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El
Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento
de Madrid ha convocado un concurso por un importe de 27,4 millones de
euros para construir un "estanque de tormentas" en la margen
izquierda del río Manzanares, que enviará sus aguas a las depuradoras
de la China y Sur. El objetivo fundamental de este tipo de instalaciones
es recoger el agua procedente de los colectores en los momentos de
fuertes lluvias para regular su vertido al río y facilitar su correcta
depuración posterior.
El Área de Medio Ambiente ha convocado un concurso para construir un
estanque de tormentas en la margen izquierda del río Manzanares, que
enviará sus aguas a las depuradoras de la China y Sur. "El
proyecto, que cuenta con una importante inversión de 27,4 millones de
euros, ayudará a evitar posibles inundaciones en caso de fuertes
lluvias, cuando el volumen de agua que discurre por el alcantarillado
supera la capacidad de éste. Además, impedirá que se viertan
directamente a los ríos las primeras aguas de lluvia, que son las más
contaminadas".
El depósito de tormentas de la China tendrá una longitud de 221
metros, una anchura de 76,5 y una profundidad de 8 metros. Su superficie
total será de 16.906 metros cuadrados, con una capacidad útil de
130.000 metros cúbicos.
El estanque estará dividido en cuatro compartimentos, lo que permitirá
su llenado parcial, minimizando así los gastos de todos los aguaceros.
Además del estanque de la China, el Ayuntamiento
ha construido ya el de Valdebebas,
en la subcuenca de la depuradora del mismo
nombre, con una capacidad de 10.000 metros cúbicos de agua, y el de Butarque,
en la subcuenca de la depuradora de Butarque,
que puede almacenar 27.000 metros cúbicos.
En estos momentos se encuentra en fase de tramitación el estanque de
Pozuelo, que contará con una capacidad de almacenamiento de 30.000
metros cúbicos de agua. A todas estas actuaciones hay que añadir que
está en trámite de redacción de proyecto el estanque de Valdemarín,
también situado en la margen derecha del río, que tiene una capacidad
de 15.000 metros cúbicos.
Todas estas actuaciones municipales se enmarcan dentro del control DSU
(Descargas de Sistemas Unitarios) y forman parte de "la política
de progreso tecnológico continuado que se viene aplicando por el Área
de Medio Ambiente del Ayuntamiento
en el desarrollo de II Plan de Saneamiento Integral de
Madrid".
En los "sistemas unitarios", como el de la capital, en los que
las aguas residuales y pluviales discurren juntas hacia las depuradoras
para ser tratadas, las grandes avenidas de agua producidas por las
lluvias provocan que parte de ese caudal se vierta al río sin depurar.
Según explican fuentes municipales, el sistema de control DSU,
automatizado, permitirá que la gestión de la red de saneamiento vaya
mejorando. Así, pasará de ser una red estática, que trata de evacuar
las aguas residuales y pluviales por gravedad o con algún bombeo
automatizado, a ser una red en la que -en función de las medidas de la
intensidad de lluvia, nivel, caudal y calidad de agua- se pueda actuar
sobre compuertas, válvulas y bombeos, permitiendo su optimización y la
minimización del impacto ambiental.
El objetivo final es conseguir un control continuo de la red de
saneamiento que permita conocer en cada momento su estado para poder
actuar en consecuencia. "Con este moderno sistema conseguimos
almacenar ese excedente de agua para poder depurarla antes de verterla
al río y, además, regulamos el caudal del mismo sin que se produzcan
vertidos de aguas sucias", ha declarado el concejal de Medio
Ambiente, Adriano García-Loygorri. |