Madrid.-
El problema medioambiental de los neumáticos
usados, de los que se calcula que puede haber almacenados o en vertederos
alrededor de 200 millones de unidades, puede resolverse con la utilización
de su caucho en la capa asfáltica de las carreteras.
El grupo tecnológico Elsamex presentó hoy un proyecto de investigación
en el que utiliza el caucho de los neumáticos para hacer las mezclas de
asfalto en carreteras, que está ya casi concluido y que se ensayará en
varios tramos de carreteras de la Comunidad de Madrid, situados entre
Alcalá de Henares y Arganda.
Un pavimento de asfalto de un kilómetro de longitud y cinco centímetros
de espesor puede absorber más de doce toneladas de polvo de neumático,
lo que equivale a 2.000 ruedas gastadas.
El proyecto de investigación comenzó hace dos años y medio con una
inversión de 160 millones de pesetas, y en su financiación participaron
el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial del Ministerio de
Industria (CDTI) y de la Universidad Politécnica de Madrid.
El director del centro de Investigación ESM, Ramón Tomás, donde se gestó
el proyecto, declaró que las dificultades técnicas están
superadas, pero que es necesaria una normativa del Ministerio de Fomento
que prime la utilización de la mezcla de caucho en la capa de asfalto de
las carreteras.
También es necesaria una legislación que facilite la recogida de neumáticos,
de los que se abandonan en España diariamente 50.000, lo que suponen al año
170.000 toneladas.
Ramón Tomas explicó que con esta forma de construir carreteras se
soluciona un importante problema ecológico, ya que se eliminan los
residuos de los neumáticos sin producir toxinas que dañen el medio
ambiente.
La incorporación del polvo triturado del neumático al firme de la
carretera se puede incluir en el betún o en los áridos, componentes que
forman las capas de asfalto de las carreteras.
El proyecto, agregó Tomás, ha optado por incorporar la masa de caucho a
los dos elementos, lo que hace mejorar la calidad del asfalto
convencional, que se reblandece a menos temperatura y además aporta mayor
resistencia frente al envejecimiento y la fisuración
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