EL PP CONSOLIDA UN POTENTE OLIGOPOLIO EN EL "NEGOCIO DE LA BASURA" 
ANTES DE LAS ELECCIONES

Madrid, 21 de noviembre de 2002.- Cristina Narbona, portavoz adjunta y responsable de Medio Ambiente en el grupo municipal socialista, ha acusado al PP municipal de "consolidar un potente oligopolio en el "negocio de la basura" repartiendo, antes de las elecciones municipales, la totalidad de los contratos de limpieza, recogida y eliminación de residuos por un importe de 340 millones de euros anuales, de los que más de 300 se repartirán en los próximos ocho años entre tres empresas: FCC, Dragados y Construcciones y VERTRESA, las cuales, supongo, deben estar muy agradecidas al Partido Popular por los servicios prestados ".

Para Narbona, "con las adjudicaciones de los contratos para la recogida de basura en la zona periférica de Madrid a FCC y de la explotación de la planta de la Paloma en Valdemingómez a la UTE URBASER-SUFISA Y VERTRESA, que el PP llevará al próximo Pleno municipal, quedan adjudicados absolutamente todos los grandes contratos de limpieza y residuos para las dos próximas legislaturas, lo que supone una grave hipoteca para los futuros gobiernos municipales, que no podrán tomar ninguna decisión importante en esta materia".

El reparto de este negocio de 340 millones de euros anuales queda del siguiente modo: un 30% queda en manos de FCC con la adjudicación de la recogida de basura en la totalidad de la capital; DRAGADOS, a través de sus filiales (URBASER, TECMEC, etc.), se queda con otro 30% por la explotación de las plantas de tratamiento de residuos de Valdemingómez, así como por el SELUR, la limpieza viaria en varios distritos y el contrato de mantenimiento de contenedores de basura; VERTRESA se queda con un 15% por la explotación del vertedero de Las Dehesas y la escombrera de las Cumbres. 

El 25% restante queda en manos de otras empresas. 

PROGRAMA DE ACTUACIÓN ACÚSTICA EN CENTRO 

Por otro lado, Cristina Narbona ha acusado al PP de presentar al próximo Pleno un Plan de Actuación Acústica en el distrito Centro que es "pobre, represivo, no participativo y sin dinero suficiente ni objetivos concretos". Para Narbona, "este Plan Acústico contiene actuaciones que se van a centrar no sólo en combatir el ruido, sino en perseguir y acosar a los jóvenes que se reúnan en la calle, lo cual es injusto, sobre todo si se tiene en cuenta que el Ayuntamiento no les ha ofrecido suficientes alternativas de ocio".

La edil socialista considera que "el PP debería basar sus actuaciones en evitar que los vecinos de Centro no puedan dormir porque sus viviendas reciban vibraciones hasta dos veces mayores que las permitidas como consecuencia de la música de discotecas y bares de copas. Este problema no se resuelve con la insonorización de la vivienda, sino obligando a los establecimientos a cumplir las normas acústicas". 

Por último, Narbona ha aplaudido el hecho de que "el PP por fin reconozca que la Patrulla Ecológica no trabaja durante las noches de los fines de semana", y ha criticado que la Comisión de Vigilancia del ruido que se va a crear como consecuencia de este Plan "no incluya ni a un solo representante de los vecinos afectados por el ruido, ni a colectivos de comerciantes y de organizaciones juveniles".