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Científicos
españoles han desarrollado un nuevo sistema que transforma los residuos
resultantes del procesado del mejillón, que tienen un fuerte impacto ambiental
en la sanidad de las rías gallegas, en sustancias aprovechables para la
agricultura o la alimentación.
Los científicos, del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo,
perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), basan
el método, denominado "Proceso IIM", en la utilización de los
efluentes (aguas residuales) del procesado del mejillón a escala masiva como
medio de cultivo microbiano, con lo que consiguen rentabilizar un desecho
industrial nocivo para el medio ambiente.
Según informó el CSIC en mayo de 1994, la importancia de este sistema para
Galicia estriba en que esta comunidad produce al año 250.000 toneladas de
mejillones, lo que representa la mitad de la producción mundial.
Alrededor del 40 por ciento de esta producción se consume en fresco, mientras
que el resto se procesa (hacia congelados y conservas), lo que genera un volumen
de efluentes aproximado de 54 millones de litros al año.
Con el nuevo sistema se consigue obtener, en diferentes etapas, proteínas,
amilasas (enzimas con amplia aplicación en los sectores azucarero y panadero),
ácido gibérico (con aplicaciones en cervecería, fruticultura y floricultura)
y ácido cítrico (utilizado en la industria química y alimentaria).
Otra de las ventajas del "Proceso IIM" es que reduce al cinco por
ciento la demanda química de oxígeno de los efluentes, que antes de reciclar
es de 25 gramos de oxígeno por litro.
Los resultados, transferibles sin excesivas dificultades a residuos de productos
agrícolas, se encuentran parcialmente cubiertos por patentes propiedad del
CSIC.
Además, existe un convenio Xunta-CSIC por el cual la Xunta financia el 30 por
ciento de los gastos a toda empresa que implante la correspondiente tecnología.
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