Los centros sanitarios españoles generan
anualmente cerca de 200.000 toneladas de residuos de los que casi
80.000 toneladas son de tipo infeccioso.
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Los residuos hospitalarios se clasifican en cinco
categorías: infecciosos; agujas y otros elementos punzantes o
cortantes, cultivos y reservas de agentes infecciosos; residuos
animales infecciosos; líquidos biológicos y sangre, y anatómicos.
En ellos se incluyen desde los generados en laboratorios, salas de
curas o quirófanos; los relacionados con actividades de limpieza, como ácidos, desinfectantes y disolventes y productos para
mantenimiento de maquinaria (aceites minerales).
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Se calcula que por cada
cama hospitalaria se producen entre dos y cuatro kilos diarios de
desechos sanitarios asimilables a los residuos sólidos urbanos (RSU)
y de 0,5 a 1,5 kilogramos de desechos de tipo infeccioso o peligroso,
según se puso de manifiesto en el Congreso Nacional de Medio
Ambiente de 1994.
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Este Congreso Nacional concluyó entonces que,
aunque la gestión de los residuos hospitalarios radiactivos y
restos humanos se está realizando de forma
correcta en los últimos años, "otros igualmente
peligrosos se eliminan de forma inadecuada".
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Madrid a 11 de junio de 2002.- El director general de Calidad y Evaluación
Ambiental de la Comunidad de Madrid Ignacio López-Galiacho, presentó los
resultados de la implantación del Sistema Integrado de Gestión y
Recogida de Envases del sector farmacéutico (SIGRE) en la Comunidad de
Madrid, cuya experiencia piloto se inició el pasado mes de febrero en el
municipio de Alcorcón, donde se recogieron alrededor de 41.000 envases.
Acompañado del director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, del
presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, José Enrique
Hours, y del director general de SIGRE, Juan Carlos Mampaso, López-Galiacho
celebró la adopción por parte del mundo empresarial de iniciativas como
ésta, "ya que va a permitir la correcta gestión de buena parte de
los envases farmacéuticos y medicamentos no utilizados que se generan en
la Comunidad de Madrid".
El SIGRE se encuentra implantado en la práctica totalidad de las
farmacias de la Comunidad (sólo 17 de las 2.678 ubicadas en la región no
se han sumado), lo que permitirá recoger una media de seis toneladas al
mes de envases y medicamentos no usados.
Correcta
gestión del residuo
En España se encuentran en circulación alrededor de 1.000 millones de
envases farmacéuticos, es decir, unas 38.000 toneladas, y sólo en la
región el número de envases vendidos durante el año 2001 superó los
100 millones, con un peso aproximado de 3.045 toneladas.
Para gestionar adecuadamente este tipo de residuos, la industria farmacéutica
promovió la creación de SIGRE, entidad sin ánimo de lucro autorizada
por la Comunidad de Madrid para implantar el sistema de recogida,
gestionar el reciclado de los envases y eliminar adecuadamente los restos
de medicamentos.
Para cumplir estos fines, SIGRE atribuye un papel a cada agente del
sector: el ciudadano entrega en su oficina de farmacia los medicamentos no
utilizados y los envases farmacéuticos que guarda en su domicilio; las
boticas actúan de punto de recogida selectiva e información al
consumidor, facilitando un folleto informativo; las empresas
distribuidoras aportan la logística; y la industria mantiene el sistema a
través de una cuota que paga por cada envase puesto en circulación.
Las farmacias adheridas al sistema cuentan con un logotipo visible desde
el exterior que las identifica como "farmacia colaboradora en la
recogida selectiva de medicamentos". Allí, el ciudadano puede
depositar en un contenedor los envases vacíos o los envases con
medicamentos no utilizables o caducados. No ocurre lo mismo con otro tipo
de residuos, como termómetros, prótesis, radiografías, gafas, agujas o
material de curas, objetos que no son objeto de la campaña del SIGRE
Fuente:
Comunidad
de Madrid
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