Ante
la posibilidad de que la UE vuelva a legalizar las redes de
deriva en el Mediterráneo, prohibidas desde 2002, WWF/Adena
realizó una acción frente a la sede de la Comisión
Europea en Madrid protagonizada por una tortuga gigante hinchable atrapada
en una de estas trampas mortales.
Como
acto simbólico, la organización cortó un trozo de una inmensa malla y lo
entregó en la Comisión Europea junto
a una carta dirigida al Presidente del Parlamento Europeo, Josep
Borrell.
WWF/Adena
recuerda que sólo en el Mediterráneo estas artes matan
cada año miles de cetáceos, tortugas, tiburones y otras
especies marinas en peligro.
El
Parlamento Europeo y la Comisión Europea tienen la intención de
legalizar las redes de deriva en el Mediterráneo, prohibidas
desde 2002, con la aprobación del Reglamento de Pesca del
Mediterráneo en el Parlamento Europeo el próximo 9 de junio. WWF/Adena
muestra su profunda preocupación porque de esta forma la UE dará
una salida a las flotas ilegales de redes de deriva de Francia,
Italia y España (melveras). Dado que la UE fue incapaz de hacer
que se reconvirtieran y cumplieran la legislación, cambiará la
ley para que desaparezca el delito, premiando así a los
delincuentes en contra de pescadores que utilizan artes legales y
menos destructivas.
Según
WWF/Adena, con esta decisión de la Unión Europea se torpedearían
15 años de batallas ecologistas y de progresos hacia una pesca
sostenible, prohibiendo las destructivas redes de deriva en 2002.
WWF/Adena recuerda que, sólo en el Mediterráneo, estas artes
matan cada año miles de cetáceos, tortugas, tiburones y otros
seres marinos.
La
flota pesquera italiana, con unos 700 barcos a principios de los años
90, recibió subvenciones de la UE para reestructurar su flota.
Sin embargo, no hizo nada útil con esos fondos y todavía hay más
de 100 barcos que no se adaptan a la normativa. Francia cuenta con
75 barcos que incumplen la ley y Turquía, con 100; Asimismo, España
mantiene una pequeña flota de melveras en el Sur. De
materializarse esta decisión irracional de la UE, supondría un
obstáculo gravísimo al esfuerzo internacional por reconvertir la
peligrosa flota de redes de deriva de Marruecos.
WWF/Adena
documentó en 2003 el gravísimo impacto ecológico de las redes
de deriva utilizadas por Marruecos en el Mar de Alborán; el
informe revelaba que con 177 barcos, la flota marroquí de redes
de deriva era la más letal para la biodiversidad marina en el
Mediterráneo. Los delfines destacaban como las víctimas
principales: entre 3.000 y 4.000 delfines listados y comunes
–esta última especie incluida en 2003 en la Lista Roja de
especies amenazadas de la UICN- se capturaron cada año
solamente en el mar de Alborán. Esto significa más del 10% de la
población de delfines de esta área. Según este informe, otros
13.000 delfines y 100.000 tiburones cayeron en el Estrecho de
Gibraltar y áreas colindantes anualmente. El informe de WWF/Adena
alentó al ICCAT a prohibir este tipo de artes en el Mediterráneo
en 2003.
Al
respecto, José Luis G. Varas, responsable del Programa Marino de
WWF/Adena, comentó:
“WWF/Adena no comprende que el Gobierno Español permita la
gestación de esta maniobra, que supondría un paso atrás sin
precedentes para la conservación de la biodiversidad marina en
Europa y un perjuicio gravísimo para los pescadores españoles
que han hecho un gran esfuerzo por reconvertirse a la
legalidad”.
WWF/Adena
considera que la aprobación del Reglamento del Mediterráneo podría
ser un gran avance para la gestión pesquera en estas aguas. Sin
embargo, en su actual redacción, el Reglamento supondría una
injustificable legalización de un arte prohibida a nivel
internacional y por la propia Unión Europea y cuya reconversión
en España se hizo hace tiempo casi en su totalidad. Las redes de
deriva están prohibidas en el Mediterráneo para la captura de
grandes pelágicos (CE Regulación 1239/98, Recomendación ICCAT
03-04 y decisión vinculante de la CGPM de 2005).
Para
Raúl García, responsable de pesquerías de WWF/Adena “Nos
parece inadmisible la actitud de Bruselas; como la UE no ha sido
capaz de hacer cumplir la legislación vigente, opta
–sencillamente – por hacer buena la pesca pirata, legalizando
una de las artes más dañinas para nuestros océanos. Es un paso
atrás sin precedentes para la conservación marina”
WWF/Adena
se ha dirigido a los eurodiputados alertándoles de esta situación
e insta a la Comisión Europea y a los Estados Miembros a que
abandonen la pretensión de relegalizar las redes de deriva y a
que no permitan que el tan esperado Reglamento de Pesca del
Mediterráneo abra de nuevo las puertas a las redes de deriva en
el Mediterráneo. .
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