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Las
emisiones de CO2 producidas por el tráfico rodado aumentan en casi un
80 por ciento por vehículo cada mañana a consecuencia de los atascos,
según las conclusiones de un estudio europeo realizado por el Real
Automóvil Club de Cataluña (RACC) en dos
de los accesos circulatorios más congestionados de la capital. La
solución, según los impulsores del Ecotest,
consistiría en "una inversión inteligente en transporte público
e incentivar los vehículos menos contaminantes".
El Ecotest del RACC sobre la influencia medioambiental del
automóvil forma parte de un estudio sobre los niveles de contaminación
que emiten algunos turismos del mercado europeo, auspiciado por la FIA Foundation
y el Automóvil Club Alemán (ADAC).
"El objetivo es sensibilizar al consumidor para que compre vehículos
más ecológicos y, de esta manera, presionar a la industria para que
trabaje en una línea de respeto por el medio ambiente", aseguran
fuentes del RACC, que dice contar con 900.000 socios.
El RACC, a través de su laboratorio móvil Movitest,
ha estudiado lo que ocurre en dos importantes arterias de la capital:
por un lado, el trayecto entre la Avenida de América y la plaza de
Gregorio Marañón, y por otro el tramo comprendido entre el paseo de la
Castellana (desde el nudo norte de la M-30) hasta la plaza de Lima. Los
recorridos para hacer el Ecotest se han
llevado a cabo a diferentes horas del día, para poder evaluar las
diferencias de tiempo y contaminación que se producen en ambos accesos
al centro de la ciudad, en diversas situaciones de tráfico.
El resultado global concluye que las emisiones de gases contaminantes,
entre los que se encuentra el CO2, aumentan en casi un 80 por ciento por
vehículo cada mañana. Y ello ocurre, según el informe, como resultado
de los atascos de tráfico que se producen diariamente en la capital. De
la misma manera, el consumo medio de los vehículos prácticamente se
duplica, con las correspondientes consecuencias negativas no sólo para
el bolsillo de los conductores sino especialmente para el medio
ambiente. Por la tarde, el problema no es tan grave como a primera hora
del día, aunque las retenciones de tráfico siguen provocando un
aumento en torno al 65 por ciento de las emisiones de C02 respecto a la
que se produciría si la circulación fuera fluida.
Diversos
estudios epidemiológicos realizados en Europa (como, por ejemplo, el
proyecto Aphea, que analizó 15 grandes núcleos
urbanos europeos) han concluido que las ciudades del sur y la cornisa
mediterránea son las que registran un componente más elevado de
contaminación atmosférica. Independientemente del efecto nocivo del
CO2 sobre el entorno natural, otros gases derivados del vehículo son
los responsables de la aparición de enfermedades pulmonares como la
bronquitis crónica, o de problemas cardiovasculares.
Según los impulsores del Ecotest, "la
solución para todos los problemas derivados del uso masivo de los vehículos
en la ciudad pasa necesariamente por un cambio de actitud de los
usuarios, que deben mentalizarse de la bondad de una conducción
racional y respetuosa con el medio ambiente". Pero no es la única
solución responsabilizar a los usuarios del tema medioambiental.
"Las administraciones públicas tienen en su mano atajar el
problema a través de un inversión inteligente en transporte público e
infraestructuras, con la aplicación de una política económica que
incentive a los coches menos contaminantes, similar a la existente en
otros países de la Unión Europea. De esta forma se podrá reducir el
peso específico de los vehículos más antiguos y, por tanto, los más
contaminantes en el parque móvil español", concluye el estudio.
Las pruebas demuestran que la innovación tecnológica es una de las
claves para reducir las emisiones contaminantes de los coches. |