En el cráter del volcán

Viernes, 6 de Mayo de 2005 - Paloma Larena -

12:30 a.m. Bermuda emerge majestuosa en medio del Atlántico Norte, como una línea ondulada de suaves colinas verdes. Allí donde no hay nada en cientos de millas a la redonda - excepto aguas profundas de 4.000 y 5.000 metros - su visión reconforta a los expedicionarios del Ranger. Han sido cinco días navegando desde que abandonamos las Bahamas, con un temporal incipiente que avanza hacia el catamarán y que nos ha impedido realizar las inmersiones previstas en el Mar de los Sargazos, al menos por el momento. Francamente, todos tenemos ganas de llegar a tierra.

Aunque muchos lo conocen como el archipiélago de las Bermudas, sus habitantes la denominan Bermuda, a secas, como si fuera una sola e indivisible isla. Y es que, en realidad lo es. Observando la carta náutica que maneja nuestro capitán, se aprecia perfectamente el círculo cuasi perfecto que es Bermuda. La parte sur está emergida, formando una figura con forma de anzuelo, de unos 30 kilómetros cuadrados, mientras que el norte sumergido forma una inmensa barrera de coral. En el centro de este gigantesco anillo, aguas someras. Y fuera del círculo, el océano profundo.

Recogiendo las velas a la entrada de la Isla de San Jorge.
  © OCEANA / Paloma Larena

Bermuda emerge majestuosa en medio del Atlántico Norte, como una línea ondulada de suaves colinas verdes.
  © OCEANA / Paloma Larena

Bermuda es el cráter de un antiguo volcán submarino que emergió en el Pleistoceno, durante los periodos interglaciares. Forma parte de un grupo de montañas marinas, de las que varias cimas están sumergidas, como las del denominado Banco de Plantagenet, un poco más al sur, que se elevan desde los 5.000 metros de profundidad hasta unos 40 o 60 metros por debajo de la superficie del agua. Ahora, miremos un mapa corriente de Bermuda. Lo que vemos es una sucesión de diversas islas ( las zonas emergidas ), unidas entre si mediante puentes.

Denominada durante siglos como la Isla de los Diablos, el escritor Mark Twain dijo de ella que " es el lugar pequeño más largo del mundo ". También es el último punto más septentrional ( a 32 grados de latitud norte ) de distribución al que llegan los manglares y el arrecife de coral tropical. Ello es debido al efecto moderador que ejerce sobre su clima la Corriente del Golfo, suavizándolo.

El Ranger entra en Bermuda por la isla de San Jorge ( Saint George’s Island ). Nos dirigimos primero a la aduana, para pasar los trámites pertinentes y, tras fondear, algunos de nosotros bajamos a tierra en la lancha auxiliar. En la plaza donde pisamos tierra, junto al Ayuntamiento, hay expuestos antiguos artilugios de tortura para escarmentar públicamente a los criminales. Se respira un aire británico en esta isla, en sus casas, en sus gentes y tradiciones. Más de trescientos años después de que llegaran los primeros ingleses ( víctimas de un naufragio ), Bermuda sigue siendo territorio dependiente del Reino Unido, debatiéndose entre los partidarios de la independencia o de seguir adscritos a la Corona de Su Graciosa Majestad.


Junto al Ayuntamiento, hay expuestos antiguos artilugios de tortura para escarmentar públicamente a los criminales
  © OCEANA / Nuño Ramos

¡ Sargazos a proa !

Jueves, 5 de Mayo de 2005 - Paloma Larena -

" The Sargasso sea…. It is so diferent from any other place on earth that it may well be considered a definite geographic region ". By Rachel Carson.

" ¡ Tierra a la vista ! " Cuando después de meses de navegación, las carabelas de Cristóbal Colón empezaron a toparse con grandes ristras de algas amarillo parduzcas, sobre las que flotaban pequeños cangrejos y crustáceos de todo tipo, el Gran Almirante pensó que, por fin, habían alcanzado tierra. Sus cálculos eran erróneos. Se encontraban en el Mar de los Sargazos, a más de 1.000 millas del continente americano. Los portugueses le pusieron este nombre porque la inmensa masa de algas que flota a la deriva, durante kilómetros y kilómetros, les recordaba a una uva típica de su país, el " salgazo ".

El Mar de los Sargazos ocupa una extensión de unos 2.000 kilómetros cuadrados, que se extiende casi desde la costa estadounidense hasta aproximarse a las Azores, estimándose que puede albergar unos seis millones de toneladas de estas algas. Esta configurado por dos especies predominantes: Sargassum natans y Sargassum fluitans. A diferencia de otras algas similares del Mediterráneo o el Atlántico europeo, estos dos tipos de sargazos no están anclados al sustrato, sino que viven exclusivamente a la deriva. Para flotar se sirven de unas pequeñas cápsulas o bolitas llenas de oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono. El Ranger navega ahora por la zona sur, donde hay menos densidad.

Recogiendo una muestra con el salabre.
  © OCEANA / ZOEA

Para flotar se sirven de unas pequeñas cápsulas o bolitas llenas de oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono.
  © OCEANA / Paloma Larena

En el viaje de Oceana hacia Bermuda, junto a las fascinantes carabelas portuguesas ( Physalia physalis ), también hemos avistado ristras de sargazos, pero de momento son algo pequeñas en tamaño y extensión. Con el " salabre " - una red de mano similar a los cazamariposas, pero más grande - hemos recogido unas muestras. Al examinarlas con detalle, Ricardo e Indi descubren una colonia de cangrejos cobijada entre las algas, el más grande de los cuales no supera los tres centímetros… Aparece también alguna gambilla de apenas medio centímetro, retorciéndose desesperada por volver al agua.

Debido a la gran cantidad de vida y nutrientes que albergan los sargazos, aquí se produce una gran concentración de tortugas. Llegan recién nacidas, desde las playas de puesta de Centroamérica, Florida y Bahamas, para pasar el denominado " año perdido ", antes de empezar su larga migración. Aprovechan la Corriente del Golfo para alcanzar el Mar de los Sargazos y, desde aquí, prosiguen hacia el Atlántico europeo y el Mediterráneo. Unas 400.000 serán capturadas accidentalmente por los pescadores de pez espada del Mediterráneo.



" ! Mar de los Sargazos a la vista ! " Estamos muy cerca, pero nuevamente, ante una previsión meteorológica más que negra, el Ranger tiene que cambiar otra vez sus planes. A las 4:20 p.m. del jueves 5 de mayo el capitán le da instrucciones al primer oficial para que cambie el rumbo. La tripulación reorienta la vela mesana y despliega el foque. Postergamos temporalmente nuestra trayectoria hacia al corazón de los sargazos. Ahora vamos directos rumbo a Bermuda. Según los cálculos de Nuño llegaremos allí el viernes sobre el mediodía. La Expedición Transoceánica se refugiara allí del temporal que se avecina y que alcanzará su mayor magnitud en los próximos días.

Descubrimos una colonia de cangrejos cobijada entre las algas, el más grande de los cuales no supera los tres centímetros
  © OCEANA / ZOEA

Carabelas portuguesas, bellas y peligrosas

Miércoles, 4 de Mayo de 2005 - Paloma Larena -

Las carabelas portuguesas que hemos empezado a ver son un fascinante y peligroso organismo muy abundante en estas aguas del Triángulo de las Bermudas, ricas en sargazos. Hoy su presencia ha disminuido un poco, pero de vez en cuando alguien en el Ranger sigue dando la voz de aviso: " ! carabela a babor ! ", " ! carabela a proa… ! ". Las vemos pasar dejándose llevar a merced del viento y del oleaje. Componen una dispersa flotilla de diminutos " barcos " vivientes, de apenas 30 centímetros de " eslora ": sus velas, hinchadas al viento, son transparentes y, al atravesarlas los rayos de sol, crean sobre ellas irisaciones de mil colores...

" La carabela portuguesa, de aspecto similar a las medusas, pertenece al orden de los sifonóforos ". Como siempre, es Ricardo el que pone la nota científica. " Pero a diferencia de las medusas, cada carabela no es un individuo aislado, sino una colonia. Un organismo compuesto de múltiples individuos que se especializan, cumpliendo diferentes funciones para sobrevivir. Unos hacen de vela, otros de flotador y otros se convierten en largos tentáculos, para alcanzar con ellos los nutrientes. Sus tentáculos pueden alcanzar hasta tres metros de largo, pero cuando se desplaza suele llevarlos retraídos ".

Así pues, cuando los buceadores de Oceana se sumerjan para documentar el área de los sargazos, las carabelas portuguesas serán una dificultad añadida, pues su picadura es altamente peligrosa. Dependiendo del tamaño de la carabela, de la zona en donde se produzca la picadura y de si la persona es alérgica o no, puede llegar a producir shocks alérgicos e incluso paro cardiaco…

Cuando la carabela siente algún ser vivo cerca de ella, sus tentáculos se ponen en acción, disparando un filamento urticante que se clava en la piel e inyecta un veneno. Se alimentan de larvas, huevos y pequeños organismos, igual que las medusas. Pero no son bocado para nadie. Si acaso para las tortugas…


Mar, cual Penélope moderna

Martes, 3 de Mayo de 2005 - Paloma Larena -

Hasta el momento, desde que empezó la Expedición Transoceánica, lleva empleadas más de 70 en formato Mini DV, de una hora cada una.
  © OCEANA / Paloma Larena

A 350 millas de las Bahamas, mar adentro, resulta impresionante ver a los peces voladores salir del agua y planear sobre la superficie, moviendo sus aletas tan rápido que parecieran colibríes. Un rabijunco piquigualdo ( Phaethon lepturus ) nos ha visitado por la mañana y por la tarde. Se trata de una bellísima ave de cola alargada, que daba vueltas en torno al catamarán y luego planeaba sobre él, como si estuviera buscando un lugar donde posarse. Indi, el naturalista, echa mano de su guía de reconocimiento de especies para darnos más explicaciones. Le llaman rabijunco porque su larga cola se asemeja a un flexible junco. Tienen las patas relativamente cortas, por lo que les cuesta mucho caminar sobre tierra. Por eso van directamente a su nido, que construyen en cantiles o en repisas, desde donde reanudan el vuelo, siendo capaces de desplazarse cientos de millas dentro del océano. ¡ Que gran suerte ! Además del adulto luego se nos ha acercado un juvenil, en este caso con las plumas de la cola más reducidas. Además del rabijunco, también hemos visto algunos paiños ( Hydrobatidae ), un ave exclusivamente marina.

Ahora navegamos con " mar rizada " y mar de fondo, comenta Carlos, el primer oficial. " Y ya van desapareciendo los ‘ borreguitos ’ ", le responde otro de los tripulantes . Llaman así a la espumilla que se forma en la cresta de las olas, al romper. Es señal de que viene la calma. La navegación empieza a hacerse muy lenta, de apenas cinco nudos, por lo que Carlos, que estaba en ese momento de guardia, ha decidido arriar velas y encender uno de los motores. El capitán, que estaba descansando, ha salido a ver que pasaba.


Mar Mas, la camarógrafa, aprovecha las jornadas de navegación para editar el material filmado en las últimas inmersiones. Lo hace en un pequeño despacho improvisado en su camarote. Ricardo, uno de los naturalistas a bordo, analiza con ella las imágenes submarinas. He intentado acompañarles un rato, pero he de salir corriendo cuando noto los primeros síntomas de mareo.

Cual Penélope moderna, cada vez que Mar termina una sesión de buceo tiene que montar una " mini sala de edición de video " en su camarote, situado en el patín de babor. Y luego desmontarla, pues de otra forma no podría dormir. En el proceso de edición emplea horas y horas. Trabaja en un espacio reducido, de apenas un metro de largo por uno de ancho, sobre una mesita plegable, que pega junto a su cama. De día, tapa la escotilla con una manta, para que no entre el sol y se le ha habilitado aire acondicionado para evitar el recalentamiento de los equipos. Cuando Mar edita sus impactantes imágenes, tiene que equiparse con el forro polar y un gorro hasta las cejas, del frío que pasa. Durante ese tiempo, Indi no puede conectar el " cooler " ( refrigerador ) donde guarda las bebidas, porque no conviene sobrecargar el generador del Ranger. De vez en cuando Mar sale a cubierta a descansar un rato. " Y de paso, a ver si me descongelo ".


Cuando Mar edita sus impactantes imágenes, tiene que equiparse con el forro polar y un gorro.
  © OCEANA / Paloma Larena

Guarda celosamente las cintas de video en una caja estanca, con junta tórica y bolsas de silice, para preservarlas de la humedad. Hasta el momento, desde que empezó la Expedición Transoceánica, lleva empleadas más de 70 en formato Mini DV, de una hora cada una. La mayoría corresponde a las sesiones de buceo. Ahora casi ha terminado con el material filmado en los Cayos de Florida, hace semanas, y se dispone a empezar con las cintas de Bahamas. Tiene tanto trabajo acumulado que el capitán ha decidido eximirle de las guardias. De rebote, a mi me han cambiado el turno, que ahora será de 3 a 6 acompañando a Carlos.


Mar Mas y Houssine Kaddachi, conversando a bordo del Ranger.
  © OCEANA / ZOEA


Mar Mas y el fotógrafo Houssine Kaddachi forman un equipo de primera. Houssine, de 28 años, francés y de ascendencia tunecina, no sólo lleva a cabo su trabajo realizando las fotos submarinas, sino que ayuda a Mar a llevar a cabo sus filmaciones. Ambos se conocieron hace tres años, cuando Mar viajó a Indonesia para realizar un documental para el Gobierno de aquel país. El era uno de los divemaster que le habían asignado. Bajo el agua Mar necesita una persona fuerte, capaz de soportar durante horas la " kowalski ", el foco de iluminación, e incluso de sujetarla a ella, en un delicado y difícil equilibrio para no asustar a determinadas especies. Houssine no es sólo un perfecto asistente técnico, sino que de él depende la vida de la realizadora. " Es mi mejor seguro de vida, no puedo decir más. Nos complementamos muy bien debajo del agua y eso es muy importante. Yo me concentro en grabar y aunque tengo que estar con mil ojos, hay veces en que no es posible. Y Houssine siempre está pendiente de mi. Al no poder hablar, nuestra comunicación es muy intuitiva ".

Hoy hemos empezado a avistar los sargazos de forma aislada, pero cada vez con mayor frecuencia. Y basura flotante: plásticos, una botella, lo que parecía un trozo de red, una boya, trocitos de poliespan blanco… También podemos contabilizar una veintena de carabelas portuguesas ( Physalia physalis ), un fascinante animal del que mañana contaremos más detalles.


Por el Triángulo de las Bermudas

Lunes, 2 de Mayo de 2005 - Paloma Larena -

5:30 p.m. Casi al poco de zarpar de Bahamas el capitán ordenó izar las velas y hemos seguido así hasta ahora. El frente frío que dificultó nuestra salida ha quedado atrás. Ahora, por suerte, la meteorología nos acompaña. " Son unas condiciones óptimas, ojalá nos duren ", es el comentario general.


Transcurridas más de 24 horas de navegación desde que el Ranger abandonara Green Turtle Cay, hemos entrado de lleno en el famoso Triángulo de las Bermudas, siguiendo una ruta nada común para los barcos comerciales. En todo este tiempo no hemos avistado ninguno. Salvo unos cuantos peces voladores, saltando de vez en cuando a proa, esta inmensa extensión de agua parece vacía. " No es de extrañar, pues la mayor parte de la masa oceánica está poco poblada ", comenta Ricardo. La fauna marina prefiere concentrarse en determinadas zonas ricas en biodiversidad, donde hay abundancia de nutrientes y la cadena trófica funciona a la perfección. Así que el Triángulo de las Bermudas, hasta el momento, resulta más bien aburrido que otra cosa.

Casi al poco de zarpar de Bahamas el capitán ordenó izar las velas.
  © OCEANA / Paloma Larena


6:15 p.m. El rumbo del Ranger es hacia el Mar de los Sargazos, pero hasta el momento sólo hemos visto algún que otro retazo disperso. Según nuestros cálculos empezaremos a avistarlas mañana y la concentración será mayor cuando alcancemos nuestro objetivo de trabajo. El barco de Oceana se dirige hacia un punto denominado " Latitud de los caballos ", a donde está previsto llegar dentro de dos días. El nombre se lo pusieron los antiguos navegantes europeos en sus viajes hacia el nuevo continente. Al alcanzar esa zona a veces se quedaban atrapados en la calma chicha. Podían pasarse semanas sin avanzar, a la espera de que el viento volviera a ser favorable. Entonces, para garantizar las provisiones de agua y sobrevivir, se veían obligados a tirar por la borda a los caballos, ya que estos animales necesitan consumir mucho líquido. Paradójicamente, sería estupendo si al Ranger le alcanzara la calma chicha, para poder realizar nuestros proyectos en mejores condiciones.

-" ¿ Habéis visto las bioluminiscencias nocturnas ? ", pregunta Ricardo

- No, ¿ a que te refieres ?

- A los dinoflagelados. Son unas algas microscópicas que, cuando algún animal pasa cerca o las rozas, emiten una luz. De esta manera avisan de un peligro y, si por alguna razón ese animal las come, los grandes predadores tendrán garantizado un blanco fácil, pues seguirán emitiendo luminiscencia aún dentro del cuerpo del animal que las ha fagocitado….

-Mmmmm… que interesante, hay que estar más pendiente esta noche durante las guardias.


Bibi y Nuño trabajando con los cabos en cubierta.
  © OCEANA / Paloma Larena

6:48 p.m. Mientras el Ranger se desplaza suavemente, la vida a bordo ha cambiado. Ahora la tripulación, cuando no estamos de guardia ( tres horas nocturas y tres de día ), pasamos mucho tiempo durmiendo. Escribo sola en el " messroom ". Es la primera vez que me pongo delante del ordenador mientras navegamos. Tengo que acostumbrarme a ello, pues pasaremos muchos días en alta mar. A mi lado el capitán descansa un poco, leyendo. Indi, que se tira la mayor parte del tiempo cocinando, se quita el delantal y coge sus prismáticos. Carlos entra y se pone a tocar la guitarra. Un poco más tarde aparece Houssine, sonriente tras hacer una buena selección de fotos submarinas y " dejándose llevar por el ritmo del Ranger ". Ricardo ha estado trabajando con él, para identificar las especies capturadas por su cámara. En uno de los camarotes de babor, Mar lleva horas editando imágenes de video y reclama también su presencia.


En el Ranger suena, de fondo, música del cantautor español Joaquín Sabina.


" ¡ Adiós Bahamas ! ", el Ranger larga amarras


Domingo, 1 de Mayo de 2005 - Paloma Larena -

Durante los siete días que hemos permanecido en Green Turtle Cay, en la Isla de Abaco ( Bahamas ), el objetivo principal de Carlos, Nuño, Bibi, David y José Carlos era seguir poniendo a punto el catamarán. " Muchos de los trabajos que continuamente realizamos a bordo son para mejorar los sistemas, tanto cuando estamos amarrados en puerto, como navegando ", dice el primer oficial, Carlos Pérez. Así, han diseñado todo un sistema " para poder operar con la botavara de la mesana como si fuera una grúa y cobrar a bordo las lanchas auxiliares ", me explica. " Esto nos dará mayor control de las lanchas cuando haya un poco más de mar, además de poder maniobrar con menos personal ". También han realizado rutinarios cambios de aceite de los motores, puesto unas fundas especiales en el puente de mando para guardar los prismáticos y las linternas, terminado de limpiar el casco -" porque la ' barba ' del barco crece muy rápidamente "- e instalado la base sobre la que descansan las neumáticas. ¡ Ah, y también hemos cambiado los aros salvavidas a otra posición más lógica !.

Carlos Pérez, realizando las últimas comprobaciones antes de zarpar.
  © OCEANA / Paloma Larena
Cualquier persona que viaje en barcos de Oceana debe conocer y aprender unas ciertas normas de seguridad.

 

 

 

 

 


  © OCEANA / ZOEA


Antes de la partida, prevista para las 12:00 a.m., el primer oficial ha reunido en cubierta a la tripulación para darnos una charla sobre seguridad a bordo y para que seamos conscientes de que todos debemos conocer nuestro papel individual a bordo, ya seas biólogo, filmador de video, fotógrafo, cocinero, periodista o marinero… " Cualquier persona que viaje en barcos de Oceana debe conocer y aprender unas ciertas normas de seguridad ". Carlos nos advierte de que durante la travesía realizaremos, sin previo aviso, simulacros para poner en práctica estos conocimientos.

Mientras atendemos a sus explicaciones, se levanta una brisa que poco a poco va a mayores, hasta convertirse en fuerte viento. Prosigue la charla. Antes de zarpar hay que dejar todo " a son de mar ", es decir, listo para navegar: desde las velas hasta el orden en los camarotes, para evitar deslizamientos de objetos que puedan causar accidentes, en caso de mala mar. Las escotillas de los camarotes irán siempre cerradas, para evitar el riesgo de que alguien tropiece y caiga por la noche. También los portillos de los costados, " para evitar que una ola inoportuna nos deje la cama como una piscina y nadie los podrá abrir sin preguntar antes, pero generalmente la respuesta será ‘ no ’ ", avisa Carlos. Durante la navegación las guardias serán durante las 24 horas, en turnos de 3 horas cada 12. Cada guardia tendrá un capitán con experiencia y deberemos avisar al siguiente turno con 15 minutos de antelación. Otra norma fundamental: hay que dejarles café recién hecho en el termo.
 




A estas alturas el viento arrecia, pero siguiendo el plan previsto, a las 12:00 a.m. en punto Nuño se coloca en el puente de mando y empieza a dar órdenes. El catamarán de Oceana maniobra despacio y se dirige unos metros más allá, para repostar combustible. Brendal y Willis, dos de nuestros guías locales, vienen para despedirse. El viento adquiere ya matices preocupantes y todos dirigimos nuestras miradas hacia Nuño. " Vamos a esperar unas horas, a ver si amaina. Con un viento de 30 o 35 nudos como el que tenemos ahora es desaconsejable intentar despegar el Ranger ‘ aconchado ’ contra el muelle del gasoil. Además hemos oído que hay un barco que ha embarrancado en mitad del canal ". Esta vez son los elementos los que retrasan los planes de la Expedición Transoceánica. Mientras escribo, Sole ayuda a Indi a hacer una ensalada de lechuga y tomate, de las de toda la vida. " ! Lunch is ready ! " ( la comida está lista ). Y como no podemos hacer otra cosa, engullimos con placer la ensalada de " mama Indi ".


Por fin, a las 4:40 p.m del domingo 1 de mayo el Ranger larga amarras y emboca hacia el canal de salida de Green Turtle Cay. Mientras nos desplazamos suavemente, le pregunto a Nuño si las maniobras están siendo igual de complicadas que cuando entramos aquí. " Afortunadamente hay menos barcos fondeados y, además el canal ya lo conocemos de cuando entramos ". Dejamos atrás el cartel que nos daba la bienvenida cada día, cuando volvíamos al catamarán tras intensas sesiones de buceo. El barco de Oceana se despide también de los manglares que nos acompañan a ambos lados del canal. Adiós, Isla de Abaco. Adiós " baja mar ". Adiós Bahamas.


El Ranger reemprende su travesía, ahora rumbo hacia el Mar de los Sargazos.


Dejamos atrás el cartel que nos daba la bienvenida cada día, cuando volvíamos al catamarán tras intensas sesiones de buceo.
  © OCEANA / Paloma Larena

Celebrando el " Junkanoo "

Sábado, 30 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

José Carlos subiendo al palo mayor para cambiar la luz de tope.
  © OCEANA / Paloma Larena


Hoy es el último día que el catamarán Ranger permanece fondeado en Green Turtle Cay ( Isla de Abaco, en las Bahamas ). Llegamos aquí el domingo 24 de abril y, desde entonces, a la tripulación de Oceana nos han ocurrido muchas cosas. Nos vamos satisfechos porque hemos filmado a los meros de Nassau, a los peces loro, a los tiburones… pero las tortugas nos han sido esquivas. A primera hora de la mañana el primer oficial, Carlos, apunta en la pizarra las tareas que debemos realizar cada miembro de la tripulación y nos da instrucciones verbales para los preparativos de partida.

Se nota que nos vamos. " José Carlos, sube al palo mayor para cambiar la luz de tope, que te ayuden Bibi y David ". Durante una de nuestras guardias, Carlos me explicó que la luz de tope señala la posición de un barco durante la navegación nocturna. Los grandes mercantes suelen llevar dos: una más alta en popa y otra más baja, en proa. El Ranger, como otros barcos de vela de similar porte, sólo lleva una. Provisto del obligatorio arnés de seguridad, nuestro compañero ha tenido que subir varias veces al palo mayor, pues las tuercas se le resistían. Abajo, muy pendientes de sus movimientos, se han quedado David y Bibi, con los prismáticos y el walkie-talkie.

En el interior del Ranger el capitán Nuño revisa las tablas de mareas para saber con exactitud a que hora hemos de salir, se informa de la meteorología, saca las reglas, estudia a fondo las cartas de navegación y prepara el compás de alidada ( una brújula para medir la demora, que hace falta para atravesar el canal de salida al Océano Atlántico ). " Seguiremos rumbo Este-Nordeste hacia el Mar de los Sargazos ". Mientras tanto, Mar vuelve a limpiar la carcasa de su cámara. Ya he perdido la cuenta de las veces que lo ha hecho… En esas estamos cuando nos avisan que la nueva cámara ya ha llegado al aeropuerto de Treasure Cay. Y todos respiramos con alivio.


Por la tarde Carlos, Ricardo y yo nos hemos desplazado en una de las lanchas auxiliares hasta el pueblecito de New Plymouth, en la misma Isla de Abaco, a unos diez minutos de navegación desde Green Turtle Cay, para realizar aprovisionamientos de ultima hora: víveres y material de trabajo. Sus casitas de madera en tonos pastel parecen acogedoras, cada una de un color: rosa, amarillo, azul… Sus calles están muy limpias y la gente es muy amable. No parece que sus habitantes padezcan estrés.


Del español " Baja Mar "


El nombre de las Bahamas proviene de los primeros exploradores españoles que lo llamaron " Baja Mar ", en alusión a la escasa profundidad de sus aguas, azules, verdes y turquesas durante kilómetros y kilómetros. Cristóbal Colón fue el primer europeo en navegar por las Bahamas, pero siglos después los ingleses se hicieron con ellas. En 1647, un grupo de puritanos se estableció aquí, en una ciudad que llaman Eleuthera (" libertad " en griego). Más adelante, el archipiélago también sirvió de refugio a los piratas, como el famoso Henry Morgan, nombrado " Sir " por Su Majestad británica. Millones de turistas, sobre todo norteamericanos y canadienses, las visitan cada año alojándose en resorts de lujo, lo que supone diez veces más la población total de Bahamas. Otros vienen para practicar la pesca deportiva de marlin en aguas más profundas y de otras especies, en las más someras. Manglares, fondos arenosos, fanerógamas y arrecifes de coral son elementos distintivos de este archipiélago que contabiliza 2.000 islas, islotes y cayos de particular belleza. Sus fondos submarinos han sido poco explorados, de ahí el interés de Oceana en documentarlos.

Vivienda en New Plymouth
  © OCEANA / Paloma Larena



A la vuelta de New Plymouth, nos encontramos con una sorpresa. Un ritmo contagioso de timbales resuena un poco mas allá de donde está atracado el Ranger. Se celebra el Junkanoo, una antigua tradición que proviene de siglos atrás, cuando aquí se practicaba la esclavitud. Dicen que esta palabra tal vez provenga del francés " L’inconnu " ( el desconocido ), por las coloridas máscaras con que los danzantes cubren sus rostros. Otra explicación es que Junkanoo era el jefe de una tribu que pidió a sus amos poder celebrar el Año Nuevo según sus tradiciones.


El Junkanoo es una tradición que proviene de siglos atrás.
  © OCEANA / Nuño Ramos
Dicen que esta palabra tal vez provenga del francés " L’inconnu " ( el desconocido ), por las coloridas máscaras con que los danzantes cubren sus rostros.
  © OCEANA / Nuño Ramos



Hoy ha desembarcado Annie Compton, pues sus compromisos personales y profesionales le reclaman. La generosa ayuda de Annie y su marido Steven Mac Allister ( miembro de la Junta Directiva de Oceana ) ha sido vital para que pudiéramos llevar a cabo la Expedición. Durante las semanas que hemos compartido con ella, Annie ha derrochado una energía y optimismo que parecían inagotables. Me parece que se va muy contenta del trabajo realizado por Oceana, con ganas de abordar nuevos y apasionantes proyectos. " ¡ A por las tortugas, chicos ! ". La vamos a echar de menos.


Volvemos a las cavernas de coral


Viernes, 29 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

Mar se ha quedado esta mañana a bordo del Ranger, limpiando la carcasa que protege bajo el agua a su cámara de video. Al volver a nuestra base de operaciones en Green Turtle Cay, tras las inmersiones diarias, la encontramos revisando pacientemente cada una de las piezas que componen la carcasa: tornillos, juntas de presión, arandelas, manijas, 32 juntas tóricas… Afortunadamente, cuando ayer le sonó la alarma de humedad aun flotaba en superficie, filmando desde el agua a los otros buceadores, Houssine y Sole, mientras preparaban sus equipos de buceo. Haciendo gala de rápidos reflejos, Mar se quitó el chaleco de control de flotabilidad ( en el mundo del buceo lo conocen como " jacket " ), le pidió a Brendal que cogiera la cámara, y gritó a Houssine: ¡ No. No saltes !. " ! Le ha entrado agua a la cámara ! ". Al abrir la carcasa, una vez a bordo, salió un chorro que volvió a disparar las alarmas.

Durante una expedición hay que hacer frente a muchas adversidades pero, sobre todo, hay que mantener la calma. Igual que si hubieras visto tiburones. Pasado el disgusto inicial por el percance con la cámara, Annie Compton se lanzó a hacer gestiones telefónicas para comprar otra de similares características en Nueva York, movilizando a todos sus contactos allí. Hemos tenido que retrasar nuestra salida de la Isla de Abaco un par de días, pero nos tranquiliza saber que la nueva cámara llegará mañana sábado. La otra buena noticia es que la cámara accidentada, tras ser sometida por Mar a cuidados intensivos, puede que se salve.


Mar, reparando la cámara accidentada.
  © OCEANA / ZOEA
Aguilas marinas moteadas ( Aetobatus narinari )
  © OCEANA / Houssine Kaddachi

Así que hoy sólo han buceado los fotógrafos Houssine y Sole. Ayer el equipo de buceadores se encontró a los escualos al volver a la lancha desde Coral Caverns. A Sole se le habían acabado las baterías. Y a todos apenas les quedaba aire en sus botellas. " No me había percatado de su presencia y, de repente, al mirar hacia arriba, vi una sombra blanca con una boca inmensa, y varias rémoras pegadas. Antes de que pudiera reaccionar, el tiburón me ha visto y ha salido disparado ". Mientras, los que estábamos a bordo, veíamos su sombra rodeando la lancha de Brendal, pasando una y otra vez por debajo… Hoy las cosas han sido diferentes. Dos rayas, en concreto águilas marinas moteadas ( Aetobatus narinari ), estaban esperando a Sole y Houssine nada mas tirarse al agua, en la zona de Coral Caverns, donde hemos decidido concentrar esfuerzos. Y también los tiburones.

Sabíamos que en esta zona podríamos encontrar, sobre todo, tiburones de arrecife, tiburones puntas negras y tiburón toro, pero no tan pronto. Los de arrecife ( Carcharhinus perezi ) y los puntas negras ( Carcharhinus limbatus ) son muy parecidos. Se diferencian por las marcas en las aletas anales y también por una especie de aguas o colores que les recorren los laterales. Ambas especies se mueven en zonas no profundas alrededor de los arrecifes de coral.


El tiburón toro ( Carcharhinus leucas ), como el que filmamos ayer, es una de las especies que peor fama tiene. Puede llegar a estar en áreas muy someras, de tan sólo un metro, e incluso entrar en el cauce de los ríos.

Las " ampollas de Lorenzini "

Mientras esperamos a nuestros compañeros, Ricardo prosigue sus explicaciones. " Los peces, a falta de manos, utilizan su boca para identificar los objetos y seres vivos que encuentran en su camino. Es su tacto. Si te toca un gobio, no pasa nada, pero si lo hace un tiburón toro la cosa cambia. Son animales sumamente curiosos y la mayoría de los accidentes se han debido a esa necesidad de tocar con su boca al " animal " extraño que tenían delante ".


Nos enteramos también de que el olfato de los tiburones les permite localizar concentraciones mínimas de sustancias en el agua, como la sangre. O como las producidas por el miedo de un ser humano. Además de la vista y el olfato, un sistema de sensores eléctricos ubicado debajo de la nariz ( las denominadas " ampollas de Lorenzini " ) detecta las ondas eléctricas que producen los seres vivos bajo el agua. Nuestros buceadores nadan con una cierta tranquilidad entre los tiburones. La primera norma si tienen uno de frente es mantener la calma. Mar dice que los tiburones hacen una especie de danza: primero como un zigzag, luego se arquean y, por último, salen disparados como en un sprint.


Los tiburones son más activos por la noche. Es entonces cuando se alimentan. " Los mismos peces que le acompañan por la mañana, nadando a su alrededor cual animales de compañía, se esconden por la noche porque saben que a esas horas, el tiburón sale de caza ". También descubrimos que las tortugas marinas son una " delicatessen " para el tiburón tigre, de los pocos junto al tiburón toro capaz de reventarles el caparazón como si fuera un cascanueces. Las acecha en áreas cercanas a las playas de puesta, cuando las tortugas van o vienen de poner sus huevos. Las demás especies de tiburones también lo intentan pero, como mucho, pueden arrancarle una aleta. Las tortugas marinas han perdido la capacidad de retraerse en el caparazón. Es su sacrificio evolutivo para conseguir mas agilidad y capacidad de maniobra dentro del agua.

Tiburón puntas negras ( Carcharhinus limbatus )
  © OCEANA / Paloma Larena

Tiburones a la vista

Jueves, 28 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

" ! Vamos para el barco ! ", dice Ricardo. En milésimas de segundo mi cerebro procesa el auténtico significado de esas palabras: " ! Peligro, tiburones ! ". El dedo de mi compañero señala hacia abajo, a unos diez o doce metros, a la izquierda. Justo donde termina el arrecife y empieza un profundo barranco submarino con fondo arenoso, veo aparecer al animal. Si hubiera podido frotarme los ojos bajo el agua lo hubiera hecho. Pero el instante la fascinación deja paso a un miedo visceral. Intentando moverme con calma me he pegado a mi compañero de buceo, que me empuja hacia una zona de rocas menos profunda. Parapetados desde allí, donde el tiburón tendría más difícil acceder, le observamos pasar con una mezcla de elegancia y poderío, dominando su territorio. Nosotros somos los intrusos.

A una indicación de Ricardo, emergemos mirando instintivamente hacia el barco para calcular la distancia que nos queda por nadar. Estamos a tan sólo 60-70 metros, pero parece lejísimos. Tengo miedo de que en el trayecto aparezcan más tiburones y de sufrir un ataque. ¡ Ahora, vamos allá !, dice Ricardo. Miro hacia abajo, nada mas empezar a atravesar la vaguada arenosa, y compruebo que, por la derecha llega otro tiburón, esta vez a tan sólo unos cinco metros. Agarro la mano de mi compañero y la aprieto con fuerza, pegándome todo lo que puedo a él, mientras el aleteo bajo el agua se me hace una eternidad. Ni que tuviéramos plomo en las piernas. Decido no volver a mirar hacia abajo y cuando apenas nos quedan diez metros empezamos a nadar más deprisa. Yo no lo sabía, pero luego me lo ha dicho Ricardo, había un tercer tiburón a nuestra izquierda.

Annie Compton y Ricardo comentan el encuentro con los tiburones.
  © OCEANA / Paloma Larena
Annie Compton y Ricardo comentan el encuentro con los tiburones.
 
Annie Compton y Ricardo comentan el encuentro con los tiburones.
 





Coral Caverns



Salvo este pequeño contratiempo, todo ha ido muy bien para los expedicionarios de Oceana. Habíamos decidido que mientras el equipo de buceadores hiciera su trabajo de filmación y fotografía submarina de tiburones, nosotros nos mantendríamos en un arrecife somero denominado Coral Caverns ( Cavernas de Coral ), localizando a los meros de Nassau ( Epinephelus striatus ). Al contrario de otros arrecifes similares que hemos documentado ( donde abundaban los animales juveniles ) este tenía una mayor cantidad de especímenes adultos y de gran tamaño.

Mero de Nassau ( Epinephelus striatus )
  © OCEANA / Houssine Kaddachi
Tarpon ( Megalops atlanticus )
  © OCEANA / ZOEA



Allí hemos visto a los peces loro ( Scaridae ) con los colores característicos de estas especies en su edad reproductora. " Al igual que los peces loro, muchos animales de arrecife tienen aspectos y tonalidades muy distintos a lo largo de su vida, desde que son larvas hasta la madurez ", explica Ricardo, mientras nos enseña la guía de reconocimiento de especies donde se distinguen clarísimamente los diferentes estadios evolutivos. También hemos observado bastantes meros y tarpones ( Megalops atlanticus ), un pez con aspecto de agua dulce, con gigantescas escamas, que puede llegar a superar los dos metros de largo. En palabras de la camarógrafa, Mar, son " espectaculares, parecen prehistóricos por su tamaño y apariencia ".


Lo excepcional es que ataquen


Así iba todo cuando los tiburones decidieron venir al punto donde estábamos nosotros y no a donde los buceadores estaban esperándoles. El primero era un tiburón toro ( Carcharhinus leucas ), especie que forma parte de la denominada triada maldita, junto con el gran tiburón blanco ( Carcharodon carcharias ) y el tiburón tigre ( Galeocerdo cuvieri ). Los otros dos eran tiburones puntas negras de arrecife ( Carcharhinus limbatus ).

La verdad es que ver un tiburón debe impresionar siempre, pero en la mayoría de los casos se muestran totalmente inofensivos: lo extraño y excepcional es que ataquen. Eso no quiere decir que no se deba tener cautela. Es lo mismo que si estuviéramos en la sabana y viéramos leones. En especial cuando uno de ellos es un tiburón toro de más de dos metros, como el que paso junto a nosotros.

La experiencia en Coral Caverns había sido tan fructífera que decidimos volver por la tarde para realizar dos nuevas inmersiones. No contábamos con un nuevo imprevisto: nada más lanzarse al agua, sonó la alarma de humedad en la cámara de Mar.



Tiburón puntas negras ( Carcharinus limbatus )
  © OCEANA / Houssine Kaddachi

" El pólipo que he filmado, te va a gustar "

Miércoles, 27 de Abril de 2005 - Paloma Larena -



Estamos en una zona de huracanes y los habitantes de Green Turtle Cay todavía están arreglando los estragos que provoco el último. El primer oficial a bordo, Carlos Pérez dice haber visto bastantes pantalanes destrozados en Marsh Harbour. Ha ido allí con David e Indi, para comprar aceite y piezas del motor. Primero han cogido un ferry que les ha llevado a unas tres millas náuticas. Desde aquí, han tenido que alquilar un coche y conducir durante casi 40 kilómetros, para llegar a una pequeña población en la isla de Abaco. Indi ha aprovechado para comprar yogures y plátanos, dos productos que desaparecen a mil por hora en el Oceana Ranger. Doy fe de que la tripulación del Ranger somos gente muy sana.

A Houssine, el fotógrafo, hoy le hemos dado la baja, porque se ha levantado con una contractura de caballo. Aunque le hemos dado un antiinflamatorio y un masaje, no se le pasaba. Aparentemente es un cachas. Ademas de llevar a cabo su trabajo como fotógrafo ayuda a Mar, la camarógrafa de Oceana, sosteniendo bajo el agua un pesado foco e incluso sosteniendo a la propia Mar… para evitarle movimientos bruscos que podrían asustar a la especie que está filmando. El esfuerzo, a la larga, se paga. El mismo Houssine prefiere quedarse en el Ranger y que le sustituya Bibi, pues sabe que mañana intentaremos filmar tiburones y esta no es empresa fácil.


El equipo de buceadores al completo.
  © OCEANA / Paloma Larena
Tras enfundarse el traje de neopreno, los buceadores se ajustan el resto del equipo.
  © OCEANA / Paloma Larena


El día había amanecido algo torcido. También gris y plomizo. De pronto, ha empezado a llover torrencialmente. " Parece que todavía va a ponerse más negro ", comenta alguien, en tono pesimista. La meteorología ha estropeado la salida de los buceadores para filmar a primera hora. Ricardo y Mar mantienen una reunión de urgencia, reconsiderando el plan de trabajo. Mientras tanto escampa un poco. Para no echar a perder el día, deciden salir a filmar con macro " y obtener esos detalles en los que habitualmente la expedición no se detiene por falta de tiempo: pólipos de las gorgonias y corales, así como pequeños moluscos y crustáceos ", nos explica Ricardo.

Nos acompaña el propio Brendal poniendo a nuestra disposición un barco algo más grande que el de los últimos días. Nuestro guía local va a cumplir 62 años, pero excepto por las canas de su ensortijado cabello, nadie lo diría: mantiene un cuerpo terso, estilizado y fibroso que no conoce la grasa. Aunque los bahameños son una gente de facciones agradables, no todos pueden presumir tanto como él.



Lenguas de flamenco y flor espinosa


Tras una hora de inmersión, emerge primero la cabeza de Mar. Nos damos cuenta porque hoy estrena un pañuelo multicolor que nuestra compañera Maribel López ( ahora en la oficina, en Madrid ) le regaló al paso del Ranger por Panamá. Y con él ya no parece un pirata. Le ha ido muy bien bajo el agua, está tan contenta que no quiere esperar a subir a bordo para contárnoslo. " Te va a gustar, Ricardo, ya lo verás. El pólipo que he grabado te va a gustar… ", repite emocionada. Unas grandes burbujas a su lado nos indican que Bibi está a punto de aparecer. Efectivamente. La marinera gallega del Ranger ( de Cambados ), se quita el regulador y asiente como puede. " Me ha tenido por lo menos quince minutos filmando el pólipo… pero tiene razón, ha sido fascinante ! ".

El entusiasmo de Mar tiene su explicación. Cada vez que planeamos una inmersión, Ricardo explica a los buceadores las especies que hay que documentar. Hoy les tocaba el turno a las " lenguas de flamenco ", uno de los devoradores de pólipos de gorgonia más voraces que se conocen, y filmar toda la actividad de las gorgonias árbol. Hoy además hemos tenido la suerte de encontrar un coral menos común que es el denominado " flor espinosa " ( Mussa angulosa ).


Lengua de flamenco ( Cyphoma gibbosum )
  © OCEANA / Houssine Kaddachi


Las gorgonias son similares a los corales duros, pero en vez de tener pólipos con un número de tentáculos múltiplo de seis ( hexacoralarios ), su pólipos tienen ocho ( octocoralarios ). Viven en colonias, como muchos de los corales, pero pueden tener formas muy diversas: de abanico ( en ingles les llaman " abanicos marinos " ), ramificados como árboles, incrustantes ( que crean una especie de tapiz sobre las rocas ), o en forma de " látigo ". Suelen estar en zonas donde hay mucha luz ( porque también tienen simbiosis con algas, como los otros corales ) y en zonas muy movidas donde hay constantemente levantamiento de nutrientes. Se les conoce también como corales blandos, porque pueden moverse a merced del oleaje…


Gorgonia de Venus ( Gorgonia flabellum )
  © OCEANA / Houssine Kaddachi




Gorgonias en el Mediterráneo



" En Europa también existe una gran diversidad de gorgonias y en el Mediterráneo son características las formaciones conocidas como coraligeno ", comenta Ricardo mientras esperamos a que los buceadores ( hoy son seis en total ) salgan de la segunda inmersión. En el coralígeno europeo las gorgonias ocuparían el estrato superior de este ecosistema, mezcladas con esponjas, con algas coralinas… " A pesar de su enorme riqueza, este ecosistema no está protegido por las legislaciones europeas, lo que es lamentable. En algunas zonas del Mediterráneo se estima que ha podido reducirse más de un 80 por 100 ".



Por eso, cuando el Oceana Ranger llegue al Mediterráneo este va a ser uno de nuestros objetivos prioritarios: conseguir que la Unión Europea incluya el coralígeno dentro de la Directiva de Hábitats.


Observando, por mar y por tierra

Martes, 26 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

Ayer nos acostamos con una excelente noticia: podemos arreglar aquí la avería en el motor de babor. Afortunadamente, David, ha descubierto que los mecánicos de Fort Lauderdale, " conectaron por error al escape del motor la manguera que va bajo la línea de flotación, provocando una entrada de agua ", comenta Carlos Pérez. Respiramos tranquilos, pues de lo contrario el " error " habría supuesto muchos días de retraso y tener que renunciar a proyectos decisivos diseñados hace meses, como la travesía por el Mar de los Sargazos.

Además de los problemas técnicos, los expedicionarios estamos algo desilusionados por el escaso resultado obtenido en la busqueda de las tortugas. Paciencia. Lo único que podemos hacer es seguir sumergiéndonos hasta dar con ellas. Hoy hemos estado buceando frente a las playas de puesta de tortuga, en Cayo Pelícano, a donde nos ha guiado Louis, un joven colaborador de Brendal. Tras el desgaste de energía que les supone la puesta de huevos, las tortugas necesitan descansar y para reponer fuerzas acuden a las zonas de arrecife cercanas, en donde se sienten tranquilas y a salvo. Sabemos que estan ahí, hemos llegado a verlas y las hemos seguido pero… siempre son más rápidas que nuestro barco de apoyo y que los buceadores. Excepto los guías locales, ninguno de nosotros las ha visto con detalle. Ni las dos parejas de buceadores, formadas por Mar y Houssine, Annie y Sole, ni los que hacemos snorkel ( Ricardo, Indi y yo ).

En uno de los arrecifes pudimos comprobar que muchos corales de cuerno de alce ( Acropora palmata ) están destruidos por los huracanes, tan frecuentes en esta zona. También tuvimos la suerte de, por fin, poder ver una pequeña extensión de coral cuerno de ciervo ( Acropora cervicornis ).


Iguanas de cola enroscada

Brendal nos había prometido una comida en la playa con pescado capturado en la zona: pargo, mero y pez cerdo. Nada más saltar a tierra, en el punto denominado Manjack Cay, Ricardo, el Director de Investigación; Indi el cocinero naturalista y yo, nos adentramos por un camino que recorre el cayo de punta a punta. A cada paso nos salen unas pequeñas iguanas, de no más de 25 centímetros de largo - aquí las llaman, en inglés, " curly tails "- que enroscan su cola en forma de caracol. Posan curiosas y atrevidas en las ramas de los árboles y, con un poco de pericia, consigo fotografiar alguna.


También las aves se muestran tranquilas. Indi identifica una curruca, que se detiene un buen rato junto a nosotros, ajena a la presencia humana. También hay colibríes, pero estos vuelan mucho más alto. Incluso descubrimos una egragópila con restos del esqueleto de un pequeño roedor. Se podía ver perfectamente el cráneo, los molares y parte de los incisivos. Las aves rapaces tragan a sus presas enteras y, las partes que no pueden digerir, como pelo y huesos las regurgitan. Eso son las egragópilas.

A cada paso nos salen unas pequeñas iguanas, de no más de 25 centímetros de largo
  © OCEANA / Paloma Larena

Indi identifica una curruca, que se detiene un buen rato junto a nosotros, ajena a la presencia humana
  © OCEANA / Paloma Larena




Por mi parte, después de varios días de practicar con snorkel, ya puedo distinguir a los llamativos y coloridos peces loro, con sus labios pintados de oscuro; los mariposa, el pez cofre, los cirujanos y algún que otro pez ardilla. En una de estas inmersiones, cuando volvíamos al barco, estoy segura de tener un tiburón, delante y a unos cinco metros por debajo de mi. Rápidamente me he dado la vuelta, para avisar a los compañeros que me seguían, pero ellos ya no lo han visto.


Además del mero de Nassau y las tortugas, tiburones y pastinacas también figuran entre las prioridades de la Expedición Transoceánica. Por estrictas razones de seguridad, cuando entremos en su territorio sólo se sumergirán los buceadores.



¡ Ay ! Mientras escribo, después de la cena, unos pequeñísimos, casi invisibles mosquitos, nos frien a picotazos.


Brendal, nuestro hombre en Bahamas


Lunes, 25 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

El Oceana Ranger estará fondeado los próximos cinco días en la Isla de Abaco, en el lugar denominado Green Turtle Cay. A primera hora de la mañana nos reunimos con Brendal, un bahameño que desde hace más de veinte años es toda una institución en la zona, pues conoce estas aguas como la palma de su mano, y nos va a ayudar a localizar los mejores puntos de inmersión. El plan de aquí al próximo viernes es seguir en busca de las tortugas, sobre todo de la tortuga boba ( Caretta caretta ).

Oceana está trabajando intensamente, a ambos lados del Atlántico, para evitar las elevadas capturas accidentales de esta especie, pues se estima que cada año unas 40.000 tortugas - muchas de ellas procedentes de la zona donde nos encontramos ahora con el Ranger - caen atrapadas en los anzuelos de los palangreros que faenan en el Mediterráneo. ! Y solo en el palmarés de los españoles se contabilizan unas 20.000 de estas capturas ! Aunque los pescadores no desean hacerles daño, siguen utilizando unos anzuelos muy dañinos, en forma de " jota ", que causan estragos. Si recordáis, el pasado año Carlos Pérez, que ahora es primer oficial a bordo del Ranger, estuvo en un palangrero para documentar el problema. Ahora, los biólogos e investigadores de Oceana están trabajando en una serie de proyectos, para que los gobiernos y autoridades europeas obliguen a cambiar los anzuelos de " jota " por anzuelos circulares en forma de " g ".

No sabemos si lo conseguiremos, pero esta es la razón por la que intentamos encontrar a las tortugas bobas en Bahamas, antes de que empiecen su larga migración hacia el Mediterráneo.

Brendal en su barco
  © OCEANA / ZOEA

" Soy un chico del agua "


Mientras Nuño, Carlos, Bibi y David se quedan en el Ranger, para solucionar la avería del motor de babor, Ricardo y yo nos vamos con el equipo de buceadores ( Mar, Houssine, Sole y José Carlos ). Para esta primera salida Brendal nos recomienda el bote del capitán Willis, quien nos guía primero hacia Fiddle Cay ( Cayo Violín ). Willis ha vivido aquí los 35 años de su vida. " I am a ' water boy ' " . " Soy un chico de agua " - confiesa con una sonrisa de oreja a oreja - " no aguanto más de dos semanas en la ciudad ". Hemos quedado tan contentos con su trabajo que nos gustaría repetir.


Entre aguas calmas y cristalinas, que oscilan entre los azules-verde oscuros y los azules-verde turquesas hemos estado analizando tres hábitats diferentes: un arrecife-barrera, una cresta de algas pardas y un prado marino de fanerógamas.



En el primero dominaban los corales duros del género Porites, en especial el coral mostaza ( Porites astreoides ), coronado por corales cuerno de alce ( Acropora palmata ). " Algunos de estos impresionantes corales, cuyo tronco tenía entre 15 y 20 centímetros de diámetro, habían sido arrancados de cuajo. La sensación al verlos destrozados ha sido desoladora ", comenta Ricardo. " Había trozos de redes enganchados en los corales cercanos. La causa de tales destrozos estaba clara ".

En la cresta de algas pardas dominaban los sargazos ( el Sargassum platycarpum, diferente al que encontramos el otro día en Bimini) y dyctiotales ( Stypopodium zonale y Padina spp. ). Había muchísimos juveniles, especialmente doncellas y labridos. Y por último, un prado mixto de fanerógamas ( Thalassia testudinum y Syringodium filiforme ).

¡ Tortuga a estribor !

Grita alguien nada más situarnos sobre el prado de fanerógamas. ¡ Por fin ! Parece una tortuga verde, pero no estamos seguros. Intentamos no perder su trayectoria mientras Mar y Houssine preparan sus equipos de buceo para lanzarse tras ella. Antes de zambullirse, la camarógrafa de Oceana nos advierte, muy seria, que ni se nos ocurra tirarnos tras ellos. Los que buceamos con snorkel cumplimos sus órdenes y esperamos impacientes sobre cubierta. Al final, desilusión. Mar solo ha conseguido filmarla de lejos.

La tortuga verde ( Chelonya midas ) es la única tortuga marina que es herbívora. Mientras que la tortuga carey mordisquea las esponjas, como ya hemos visto en días anteriores, la verde tiene el labio aserrado para poder cortar los vegetales, el denominado " pasto de tortugas " ( Thalassia testudinum ), típico de esta zona. También a diferencia de la tortuga boba y de otras tortugas marinas, la verde no es migradora en grandes distancias.

En el prado de fanerógamas había muchos equinodermos, como el erizo bizcocho ( Clypeaster rosaceus ), la estrella cojín ( Oreaster reticulatus ), y peces como el pargo perro ( Lutjanus jocu ), característico por sus bandas negras que le cruzan los ojos.

Tras siete horas de trabajo en el mar, volvemos a Green Turtle Cay escuchando historias de Willis. Generaciones de su familia han vivido aquí.   " Mis abuelos comían tortugas, en sopa o rebozada. Yo mismo recuerdo haberlo hecho siendo pequeño. Y aunque todavía quedan algunos restaurantes de la zona que la ofrecen como plato exquisito, afortunadamente la mayoría de los bahameños comprendemos que hay que protegerlas ".

El equipo preparándose para la inmersión
  © OCEANA / ZOEA

Nervios de acero en Green Turtle Cay


Domingo, 24 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

1:00 a.m. Aunque pernoctamos fondeados en Great Sale Cay, por seguridad los turnos de guardia se mantienen. Las previsiones meteorológicas siguen siendo buenas, pero se ha levantado un intenso viento racheado. La intención del Oceana Ranger sigue siendo zarpar a primera hora de la mañana.

1:30 a.m. Alguien emite un mensaje de radio pidiendo ayuda, pero no se entiende bien del todo. Lo repite otra vez y luego nada. Silencio absoluto.

2:45 a.m. A punto de pasar el relevo de guardia, echo una última mirada alrededor. Ninguna luz en el horizonte de tierra, excepto las que marcan la posición de media docena de pequeños veleros y algún catamarán que parece de juguete al lado del Ranger. Al igual que el barco de Oceana, fondean al abrigo de este cayo deshabitado, como la mayoría de los que conforman el inmenso archipiélago de las Bermudas: 2.000 islas e islotes de los que sólo 270 tienen una dimensión que podríamos denominar habitable. Las Bahamas siguen siendo un paraíso salvaje, ya que, de estas últimas, solo 25 están habitadas.

8:00 a.m. Levamos ancla poniendo rumbo a la isla de Abaco. Pero las noticias no son buenas. Al comprobar el estado de los motores, David el mecánico ha descubierto que la varilla del aceite de uno de ellos iba mezclada con agua. " Y no es una avería menor ", le explica Carlos a Ricardo. Un problema inesperado puede hacer variar los planes de la Expedición Transoceánica.

Green Turtle Cay

6:00 pm. La operación de atraque en Green Turtle Cay ha sido, lo que se dice, para nervios de acero. Una estrecha entrada entre manglares y palmeras, ha dado paso a un puerto pequeñito con una veintena de veleros, que hemos tenido que ir sorteando, casi, casi al milímetro. A nuestro paso los propietarios de los buques asomaban la cabeza. " Hay que tener mucha sangre fría para hacer esto ", resopla Bibi, una vez amarrados. Pero Nuño le quita importancia. " Me las he visto en peores ".

En cuanto recuperamos la conexión, Ricardo envia un mensaje a Xavier Pastor, Director de Oceana en Europa, para ponerle al corriente de la avería.

" Te escribo desde la entrada del puerto de Green Turtle Key en Abaco. Hoy fondearemos dentro del puerto y mañana, cuando pasemos aduanas, atracaremos. Tenemos un problema en el motor de babor, pero no sabemos todavía la gravedad. En Florida se arregló la avería que mezclaba el agua dulce y salada en el circuito de refrigeración. Ahora lo que le pasa es que mezcla el agua dulce con el aceite, formando una " mousse ".

Hasta que no podamos hablar mañana con alguien no sabremos el alcance de la avería. Si es grave, puede que esto nos retenga aquí más tiempo del previsto, que eran unos 4-5 días. Además, es posible que algunos tengamos que desembarcar aquí, y otros se desplacen con el Ranger a unas 20 millas, donde hay una población mayor, para efectuar las reparaciones.

Tan pronto como sepamos algo más te lo haremos saber
".

" De acuerdo, gracias por mantenerme informado. Que tengáis suerte y se pueda solucionar fácilmente ". Xavier tambien nos dice que hoy hemos salido en el telediario de TVE 1 de las 9 de la noche. Con imágenes de los kelpos, los tiburones de Coco y alguna cosa más ( langostas y el lenguado que se entierra ). Además, ha podido hablar del aleteo y de la reducción del 40% de arrastre para el 2007. ! Fantastico ! Objetivo cumplido.


Ordenes desde el " Monkey Island "


Sábado, 23 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

Hace escasamente una hora que hemos fondeado en Great Sale Cay, a medio camino de la Isla de Abaco, para pasar la noche. Nuño decide que no podemos seguir navegando sin luz pues a partir de aquí es peligroso hacerlo de noche. Las aguas en esta zona de las Bahamas son poco profundas y aunque el Oceana Ranger, como casi todos los catamaranes, tiene poco calado ( metro y medio ), hay tramos en que la profundidad no pasa del metro. Ademas del riesgo que pueda correr el Ranger, otra razón poderosa es no dañar las zonas de corales y esponjas, tan abundantes en estas aguas. En el Cuaderno de Bitácora lo han anotado como " área seca ". David, el mecánico, cambia la bomba de agua salada del motor de babor, pues se había estropeado.

Durante toda la jornada el capitán y Carlos, han ido muy pendientes de cualquier obstáculo. Carlos al timón, atento a las ordenes que Nuño le daba desde el " monkey island ". " Isla del mono ", as" es como llaman los marinos a la plataforma que queda justo encima del puente de mando. Aunque el catamarán Ranger se desplaza muy lentamente sobre las aguas calmas, de intenso color turquesa, al menor desliz corremos el riesgo de embarrancar en la arena.

A estribor dejamos Cayo Manglar. Carlos tiene que maniobrar el timón frecuentemente.

" ¡ Fondo 6 ! ", avisa la profundidad en pies desde el puente de mando.

" ¡ Vale, vale… ! ", responde el capitán desde el " monkey island "

" ¡ OK, rumbo 140 ! ", confirma Carlos.


Nuño comenzó a tocar la gaita ...
  © OCEANA / Paloma Larena
...y al final se formó `La Banda del Ranger´
  © OCEANA / Paloma Larena



Atraida por la música, Mar Mas también ha salido de su camarote. Llevaba horas encerrada, editando las impactantes imagenes que filmó hace unos días en los cayos de Florida.

Escribo este capítulo del diario con el sonido de fondo de una gaita. La de Nuño, que en ocasiones comparte con Carlos. No puedo reprimir mis impulsos y salgo del " messroom " para unirme al grupo. De inmediato ha contagiado a la tripulación. Improvisando cuanto teníamos a mano, ( Indi, el mortero de cocina; Annie, un bote vacio; Carlos, Ricardo y José Carlos, sus manos sobre bidones de gasolina… vacíos, claro) se ha formado una banda de primera: la banda del Ranger.


Sin rastro de las tortugas marinas


Viernes, 22 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

El Ranger ha llegado a Bimini ( en el archipiélago de las Bahamas ) antes de lo previsto, a las 6:15 a.m. Así que no hemos podido fondear hasta las primeras luces del alba. La espera estaba justificada: era importante poder ver el fondo arenoso antes de echar el ancla, porque en esta zona, nos explica Ricardo, hay muchas fanerogamas marinas, teniendo que extremar nuestras precauciones para no dañarlas.

Escribo estas líneas al final de la jornada, pues el viernes 22 ha sido muy intenso. Mientras Ricardo, Annie, David y yo hacíamos una salida de reconocimiento en el dinghy o lancha auxiliar, el equipo de buceadores preparaba dos largas inmersiones, que luego han resultado llenas de emoción. Ahora estamos haciendo recuento del intenso trabajo realizado. De las inmersiones de hoy, podemos recordar fácilmente al menos unas 40 especies y más de una veintena de invertebrados, así como una docena de algas y plantas.

La camarógrafa de Oceana, Mar Mas, está algo " enfadada " porque Indi, el cocinero, ha tenido la gran suerte de ver un tiburón nodriza ( Ginglimostoma cirratum ). Y ella no. " Es lo que tienen esos días en los que resulta duro ser mujer ", comenta con guasa. " Y tener que estar pendiente de grabar contraluces en un cañón, claro ". El caso es que Mar también se perdió el magnífico mero de Nassau ( Epinephelus striatus ) al que si que pudo captar el fotógrafo, Houssine Kaddachi. Vale, no se me dio bien - reconoce - pero he grabado todo el ecosistema que me ha pedido Ricardo, incluida una vieira que aquí es una especie comercial muy apreciada en gastronomía ". No es una vieira, matiza el Director, sino una almeja áspera ( Lima scabra ). Mar también se ha dado de bruces con un gracioso pez cofre ( Lactophrys triqueter ), " echando agua por la boquita, y mirando fijamente a la arena, clavado, como si fuera un colibrí, removiéndola para comer pequeños crustáceos de entre las partículas en suspensión…

Pero vamos a ver cómo ocurrió todo.

10:00 a.m. del viernes 22. El equipo de buceadores se pone otra vez en movimiento. Por fin van a realizar su primera inmersión del proyecto Ranger después de la larga, y para ellos tediosa, parada técnica que la Expedición Transoceánica se vió obligada a hacer en Florida. Desde la lancha auxiliar, que en ningún momento perdemos de vista, Bibi llama al barco, un poco antes de que los buzos se tiren al agua.

- ‘ Ranger, Ranger, ¿ me recibes ?, cambio ".

- ‘ Aquí Ranger, adelante ".

- " Hay una boya y nos hemos amarrado a ella. ¿ Nos veis ? ".

- " Afirmativo, afirmativo, os vemos ".

Hoy hemos hecho dos inmersiones, la primera en un pequeño cañón submarino entre 14 y 30 metros de profundidad. " Los cañones submarinos pueden ser inmensos. Son como cortados en los que se crea un pasillo interior, mientras que las rocas laterales estan repletas de animales filtradores ", nos explica Ricardo Aguilar.

Bibi y Nuño llevan a los buceadores hasta la zona de inmersión
  © OCEANA / ZOEA



Contraluces en un cañón.

Allá abajo, comenta Mar, el juego de luces, es fascinante. Rojos intensos, amarilllos, púrpuras, el contraste entre el blanco, el azul y el negro… y de repente se recortan las sombras de algunos pececitos, también algún mero esquivo. " Luego, ante mi, una mata de coral negro de dos metros y medio, alucinante ".


Rojos intensos, amarilllos, púrpuras, el contraste entre el blanco, el azul y el negro…
  © OCEANA / ZOEA

Las especies que encontramos en el cañón son más características de zonas pelágicas como el jurel rojo ( Caranx rubers ), chopas ( Kyphosus sectatrix ), serviolas ( Seriola dumerli ), y otras más típicas de arrecife como roncadores franceses ( Haemulon flavolineatum ), meros Goliat ( Epinephelus itjara )… El ecosistema tenía tres variedades de corales: blandos, duros y negros. El coral blando es mucho más flexible, mientras que el duro es rígido y puede formar arrecifes. Los negros son unas especies más raras dentro del mundo de los corales. Se les llama así, porque suelen tener una especie de corteza, como los árboles. Segregan una proteina material, habitualmente de color negro, que va generando círculos concéntricos como si fueran los anillos de un árbol, alrededor de la estructura. Y sus pólipos viven permanentemente en el exterior, no se retraen como el resto de los corales.

La Expedición de Oceana también ha documentado mucha Halimeda, un genero de algas verdes fundamental para la creación de arrecifes coralinos, ya que en su interior tienen una estructura calcarea que, al morir suministra calcio a los corales para formar su esqueleto.



Rabbit Rock

La segunda inmersión ha tenido lugar en un pequeño montículo submarino, conocido como Rabbit Rock ( la roca del conejo ), que va casi desde la superficie hasta una profundidad de 8-10 metros. Aquí hemos encontrado un hábitat formado por tres algas pardas: un sargazo ( Sargassum polyceratium ) y dos tipos de turbinaria ( Turbinaria turbinata y T. tricostata ) . " Se trata de un ecosistema típicamente costero y superficial utilizado por multitud de especies, sobre todo juveniles. Aquí encontramos desde invertebrados como las esponjas, los erizos, las estrellas de mar, y gusanos plumero.

Estos últimos son parecidos y de la misma familia que los gusanos formadores de arrecife de Europa, los sabélidos, o el bonito espirógrafo del Mediterráneo. Y multitud de peces de todos los tipos: peces ballesta, peces lima, cofre, ardilla, mariposas, cirujanos, doncellas… "

Durante la salida para encontrar localizaciones todavía no hemos visto tortugas, pero nos han confirmado que ya están en aguas de Abaco, próxima parada de la Expedición, especialmente la carey y la verde. Es más raro encontrar a la tortuga boba en esta época del año, ya que su puesta es más retrasada. Además de las tortugas, hemos venido a Bimini porque es una de las zonas importantes de reproducción y de alevinaje o juveniles de especies como el mero de Nassau o tiburones como el tiburón limón ( Negaprion brevirostris ). Los adultos luego suelen irse a zonas más oceánicas. Además es un área de alimentación para la tortuga carey ( Eretmochelys imbricata ), de hecho hemos visto muchas esponjas mordidas, seguramente por esta tortuga.


Mero de Nassau ( Epinephelus striatus )
  © OCEANA / ZOEA

Annie, Ricardo y yo si hemos tenido la suerte de ver el mero de Nassau que Mar no ha podido capturar hoy con su cámara. También conocido como cherna criolla, se llama mero de Nassau por la capital de Bahamas y se distribuye desde aquí hasta todo el Caribe. Debido a su especial belleza ha sido muy capturado deportivamente, pero también la pesca comercial le ha causado estragos, haciendo que cada vez sea más escaso en toda su área de distribución.


Al llegar a uno de los puntos que queríamos estudiar, nos ha parecido ver a un tiburón nodriza ( Ginglymostoma cirratum ). Debido a que es más ancho de cabeza que otros tiburones parece más amenazador, pero el nodriza es prácticamente inofensivo. Muy tranquilo, pasa mucho tiempo quieto sobre la superficie del fondo marino.




Indi no había visto nunca un tiburón en libertad. " Por eso me ha impresionado, porque al verle llegar piensas que tal vez pueda haber otros menos pacíficos. Ha sido emocionante. Estaba nadando a ras de fondo y de pronto ha aparecido, rodeado de muchos peces cirujano ( Acanthurus spp. ) y roncadores ( Haemulon spp. ) que iban con él, como en una comitiva. Supongo que estaría buscando alimento, era como de metro y medio, gris amarillento.



También nos hemos topado con un par de barracudas ( Sphyraena barracuda ). Es una especie muy territorial, que pasa su tiempo en estas zonas costeras, especialmente sobre fondos de fanerógamas marinas o fondos blandos de arena, como los de aquí, donde también hay el denominado " pasto de tortugas " ( Thalassia testudinum ). Ricardo Aguilar ha estado muy pendiente de sus movimientos. " No he querido decírtelo, para que no te pusieras nerviosa, pero nos ha seguido durante 50 metros, en paralelo ".

Barracuda ( Sphyraena barracuda )
  © OCEANA / ZOEA
El " swing " del Ranger

Noche del Jueves 21 al Viernes 22 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

Nada mas zarpar de Miami, Carlos Pérez, primer oficial a bordo, convoca a la tripulación para darnos instrucciones sobre la seguridad a bordo y asignar las guardias nocturnas. Las hacemos en pareja, por turnos de tres horas, a partir de las 6 de la tarde. Empiezan David y Annie. A mi me ha tocado con Carlos, desde la medianoche hasta las 3 de la madrugada. Me da seguridad, porque Carlos es un navegante con experiencia. Con un poco de suerte, me digo, puede que algo se me quede de sus conocimientos de navegación. Me voy a la cama, a ver si puedo dormir unas horas.


11:50 p.m. del jueves 21. Suena el despertador de mi móvil y salto como un rayo de la cama. Es mi primera guardia a bordo y quiero estar a la altura. Me pongo el forro polar, por si hace frío, me ajusto la linterna a la frente y cuelgo del cuello los prismáticos. Antes de salir al puesto de mando, Carlos y yo nos ponemos el chaleco de maniobra con un arnes de seguridad. " El chaleco lleva incorporado un dispositivo que, en caso de caer al agua, se hincha, manteniéndote a flote y marcando tu posición con una luz ". ! Ufff, es un alivio saberlo !!! Está prohibido salir a cubierta sin él y, por mi parte, solo espero no tener que probarlo. Ambos estamos listos para relevar a Indi, el cocinero y a Jose, marinero y dive-master. Su guardia ha sido tranquila y espero que la nuestra resulte igual. ! Vamos allá !


12:00 p.m. Durante las guardias hay que otear el horizonte con regularidad, en proa, popa, a babor y estribor para comprobar que ningún otro barco se interpone en nuestro avance. Este es el primer paso. El segundo es verificar el radar, que marca nuestra trayectoria y la presencia de posibles obstáculos.


1:00 a.m del viernes 22. El catamarán de Oceana va, literalmente, como un tiro. Me acuerdo de lo que nos dijo Nuño hace unos días, que el Ranger, diseñado especialmente para la navegación transoceánica, es muy recio. También a Carlos ya le he oido varias veces que es un barco " muy noble ". Desde mi bisoñez como grumete, yo diría que tiene un movimiento " bonito ". Siento que el Ranger se desliza suavemente, ondulando al compás de las olas, como si nos estuviera meciendo en una cuna. " Afloja las rodillas y dejate llevar por este movimiento rítmico ", me aconseja Carlos para prevenir un posible mareo. Dicho y hecho. Parece que da resultado. " Es el swing del barco ", apostilla mi compañero de guardia con una sonrisa de complicidad.

Carlos Pérez ajustándose el arnés de seguridad
  © OCEANA / Paloma Larena


2:40 a.m. ! Ya aparece en el radar nuestro objetivo: la isla de Bimini, nuestra primera escala en las Bahamas ! La segunda será unos días después, en la isla de Abaco. Vamos en busca de las tortugas marinas. Esta zona es el hábitat natural de cinco especies. Esta es una zona de apareamientos y de playas de puesta. Desde el punto de vista científico, Oceana está interesada en las cinco especies, ya que la mayoría realiza una larga migración hasta aguas europeas. Pero especialmente queremos filmar a la tortuga boba ( Caretta caretta ).

Relevo en el turno de guardia
  © OCEANA / Paloma Larena


2:55 a.m. La noche ha transcurrido con calma y las tres horas se me han pasado volando. Carlos, baja a avisar a los del siguiente turno, Ricardo, y Bibi, nuestra contramaestre gallega de Cambados, a quien ya conocéis de episodios anteriores. Aunque el capitán es el único que no está obligado a hacer guardias – su trabajo es estar continuamente pendiente del barco - sale para verificar como va todo. Estamos navegando a unos 6 nudos, y de seguir así vamos a llegar a la isla de Bimini ( en las Bahamas ), antes del horario previsto, por lo que decide aminorar la marcha, bajando a cuatro nudos.


Cuando despunte el día nuestro equipo de buceadores volverá de nuevo al agua, en busca de las tortugas. Por eso no han hecho guardia. Esta es otra regla que acabo de aprender: el día antes de una inmersión los buceadores están exentos de guardia, también el día siguiente. Carlos no sé, pero yo después de una jornada tan emocionante, " me voy pa' cama ", que diria Bibi.


Rueda de prensa en Miami

Jueves, 21 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

8:00 a.m. La tripulación está lista para empezar la jornada. Hay que mover el Oceana Ranger al escenario donde va a tener lugar la rueda de prensa, en Bayside Miamarina ( en pleno centro de Miami, la inmensa urbe latina de los Estados Unidos donde si no hablas castellano casi parece raro ). El capitán del puerto, Juan Ginarte, se acerca para guiarnos hasta allí. Con nosotros está también Doralisa Pilarte, la Directora de Comunicación de Oceana en América del Norte, quien se ha encargado de organizar este encuentro con los medios.

10:00 a.m. Durante la rueda de prensa intervienen Carlos Pérez, primer oficial del Ranger y Ricardo Aguilar, Director de Investigación. Me reservo para el final la referencia a Ann Compton, debido a la especial trascendencia que tiene para Oceana su presencia a bordo del Ranger. Sin Annie y su marido Stephen Mc Allister, miembro de la Junta Directiva, la Expedición del Pacífico al Mediterráneo puede que no hubiera sido posible. O al menos, no tan pronto.

Annie y Mac

Ellos son los propietarios del catamarán que tan generosamente han puesto a disposición de Oceana. Mc Allister ( quien conocía bien a Xavier Pastor de anteriores experiencias y trabajos en defensa del medio ambiente ) le comentó que tenía un barco y quería cederlo a Oceana. ¿ Quién dijo miedo ? Xavier, por supuesto, recogio el guante. Apenas un año después de esta primera conversación, el Ranger es un sueño convertido en realidad, con 12 tripulantes a bordo, de muy diversas nacionalidades, que se van turnando según las etapas. Somos biólogos, ingenieros de telecomunicaciones, camarógrafos y fotógrafos, buceadores, periodistas… Nuestra vida es el mar. Y cuando no estamos en el barco, estamos en las oficinas de Oceana, impulsando proyectos que garanticen una efectiva protección de los mares.

Ann Compton
  © OCEANA / Paloma Larena

Taimy, la buceadora de cuevas

Entre los medios que han venido a despedir al Ranger destaco la presencia de un cámara de televisión del Canal 10 de Miami, así como sendos periodistas del Miami Herald y el Sun-Sentinel, acompañados por un fotógrafo. Taymi Alvarez, la fotógrafa del Sun-Sentinel, se queda a departir con nosotros un rato. " Es triste ver el cambio que se ha producido en el mar desde que yo era pequeña hasta ahora ", comenta. " Antes había muchos más peces ". Hija de cubanos afincados en Miami, sabe de lo que habla, pues " mi papá es pescador, me puso el nombre por la pelicula ' Taimy, la hija de un marinero ' " y, por añadidura, como no podía ser de otra manera, buceadora. Su pasión es bucear con su marido en las cuevas del Norte de Florida, " donde sólo el uno por ciento de los buceadoes del mundo tienen titulación para adentrarse, avalados por la National Espeleologic Society ".



Rueda de prensa en Miami
  © OCEANA / ZOEA


Mientras los fotógrafos disparan sus cámaras sobre nosotros, formados en estribor sobre la cubierta del catamarán, no dejo de pensar en lo hermoso del trabajo global que está haciendo Oceana para ayudar a proteger y conservar nuestros mares. Porque mientras los expedicionarios del Ranger atendemos a los medios de comunicación norteamericanos, llega nuestra compañera Cheryl Haro, procedente de la oficina de Oceana en Santiago de Chile, donde la Junta Directiva se acaba de reunir para diseñar los proyectos futuros de la organización. Todos estamos pendientes de los compañeros de Europa donde, hace unas horas se ha inaugurado el Simposio Internacional sobre los Oceanos, en Madrid – gracias también a la cooperación de la Fundación Ramón Areces - con la presencia durante dos días de destacados investigadores marinos. Entre ellos, como no podía ser de otra manera, se encuentra Michael Hirshfield, Jefe del departamento científico de la organización.

Pensamos sobre todo ello con satisfacción, pues lo que estamos contando a los periodistas a ambos lados del Atlántico tiene el mismo hilo conductor. Un solo ejemplo: la conferencia del professor Bernd Christiansen, de la Universidad de Hamburgo versará sobre montañas submarinas; y en un mes y medio, si nuestros planes siguen como hasta ahora, los buceadores del Ranger estarán sumergiéndose para filmar y fotografiar la flora y la fauna de las montañas marinas de Gorringe, al Suroeste de la Península Ibérica.



7:00 pm. Adiós a Miami, el Oceana Ranger zarpa del Bayside Miamarina, rumbo a la isla de Bimini, en el archipiélago de las Bahamas. Estaremos toda la noche navegando, llegaremos mañana viernes 22 al amanecer. Y a primera hora los buceadores de Oceana volverán otra vez al agua. La Expedición Transoceánica retoma sus singladuras, en palabras del capitán Nuño.


Adiós a Harbour Towne Marina ( Fort Lauderdale )


Miércoles, 20 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

A la entrada del puerto, nos encontramos con el buque escuela Juan Sebastián Elcano
  © OCEANA / ZOEA


Ayer se incorporó un nuevo marineo, José Carlos Corral. También es buceador, desde hace 15 años. " O sea, que tandrás ya unas 3.000 inmersiones ", le dice Mar. " Pues la verdad, no las he contado... ". José Carlos ha estado trabajando los últimos tres meses en Zanzíbar, como dive-master. Para los no iniciados en el buceo, la titulación de dive-master permite llevar como guía a grupos de buceadores. Nuestro nuevo compañero de Expedición también es guitarrista. " Tengo la carrera de clásica pero toco jazz ". Si esto sigue así, igual podemos montar la " banda del Ranger " ...

Nos movemos. Son las 8:20 de la mañana y el catamarán avanza unos metros para situarse en la zona de repostaje. Parte de la tripulación está dentro recolocando las provisiones, incluidas las reservas de agua. Parece mentira que todo pueda caber en un espacio tan reducido, pero al final Indi, Mar, Sole y Ricardo se las apañan para dejar despejado el messroom ( traducido literalmente " sala de lío ", un espacio multiusos que dependiendo de la hora del día sirve como sala de lectura y esparcimiento, cocina, comedor y zona de trabajo en general ). Ahora sólo toca esperar a recibir la orden de partida.


Por fin, hoy miércoles, 20 días después de su llegada a Florida, a las 11:30 horas de la mañana, el Oceana ranger abandona Horbour Towne Marina, en dirección a Miami, donde nuestros compañeros de Oceana en Estados Unidos han organizado una rueda de prensa para despedir a la Expedición de aguas norteamericanas. Ya nos ha llamado Sonia Osorio, periodista de la agencia EFE en Miami y ha entrevistado a Ricardo Aguilar.

" Tenemos por delante unas cinco horas de navegación ", nos informa el capitán. Nuestro destino es el Baysida Miamarina, un puerto deportivo en el downtown de Miami.

Nada más salir navegamos entre manglares. Dos ibis se posan majestuosos en la copa de un mangle rojo ( Rhizophora mangle ). También vemos un águila pescadora ( pandion haliaetus ), una garza y muchos pelícanos pardos de Florida ( Pelecanus occidentalis ), que destacan con su cabeza amarilla.

Navegamos a unos tres nudos aproximadamente, pero al salir a mar abierto aumentamos la velocidad a siete. Vamos en paralelo a la costa, a una distancia de unas tres millas. Una línea continua de inmensos rascacielos nos acompaña constantemente durante la travesía. Cinco horas y media después, varios delfines vienen a saludarnos nadando delante de la proa del Ranger. Es la señal de que hemos llegado a Miami. ¡ Y que casualidad ! Según entramos en el puerto, aparece delante de nosotros, majestuoso, el buque escuela Juan Sebastián Elcano, que también está atracado aquí. Le dejamos atrás mientras un cartel nos advierte de que moderemos la velocidad, pues es una zona de manatíes

Un cartel nos advierte de que moderemos la velocidad, pues es una zona de manatíes
  © OCEANA / ZOEA
Sole vuelve al agua

Martes, 19 de Abril de 2005 - Paloma Larena -


Sole se ha vuelto a tirar hoy al agua para seguir con la limpieza del casco y tomar unas fotografías del estado en que se encuentra
  © OCEANA / Paloma Larena


Sole se ha vuelto a tirar hoy al agua para seguir con la limpieza del casco y tomar unas fotografías del estado en que se encuentra. Nuño, el capitán, le ha dado instrucciones precisas del área y piezas que tiene que revisar. " Hoy le he pedido que examine con detalle la corredera, una hélice pequeñita que marca la velocidad y la distancia recorridas, además de seguir quitando los restos de algas que hayan quedado adheridas después de nuestra larga travesía tropical ". Todas las precauciones son pocas, ya que nos quedan sólo unos días para partir de Harbour Towne Marina, en Fort Lauderdale ( Florida ).

Antes que cualquier otra cosa, Sole revisa su cámara de fotos. Especialmente la carcasa estanca en donde irá protegida. Primero extrae la goma que sella la caja y la unta con una especie de silicona transparente. " Es para que no se reseque - me explica - y evitar que le entre agua ". Al parecer, es conveniente repetir esta operación cada tres inmersiones, más o menos. " Hace varios días que no lo hago, así que voy a darle un buen repaso ". También se asegura de que la goma no tiene ningún pelito, ni un rasguño ni el más mínimo desperfecto, ya que eso podría estropear la cámara y arruinar el objetivo de la inmersión.

Luego, inmediatamente antes de sumergirse, revisa todo el equipo de buceo. Y ya perfectamente equipada con su traje de neopreno, llaman la atención el cepillo y el rascador que cuelgan cada uno de un cabo, a ambos lados de su cuerpo. Serán sus herramientas de trabajo bajo el agua, donde va a permanecer por espacio de una hora. A Sole, bucear en agua turbia y oleosa, como suele ser la de los puertos, luchando con el cepillo y el rascador para arrancar las algas y los cirrípedos ( pequeños crustáceos que se van adhiriendo al barco ) no es lo que más le gusta, evidentemente. " Nadar entre porquería para rascar porquería ", así es como resume parte de su tarea de hoy. Tiene claro que esto forma parte de su misión a bordo del catamarán Ranger y lo asume con disciplina y una sonrisa, entre las bromas de parte de sus compañeros, Mar y Houssine, que la han ayudado con los preparativos. " Si hay algún imprevisto y tengo que salir pitando, me avisas con tres golpes en el casco ", acuerda con el capitán, antes de desaparecer bajo uno de los patines del Ranger.



Soledad Esnaola tiene 24 años y es buceadora de rescate. Estudió Ciencias del Mar e hizo estudios de postgrado en la Universidad de Queensland ( Australia ), especializándose en cetáceos. Trabaja para ZOEA, la escuela de submarinismo e investigación marina que colabora con Oceana desde el comienzo de esta Expedición Transoceánica. Sole lleva a bordo prácticamente desde que el barco inició su singladura y aún le quedan un par de meses más en el Ranger.


Indi, el cocinero naturalista

Martes, 19 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

" ¡ Indi, corre, sal, sal, deja todo ¡ ", grita Nuño, el capitán, desde el puesto de mando. Tendríais que haber visto a Jose Peñalver ( o sea, Indi ) como ha salido de la cocina del Ranger. Bueno, Indi y yo misma, claro. El estaba troceando unas verduras para congelarlas en bolsas. Yo, enfrente, observándole mientras escribía este diario, del cual va a ser hoy protagonista. Escopetados es decir poco. No lo sabíamos, pero afuera nos esperaba una espléndida águila pescadora ( Pandion haliaetus ) realizando espectaculares zambullidas en busca de algún sabroso pescado. No ha conseguido apresar nada en el ratito que la hemos estado contemplando, pero su sola visión nos ha alegrado el resto del día.

Indi, además de cocinero del Ranger, es un gran entusiasta de las aves. Además del pimentón y el colorante para el arroz, se ha traído al Ranger sus prismáticos y las guías de identificación de especies. " El porcentaje de éxito del águila pescadora es menor del que cabe esperar, les ocurre a todos los depredadores: no siempre que se proponen cobrarse una pieza la consiguen ", me explica cuando volvemos al " messroom ". Indi sigue troceando las verduras. Y yo, con el diario. " Esta es un ave muy ubicua, que se puede encontrar tanto en América como en Europa. La planta de sus garras tiene una textura especial para evitar que su presa, o sea, el pescado, resbale ".

Cada día, muy temprano, durante el tiempo que permanecemos en Fort Lauderdale, Indi ha salido de observación. Entre las especies que ha podido ver figuran la garcilla, la garza gris, y una anhinga, un ave de manglar y humedales parecida al cormorán.

En realidad Indi se considera un naturalista, en el amplio sentido de la palabra. Ya empezamos a llamarle " mamá Indi ". Por lo bien que está alimentando a los expedicionarios. Para estar a bordo del catamarán Ranger ha tenido que pedir un permiso de tres meses sin sueldo en el hospital de Madrid donde trabaja como cocinero. Puede que los pacientes noten su ausencia a la hora de las comidas, pero la tripulación del Ranger está encantada con él.

Indi, además de cocinero del Ranger, es un gran entusiasta de las aves
  © OCEANA / ZOEA

Del arte de navegar con el capitán Nuño

Lunes, 18 de Abril de 2005 - Paloma Larena -

Nuño Ramos es el capitán del Oceana ranger. Su vinculación con Oceana es el resultado de años de compromiso personal con las causas medioambientales y, más concretamente con el medio marino. Y todo, hay que decirlo, también de su amistad con Pastor. Hace unos años Nuño fue uno de sus colaboradores en la fundación de MarViva, la organización de guardaparques civiles que coopera con las autoridades de Costa Rica, Panamá, Honduras y otros gobiernos centroamericanos para proteger las aguas del corredor biológico mesoamericano.

Estamos ya prácticamente en el ecuador de la Expedición Transoceánica, que partió a mediados de Enero desde Los Angeles. La travesía del Atlántico marcará uno de los momentos clave para los espedicionários. Y Nuño, ingeniero de telecomunicacioines, madrileño, de 41 años, llevará el timón del Ranger durante el cruce del Atlántico, con rumbo al archipiélago de las Azores. En medio de una frenética actividad de la tripulación, para poner a punto el Ranger, converso un rato con él.

Pregunta - ¿ Qué te decidió a embarcarte en esta Expedición Transoceánica ?

Respuesta - No tuve que pensarlo mucho. Estaba convencido de que navegar a bordo del Ranger con el equipo de submarinistas e investigadores de Oceana era una oportunidad estupenda para trabajar en la defensa de los océanos. Y ya estamos comprobando, con satisfacción, los primeros resultados. Millones de personas en Europa, Sudamérica, Centroamérica y Estados Unidos están viendo ya las primeras filmaciones submarinas realizadas por nuestros buceadores. La de Oceana es una misión importante: mostrar a la gente el fascinante mundo marino que se esconde tras la superficie, para advertirles después que toda esa biodiversidad corre múltiples amenazas y tenemos que hacer algo para protegerla. Además de todo lo anterior, desde el punto de vista técnico, como capitán, la Expedición de Oceana me ofrece la posibilidad de hacer una travesía tan interesante como es la del Atlántico.