UE/Transporte Petroleo:
PSOE: la directiva que prevé perseguir penalmente a los autores de los sentinazos no resuelve la catástrofe del prestige y es dudoso que se pueda llevar a la práctica

Madrid, enero de 2004 (Infoecología)

El Parlamento Europeo ha aprobado el 14 de enero de 2004 tres informes acerca de la seguridad marítima, el más importante de los cuales, la "Introducción de sanciones para los delitos de contaminación", propuesta de directiva y por tanto con carácter legislativo, propone que la contaminación provocada deliberadamente por vertidos ilegales o "sentinazos"sea perseguible penalmente.

 

Rosa Miguélez, en su intervención, y a pesar de mostrarse plenamente de acuerdo con el contenido del informe, destinado a sancionar los vertidos incontrolados de los petroleros que proceden a desgasificaciones y limpiezas de tanques frente a las costas, fuera de las instalaciones portuarias, se ha mostrado crítica con la actitud de la Comisión Europea, por varias razones.

 

A Miguélez le parece positivo que la catástrofe del Prestige, que la Comisión califica eufemísticamente en su propuesta de "accidente de gran repercusión mediática", motive estos importantes avances legislativos, capaces de perseguir penalmente comportamientos delictivos como los sentinazos. Pero critica la afirmación de la Comisión, no suficientemente fundamentada, de que la mayor parte de dicha contaminación no se debe a los "accidentes" sino a las descargas deliberadas. "Me preocupa que se pueda generalizar la idea de que resolviendo la cuestión de las descargas ilegales resolvemos más de la mitad del problema de contaminación marina por hidrocarburos. Y no creo que un fenómeno de contaminación crónica, como el producido por una marea negra, sea comparable, en magnitud, al producido por los sentinazos. Tampoco creo que sea útil: los dos son terribles, cada uno a su manera, y contra ambos tenemos que luchar".

 

"Temo también, señaló Miguélez, por lo que se refiere al Prestige, en el origen de estas propuestas,  que de tanto legislar para el futuro se nos pueda olvidar el presente. Y el presente es una catástrofe aún no concluída, como lo demuestra la nueva oleada de fuel que llega estos días a las costas francesas y, por supuesto, gallegas, o las 14.000 toneladas aún encerradas en el pecio, a la espera de una solución definitiva". Para Miguélez, los tres grandes interrogantes que los ciudadanos de Galicia aún se plantean, las indemnizaciones a los afectados, los problemas medioambientales presentes y futuros y la solución al pecio y al fuel que encierra, no han recibido respuesta europea. "Así que, señorías, contenta de que nuestra catástrofe haga avanzar la legislación comunitaria, pero firmemente convencida de que Europa tiene que dotarse de mecanismos para dar a estas tragedias, que seguirán produciéndose a pesar de tanto esfuerzo legislativo, una respuesta europea que, hoy por hoy, no existe".

 

Por otra parte, señala Miguélez, y aunque tanto la Comisión como el ponente reconocen que gran parte de la contaminación operativa generada por toda clase de buques en aguas comunitarias se debe a la falta de instalaciones receptoras de residuos adecuadas en algunos puertos y, naturalmente, a que los buques son reacios a utilizarlas por diversos motivos, existe ya una directiva europea sobre instalaciones portuarias receptoras de desechos generados por buques y residuos de carga que introduce una serie de requisitos para que todos los puertos comunitarios cuenten con instalaciones apropiadas y los buques las utilicen, directiva que se está incumpliendo de manera flagrante por parte de los Estados miembros, entre ellos España.. "Demasiados puertos carecen de instalaciones receptoras adecuadas para almacenar y tratar resíduos. No sabemos, por tanto, si esta directiva aprobada hoy va a poder ser aplicada, o si se va a quedar, como tantas otras, en un mero papel mojado que a algunos pueda servir de justificación moral".

 

Miguélez criticó también la postura hipócrita de los populares, recientes abanderados de la lucha contra la contaminación marina, pero a los que no les tiembla la mano a la hora de votar en contra de enmiendas que permitirían endurecer la propuesta, como la que preveía una más rápida entrada en vigor (en 6 meses en lugar de 12), o la que obligaba a los Estados miembros a invertir el dinero recaudado a través del procedimiento sancionador en medidas de lucha contra la contaminación. "Ni siquiera aceptaron la propuesta de la Comisión de que se considerasen también "descargas ilegales" las resultantes de averías sufridas por el buque y sus equipos, lo que a no dudarlo tendrá repercusiones muy negativas en la aplicación de esta directiva".

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