Es lo que decidió la UE en Goteborg, añadiendo una perspectiva ambiental al proceso de Lisboa sobre desarrollo económico y empleo.

 

El sindicalismo, que nació como agrupación societaria de los asalariados para luchar por la igualdad está tomando buena nota de esta nueva dimensión ambiental de la equidad. Por ello, ha hecho suyo el concepto de desarrollo sostenible.

 

Este  nuevo concepto de desarrollo necesita de la eficiencia en la producción y la modificación de los sistemas de consumo. En este sentido, España tiene grandes oportunidades para su propio desarrollo y para su proyección en Europa y en el mundo: mayor biodiversidad de la UE, aún menores consumos energéticos por habitante y unidad de producto y grandes posibilidades de desarrollo de las energías renovables, a la vez que un enorme potencial  futuro de la agricultura ecológica.

 

En contra de lo que se puede pensar, además, el desarrollo sostenible no sólo no tiene por qué poner en peligro los puestos de trabajo, sino que, de llevarse a cabo, incidiría favorablemente en la generación de empleo. Al principio, la introducción de la normativa ambiental podría llegar a ser negativa a corto plazo, pero no en el largo plazo. Más que pérdidas, lo que habría sería desplazamientos de empleos. Está claro que esta reconversión necesita  apoyos económicos que suavicen consecuencias sociales indeseadas.

 

Pero los cambios que demanda este nuevo impulso sostenible al desarrollo no se pueden llevar a cabo sin una amplia y activa participación social y ambiental. Dicha participación se debe hacer de manera organizada y estable a partir de las entidades que representan los intereses sociales y ambientales, entre las que inevitablemente nos encontramos los sindicatos.

Joaquín Nieto es secretario confederal de medio ambiente de Comisiones Obreras.