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Madrid,
marzo de 2000.
(Cristina Álvarez). La campaña "Tragamóvil"
para la recogida y reciclaje de teléfonos móviles, baterías y
accesorios, ha sido un éxito en la Comunidad de Madrid con más de una
tonelada de estos materiales electrónicos recogido desde su puesta
en marcha el pasado 22 de enero
Según
explicaron sus promotores, la Asociación Multisectorial de Empresas
Españolas de Electrónica y Comunicaciones (ASIMELEC), que se encarga de
esta campaña que apoya institucionalmente la Consejería de Medio
Ambiente, se han instalado sesenta puntos de recogida en cuarenta
tiendas de establecimientos móviles y en veinte servicios técnicos de
Madrid capital y municipios de la periferia como Leganés, Alcorcón y San
Sebastián de los Reyes, en virtud de una experiencia piloto de recogida y
reciclaje de teléfonos portátiles.
De acuerdo a las estimaciones de un estudio del año 2000, se calcula que
entonces existían en la región más de 600.000 unidades de teléfonos móviles
obsoletos, la mayoría de ellos guardados en las casas de sus usuarios.
Así, Madrid se configura como una de las comunidades que más contribuye
a la producción de residuos de telefonía móvil respecto al total
nacional, con una generación aproximada del 13 por ciento.
La
experiencia piloto, que sirvió para la puesta en marcha de otra campaña
a escala nacional, se ha diseñado para dar cobertura a un 25 por ciento
del total de residuos de telefonía móvil generados a lo largo del año
en Madrid.
Los teléfonos móviles reúnen diversas características que los hacen
merecedores de una especial atención a la hora de plantearse
consideraciones ambientales al fin de su vida útil ya que contienen por
un lado materias primas valiosas como metales preciosos, que compensa
recuperar, y por otro determinados componentes de naturaleza peligrosa
como los metales pesados de las baterías.
Además las pantallas de cristal líquido deben ser retiradas previamente
mediante un proceso manual de desmontaje, al igual que la separación y
clasificación de las baterías para su entrega a un gestor autorizado de
residuos peligrosos.
Los metales preciosos pueden ser recuperados a través de un proceso de
trituración y, una vez separados todos estos componentes, restaría un
residuo final con contenido en caucho y una mezcla de polímeros,
explicaron las mismas fuentes, quienes agregaron que estos componentes
pueden ser reutilizados una vez tratados como materias primas para la
industria electrónica. |