EL PSOE DENUNCIA LA MANIPULACIÓN DE LA TRANSPOSICIÓN DE LA DIRECTIVA MARCO EUROPEA SOBRE POLÍTICA DE AGUAS

Madrid, diciembre de 2002.- La Secretaria de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Cristina Narbona , calificó de “auténtica chapuza legislativa”, la transposición de la directiva europea sobre política de Aguas mediante la incorporación en el Senado de enmiendas del PP a la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos.

La responsable socialista consideró “inconstitucional y, por tanto, inadmisible”, que algo de tanta trascendencia “se haga en el último minuto, después de tres años desde su aprobación y  por iniciativa de un grupo parlamentario, y no del Gobierno, a través de un proyecto de Ley”. Este procedimiento, añadió, “sin precedentes en toda la historia de la UE”, elude además “los informes preceptivos del Consejo de Estado y del Consejo Económico y Social ante una norma de gran trascendencia para España”.

 

En particular, desde el PSOE se considera una ·”auténtica aberración” que el Gobierno del PP aproveche la transposición de la Directiva-marco “para eliminar la determinación del caudal ecológico del Ebro por parte del Consorcio para el Plan Integral del Delta del Ebro”, creado el año 2000 por la Ley del PHN. Para Cristina Narbona , “el PP pretende así eludir el escollo de su enfrentamiento con la Generalitat de Cataluña, en lo relativo a la protección del Delta del Ebro”, posponiendo a una fecha futura no determinada el establecimiento del caudal ecológico del Ebro por parte de la nueva figura de la ‘Demarcación’ de la cuenca.

 


Para la Secretaria de Medio Ambiente, el Gobierno, que está a punto de pedir financiación a la Comisión Europea para el trasvase, “sigue sin dar respuesta a la principal preocupación manifestada por la Comisión, que es la fijación del caudal ecológico del Ebro”. “Su maniobra –dijo- no puede ser más artera, pues incumple y modifica sus propias leyes y manipula las normas europeas, con la única finalidad de evitar cualquier condicionante a su empeño electoral de iniciar el trasvase del Ebro”.

 

Para la responsable socialista esto no es hacer las cosas “sin complejos”, es, sencillamente hacerlas “sin escrúpulos”, ya que la viabilidad económica y técnica del trasvase está condicionada por la fijación de un determinado caudal ecológico en el Delta del Ebro. Cristina Narbona recordó que hasta que no se conozca cuánta agua podrá realmente trasvasarse, no se conocerá el coste unitario del m3 trasvasado ni la demanda satisfecha.

“El Gobierno decidió que se trasvasarían 1050 hm3 al año mucho antes de que se supiera si ello sería posible y quiere comenzar la obra sin saberlo, igual que pretende que las obras se culminen sin que se conozca el coste de las mismas ni su repercusión a los usuarios. Inaudito”, concluyó.