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Parlamento
Europeo/Agua |
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Bruselas, enero de 2004 (Infoecología) |
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El
Parlamento
Europeo
ha
pedido
una
moratoria
para
el
proyecto
del
trasvase
Júcar-Vinalopó,
entre
Valencia
y
Alicante
y
ha
decidido
enviar
una
delegación
de
parlamentarios
para
analizarlo
el
próximo
mes
de
septiembre.
La
decisión
fue
adoptada
por
el
Comité
de
Peticiones
del
PE
en
una
audiencia
pública,
informó
hoy
el
WWF/Adena.
WWF/Adena
considera
que
el
proyecto
de
construir
un
trasvase
de
67
km.
y
trasvasar
80
hm3/año
para
su
uso
en
el
turismo
de
la
Costa
Blanca
y
la
agricultura
de
regadío
en
Villena
es
insostenible.
No
en
vano,
dejará
al
río
Júcar
sin
caudal,
afectando
a
la
biodiversidad
de
la
Albufera
de
Valencia,
considerada
un
humedal
de
importancia
internacional,
y
de
la
red
Natura
2000
de
espacios
protegidos
europeos. Antonio
Esteban,
de
la
Fundación
Nueva
Cultura
del
Agua,
explicó
que
el
Banco
Europeo
de
Inversiones
(BEI)
utilizó
datos
económicos
anticuados
para
comparar
los
costes
del
trasvase
con
los
de
la
desalinización,
como
ya
ocurrió
con
los
informes
del
Ministerio
de
Medio
Ambiente
sobre
trasvase
del
Ebro;
y
que
posteriormente
fueron
criticados
por
la
Comisión
Europea. En
la
audiencia
de
esta
mañana,
y
a
pesar
de
la
defensa
de
la
Comisión
Europea
de
su
actuación,
el
Comité
de
Peticiones,
encargado
de
resolver
las
quejas
de
los
ciudadanos,
acordó
enviar
en
septiembre
una
delegación
de
Parlamentarios
a
la
zona
para
analizar
este
proyecto
conflictivo. El
aspecto
más
discutido
fue
la
sesgada
participación
pública
que
el
BEI
–
en
nombre
de
la
Comisión
Europea
–
utilizó
para
asesorar
el
proyecto.
En
su
visita,
en
junio
de
2003,
el
banco
se
entrevistó
sólo
con
instituciones
favorables,
y
contempló
la
opinión
de
las
ONGs
críticas
“a
través
de
los
documentos
colgados
en
sus
páginas
web”,
como
reconoció
el
BEI
hoy
en
Bruselas.
Posteriormente,
la
Comisión
acordó
la
cofinanciación
de
este
proyecto
con
80
millones
de
euros. Guido
Schmidt,
coordinador
del
Área
de
Aguas
Continentales
de
WWF/Adena,
explica
que
“el
análisis
del
BEI
no
ha
sido
objetivo
y
es
contrario
a
los
principios
de
transparencia,
buena
administración
y
ausencia
de
discriminación,
exigibles
al
BEI
y
a
la
Comisión
Europea”.
Siguiendo
estos
razonamientos,
el
Comité
de
Peticiones
ha
sugerido
a
la
Comisión
por
escrito
una
moratoria
del
proyecto
hasta
que
se
aclare
el
proceso. En
línea
con
el
‘cambio
tranquilo’
que
el
nuevo
Gobierno
ha
prometido
para
la
gestión
del
agua,
Schmidt
solicita
al
Ministerio
de
Medio
Ambiente
que
“paralice
las
obras
y
pida
a
la
Comisión
Europea
que
repita
el
proceso
de
consulta
de
los
afectados,
incluyendo
a
WWF/Adena
y
otros
organismos
preocupados
por
el
estado
de
conservación
del
bajo
Júcar
y
la
Albufera
de
Valencia”.
El
propio
Comité
acordó
también
discutir
el
proyecto
con
el
nuevo
Gobierno
e
invitarles
a
una
próxima
reunión. |