Acuerdo del Consejo de Ministros
  España participará en un proyecto europeo sobre residuos biodegradables
 

Madrid, 1 de abril de 2003 (Infoecología)

El Gobierno ha aprobado la participación española en un proyecto comunitario destinado a conseguir la estandarización de los métodos analíticos aplicables a residuos biodegradables, lodos y suelos. España participará con el Ministerio de Medio Ambiente y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), que han sido autorizados a suscribir un acuerdo de colaboración con este fin.

Según el Ejecutivo, la armonización de criterios y de métodos de análisis, mediante su estandarización, permitirá tomar decisiones múltiples relacionadas con los usos que se pueden dar a este tipo de residuos biodegradables y que ya están regulados en las Directivas comunitarias relacionadas con su reciclado y eliminación.

Asimismo, con esta estandarización se podrán evaluar los parámetros exigidos en la directiva comunitaria de lodos de depuración y fijar los nuevos para futuras directivas sobre tratamiento biológico de residuos, su vertido y sobre monitorización de suelo.

El Ministerio de Medio Ambiente aportará las contribuciones económicas al proyecto, por importe de 174.950 euros. El CIEMAT participará en la realización de informes, la coordinación de laboratorios y personal especializado y en el asesoramiento al representante del Ministerio de Medio Ambiente en el Comité de Dirección de este proyecto europeo.

El Parlamento aprueba la ley que regula los transgénicos
El Parlamento ha aprobado la Ley de Utilización Confinada, Liberación Voluntaria y Comercialización de los Organismos Genéticamente Modificados, que traspone la directiva comunitaria sobre esta materia.

Aunque el PP considera que esta normativa cubre el vacío legal existente y traspone la normativa europea al ordenamiento jurídico español, el PSOE, IU y las organizaciones ecologistas han criticado la nueva ley, al entender que se trata de un normativa de mínimos que no garantiza adecuadamente el principio de precaución.

Los socialistas denuncian que la ley no incorpora la obligatoriedad de informar en el etiquetado del producto de la presencia de sustancias transgénicas, por lo que se genera indefensión en el consumidor.

Por su parte, las organizaciones ecologistas destacan que no evalúa adecuadamente los riesgos de los organismos modificados genéticamente ni garantiza un seguimiento adecuado de los cultivos.