Manifiesto de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental

La marea negra del Prestige también mancha la transparencia informativa

Madrid, noviembre de 2002.- La Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) considera que las autoridades, tanto de la Administración central como autonómica,  implicadas en el mayor desastre ecológico producido en nuestro país no han actuado con la debida transparencia y diligencia a la hora de ofrecer los datos referidos a la catástrofe. La información no es patrimonio de quien la tiene, y los responsables políticos, en este caso, han hecho dejación de sus funciones al conculcar el derecho a estar bien informados que tiene la sociedad, y que ejerce a través de los periodistas y los medios de comunicación.


Una vez más, ante una situación de crisis, de emergencia extrema, ha sido la descoordinación informativa lo que ha primado. Resulta paradigmático que en esos momentos, cuando más abiertos tienen que estar los canales de comunicación, cuando no debería haber ningún tipo de obstáculo, cuando habría que facilitar al máximo el acceso a informes y testimonios, con el fin de evitar interpretaciones incorrectas en hechos tan complicados, es cuando surgen más trabas y se cierran más puertas a los informadores. 

La descoordinación no es buena ni efectiva ni para los que tienen la obligación de informar, ni para la sociedad ni para los periodistas, que ven aumentado, y mucho, su trabajo; sobre todo cuando se dan tantas opiniones contradictorias y cuando se duda de la principal fuente, la gubernamental. Entonces la, por otra parte obligada, labor de investigación se duplica, con la necesidad de obtener y contrastar más datos y opiniones.

A pesar de los frenos puestos, fundamentalmente en las dos primeras semanas de la catástrofe, y de una primera minimización del hecho, los medios de comunicación percibieron desde un primer momento la magnitud del accidente y se volcaron en su divulgación. Probablemente, nunca un hecho, ambiental o no, producido en nuestro país ha copado tantas portadas y páginas de diarios, y tantos minutos de televisión y radio. Se ha dicho que la acción ciudadana ha ido por delante de la política, y nos atrevemos a decir que la actuación mediática ha ido todavía más de avanzadilla, convirtiéndose en la vanguardia de la movilización popular, al reflejar las verdaderas dimensiones de una catástrofe anunciada.

En siniestros como el que ahora nos ocupa, cobra mayor atención la labor ejercida por los periodistas ambientales. Una especialidad necesaria que deberían contemplar en sus plantillas todos los medios de comunicación puesto que los temas vinculados al medio ambiente tienen cada vez mayor auge e impregnan cada vez más todos los aspectos de la sociedad. Aunque estos especialistas deberían ser demandados no sólo para la labor más convencional de rastreo y difusión de información sino a la hora de participar en debates y tertulias en los que muchas veces sólo se oyen voces escasamente cualificadas.

APIA se creó en el año 1995 y agrupa a ciento treinta profesionales de toda España.

Estas en www.infoecologia.com

Web recomendada: www.arteletra.es