El " swing " del Ranger

Noche del Jueves 21 al Viernes 22 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

Nada mas zarpar de Miami, Carlos Pérez, primer oficial a bordo, convoca a la tripulación para darnos instrucciones sobre la seguridad a bordo y asignar las guardias nocturnas. Las hacemos en pareja, por turnos de tres horas, a partir de las 6 de la tarde. Empiezan David y Annie. A mi me ha tocado con Carlos, desde la medianoche hasta las 3 de la madrugada. Me da seguridad, porque Carlos es un navegante con experiencia. Con un poco de suerte, me digo, puede que algo se me quede de sus conocimientos de navegación. Me voy a la cama, a ver si puedo dormir unas horas.


11:50 p.m. del jueves 21. Suena el despertador de mi móvil y salto como un rayo de la cama. Es mi primera guardia a bordo y quiero estar a la altura. Me pongo el forro polar, por si hace frío, me ajusto la linterna a la frente y cuelgo del cuello los prismáticos. Antes de salir al puesto de mando, Carlos y yo nos ponemos el chaleco de maniobra con un arnes de seguridad. " El chaleco lleva incorporado un dispositivo que, en caso de caer al agua, se hincha, manteniéndote a flote y marcando tu posición con una luz ". ! Ufff, es un alivio saberlo !!! Está prohibido salir a cubierta sin él y, por mi parte, solo espero no tener que probarlo. Ambos estamos listos para relevar a Indi, el cocinero y a Jose, marinero y dive-master. Su guardia ha sido tranquila y espero que la nuestra resulte igual. ! Vamos allá !


12:00 p.m. Durante las guardias hay que otear el horizonte con regularidad, en proa, popa, a babor y estribor para comprobar que ningún otro barco se interpone en nuestro avance. Este es el primer paso. El segundo es verificar el radar, que marca nuestra trayectoria y la presencia de posibles obstáculos.


1:00 a.m del viernes 22. El catamarán de Oceana va, literalmente, como un tiro. Me acuerdo de lo que nos dijo Nuño hace unos días, que el Ranger, diseñado especialmente para la navegación transoceánica, es muy recio. También a Carlos ya le he oido varias veces que es un barco " muy noble ". Desde mi bisoñez como grumete, yo diría que tiene un movimiento " bonito ". Siento que el Ranger se desliza suavemente, ondulando al compás de las olas, como si nos estuviera meciendo en una cuna. " Afloja las rodillas y dejate llevar por este movimiento rítmico ", me aconseja Carlos para prevenir un posible mareo. Dicho y hecho. Parece que da resultado. " Es el swing del barco ", apostilla mi compañero de guardia con una sonrisa de complicidad.

Carlos Pérez ajustándose el arnés de seguridad
  © OCEANA / Paloma Larena


2:40 a.m. ! Ya aparece en el radar nuestro objetivo: la isla de Bimini, nuestra primera escala en las Bahamas ! La segunda será unos días después, en la isla de Abaco. Vamos en busca de las tortugas marinas. Esta zona es el hábitat natural de cinco especies. Esta es una zona de apareamientos y de playas de puesta. Desde el punto de vista científico, Oceana está interesada en las cinco especies, ya que la mayoría realiza una larga migración hasta aguas europeas. Pero especialmente queremos filmar a la tortuga boba ( Caretta caretta ).

Relevo en el turno de guardia
  © OCEANA / Paloma Larena


2:55 a.m. La noche ha transcurrido con calma y las tres horas se me han pasado volando. Carlos, baja a avisar a los del siguiente turno, Ricardo, y Bibi, nuestra contramaestre gallega de Cambados, a quien ya conocéis de episodios anteriores. Aunque el capitán es el único que no está obligado a hacer guardias – su trabajo es estar continuamente pendiente del barco - sale para verificar como va todo. Estamos navegando a unos 6 nudos, y de seguir así vamos a llegar a la isla de Bimini ( en las Bahamas ), antes del horario previsto, por lo que decide aminorar la marcha, bajando a cuatro nudos.


Cuando despunte el día nuestro equipo de buceadores volverá de nuevo al agua, en busca de las tortugas. Por eso no han hecho guardia. Esta es otra regla que acabo de aprender: el día antes de una inmersión los buceadores están exentos de guardia, también el día siguiente. Carlos no sé, pero yo después de una jornada tan emocionante, " me voy pa' cama ", que diria Bibi.