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La
comisión de Medio Ambiente ha decidido enviar al Pleno del próximo día
30 la adjudicación de los trabajos de construcción de un estanque de
tormentas en el Arroyo de Pozuelo, por un importe de 5.189.193 euros y
un plazo de ejecución de nueve meses.
Este futuro depósito hace el número cinco de los programados para la
modernización del sistema de saneamiento de Madrid. Hace unas semanas
se convocó un concurso para construir el depósito de La China, en la
margen izquierda del madrileño río Manzanares, que contará con una
capacidad de almacenamiento de 130.000 metros cúbicos de agua.
El objetivo de los estanques de tormentas es recoger el
agua de los colectores en caso de fuertes lluvias, para regular su
vertido al río y facilitar su correcta depuración posterior.
De esta forma se evitan posibles inundaciones, cuando el
volumen de agua que discurre por el alcantarillado supera la capacidad
de éste y, por otra parte, se impide que se viertan directamente a
los ríos las primeras aguas de lluvia, que son
las más contaminadas.
El depósito de tormentas de Arroyo de Pozuelo tiene una longitud de
150 metros, una anchura de 60 metros, una profundidad de 8,50 metros y
una capacidad útil de 30.000 metros cúbicos. El estanque estará
dividido en tres compartimentos, lo que permitirá su llenado parcial,
minimizando así los gastos de explotación. Un sistema de compuertas
que se regulan desde un control central permitirá que se vaya
llenando de la forma más adecuada a los caudales producidos, según
la intensidad de las precipitaciones. Dichos caudales estarán
controlados por los respectivos caudalímetros
de radar.
Red
de infraestructuras
Además del estanque de Pozuelo, el Ayuntamiento ha construido ya el
de Valdebebas, en la subcuenca
de la depuradora del mismo nombre, con una capacidad de 10.000 metros
cúbicos de agua, y el de Butarque, en la subcuenca
de la depuradora de Butarque, que puede
almacenar 27.000 metros cúbicos.
Además, hace unas semanas, se convocó un concurso para construir el
depósito de La China, en la margen izquierda del Manzanares, que
contará con una capacidad de almacenamiento de 130.000 metros cúbicos
de agua.
Un quinto estanque de tormentas, el de Valdemarín,
en la margen derecha del río y con una capacidad de 15.000 metros cúbicos,
se encuentra en fase de redacción del proyecto.
"Esta actuación se enmarca dentro del control DSU (Descargas de
Sistemas Unitarios) y forma parte de la política de progreso tecnológico
continuado que viene aplicando el Área de Medio Ambiente del
Ayuntamiento en el desarrollo de II Plan de Saneamiento Integral de
Madrid", explican fuentes municipales.
En los "sistemas unitarios", como el de Madrid, en los que
las aguas residuales y las pluviales discurren juntas hacia las
depuradoras para ser tratadas, las grandes avenidas producidas por las
lluvias provocan que parte de ese caudal se vierta al río sin
depurar.
Control
automatizado
El sistema de control DSU, automatizado, permitirá que la gestión de
la red de saneamiento pase de ser una red estática -que trata de
evacuar las aguas residuales y pluviales por gravedad o con algún
bombeo automatizado- a ser una red en la que, en función de las
medidas de la intensidad de lluvia, nivel, caudal y calidad de agua,
se pueda actuar sobre compuertas, válvulas y bombeos, permitiendo la
optimización de la misma y la minimización del impacto
ambiental.
El objetivo último es conseguir un control continuo de la red de
saneamiento que permita conocer en cada momento la situación de la
misma para poder actuar en consecuencia. "Con este moderno
sistema conseguimos almacenar ese excedente de agua para poder
depurarla antes de verterla al río y, además, regulamos el caudal
del mismo sin que se produzcan vertidos de aguas sucias", ha
declarado el concejal de Medio Ambiente, Adriano García-Loygorri.
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