|
Aunque
las rutas migratorias de las aves que llegan a España para
invernar o de paso hacia tierras más meridionales no pasan
generalmente por las zonas afectadas por la gripe aviar, algunas
especies, aunque en muy escaso número, sí arriban al territorio
peninsular. Por ello, SEO/BirdLife considera conveniente estudiar
algunas medidas de precaución a pesar de que considera que
los riesgos (en la situación actual) son muy bajos.
Se
sabe que cepas poco patogénicas de
gripe aviar están presentes habitualmente en las aves silvestres,
y en especial en las aves acuáticas, aunque generalmente en pequeña
proporción y no causan necesariamente enfermedad o, según los
casos, pueden afectar de forma leve. Según han informado expertos
en la materia de la Unión Europea, existen virus de gripe aviar
del tipo H5 que de forma ocasional pueden volverse repentinamente
muy patogénicos como
consecuencia de determinadas mutaciones. Estas cepas pueden causar
mortalidades elevadas en aves de granja, y de forma muy rara en
aves silvestres (con un solo registro anterior a 1997, año en que
apacere el H5N1).
La
trasmisión del virus en aves de granja resulta más fácil por el
estrecho contacto y exposición a heces y otras secreciones que
pueden contener el virus. En el sudeste de Asia, el manejo de las
aves domésticas, que con frecuencia permite que las aves domésticas
se mezclen con las aves silvestres (principalmente aves acuáticas),
hace más fácil que sea posible la transmisión del virus a las
aves acuáticas migradoras.
El
virus H5N1 se está extendiendo, con focos recientes en China,
Kazastán, Mongolia y algunas regiones de Rusia. La expansión del
virus parece estar, en principio, más directamente relacionada
con los movimientos de aves domésticas. Se conoce, sin embargo,
un antecedente en el lago Erkhel, en la provincia de Kovsgol de
Mongolia, donde la gripe aviar se ha detectado en diversas
especies de aves acuáticas silvestres migradoras
que en principio no parecen haber estado en contacto con aves domésticas.
En este caso, como en otros que han afectado a aves silvestres, la
enfermedad rápidamente se auto-limita. Unos 100 ejemplares (de un
total de 6.500 aves) murieron en el lago donde tuvo lugar el
brote. Un test realizado posteriormente en 139 ejemplares
silvestres en esa misma localidad y otra cercana dio resultado
negativo1.
Teniendo
en cuenta la situación, y en virtud de la información disponible
hasta la fecha por BirdLife International, la organización SEO/BirdLife
considera conveniente precisar una serie de puntos:
1.
Desde una perspectiva española, y en lo que a aves
silvestres se refiere, se debe hacer hincapié en la necesidad de
realizar controles sanitarios muy estrictos en cualquier importación
de aves silvestres de las regiones afectadas. Posiblemente la
mejor medida sea suspender este tipo de comercio que pueda
proceder de las regiones afectadas de Asia.
2.
De la experiencia que se deriva de este brote de gripe
aviar se debe extraer la conclusión preliminar de que una medida
de cautela importante es evitar en lo posible que las aves acuáticas
de corral se mezclen con aves acuáticas migradoras. Para ello,
debe siempre aplicarse el principio de precaución para evitar que
posibles afecciones de diverso tipo que puedan afectar a las aves
de granja, pueda llegar a transmitirse a las aves silvestres con
el riesgo añadido de que éstas, en sus migraciones, puedan
llevar un problema local y puntual a otras regiones del mundo.
3.
Algunas especies de aves acuáticas migradoras que invernan
en España pueden llegar de regiones remotas de la tundra de
Siberia2, tales como la Barnacla
Carinegra o el Ánsar Campestre, las dos en muy escaso número.
En el caso del Ánsar Campestre, sus lugares de invernada en España
se han reducido hasta prácticamente desaparecer como invernante,
posiblemente por causas más relacionadas con el cambio climático,
ya que sus poblaciones reproductoras se mantienen en buen estado
de conservación. Dependiendo de la severidad del invierno, hay años
en que la llegada de estas aves puede ser mucho más numerosa.
Algunas otras especies realizan migraciones de larga distancia
(desde el norte de Siberia) y llegan en pequeños números en los
pasos migratorios hacia África o de regreso a los lugares de cría,
como el Correlimos Zarapitín, un limícola bastante escaso en
nuestro territorio durante las migraciones. Todas estas aves
habitan áreas remotas y generalmente despobladas, por lo que la
posibilidad de que puedan llegar a ser portadores de enfermedades
contagiadas por las aves de granja es muy baja. A ello se suma la
gran escasez con la que llegan a nuestro territorio. Hay que tener
en cuenta además que las migración es una actividad energéticamente
muy costosa para las aves, y solamente las que presentan un buen
estado de salud pueden abordar migraciones que en muchos casos
entrañan desplazamientos de miles de kilómetros.
4.
A través de la amplia red de anilladores de España,
existe la posibilidad de tomar las muestras necesarias para el análisis
de aquellas especies de aves
migradoras que con mayor probabilidad proceden de Siberia.
|