El número de aves petroleadas por el Prestige aumenta

Aparecen muertos los dos primeros ejemplares de Pardela Balear, 
especie en peligro de extinción

Madrid/A Coruña 28 noviembre de 2002.- El número de especies de aves petroleadas ha aumentado de 18 a 33, según los datos obtenidos por los voluntarios de SEO/BirdLife que han inspeccionado 14 tramos de la costa de Galicia durante los días 22, 23 y 24 de noviembre. Entre los cadáveres recogidos, se encuentran dos ejemplares de Pardela Balear, especie en peligro de extinción.

Los nuevos datos también reflejan que durante el fin de semana se hallaron varias docenas de aves petroleadas. Esto se suma a las 29 muertas y a las más de 500 que ya han sido trasladadas a los centros de recuperación. Por primera vez se han encontrado aves limícolas, entre las que destacan el Chorlitejo Patinegro, la Aguja Colipinta y el Zarapito Real.

"Para SEO/BirdLife resulta preocupante que el número de especies petroleadas haya aumentado de 18 a 33", declara Antonio Sandoval, uno de los coordinadores de los trabajos de recogida de aves que SEO/BirdLife está llevando a cabo en las costas gallegas. "El descubrimiento de dos ejemplares muertos de Pardela Balear, especie en peligro de extinción, es alarmante. El sábado pasado, 23 de noviembre, hicimos un censo en Cabo Peñas, Asturias, y observamos que pasaban unos cincuenta individuos de Pardela Balear cada hora, que viajaban dirección oeste, justo donde se encuentra la marea negra.

Los voluntarios de SEO/BirdLife también observaron aves parcialmente petroleadas, entre las que se encontraban araos y alcas dirigiéndose hacia el sur.

Se estima que sólo quedan entre 1.750 y 2.125 parejas de Pardela Balear, una especie endémica de las islas baleares, y se sabe que durante su migración se mueven por el área afectada por la gigantesca mancha de petróleo.

En 1991 la población de esta especie alcanzaba las 3.300 parejas. Pero los censos realizados por SEO/BirdLife durante 2000 demuestran que se ha reducido casi a la mitad (un declive del 47% en nueve años). De continuar a este ritmo, la población desaparecerá en 50 años, lo que significa, conociendo la longevidad de la especie, que se extinguirá en tres generaciones.

Semejante declive se debe sobre todo a la depredación de gatos y ratas. Otras amenazas son: la muerte accidental en los barcos palangreros, la destrucción de su hábitat, la degradación de las colonias de cría y la contaminación ambiental.

Fuente: SEO
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Nereida Cuenca
SEO/BirdLife
Responsable de Prensa/ Editora de La Garcilla

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