El Salón de la Ecología y el Medio Ambiente SENDA de Barbastro acogió un debate sobre la importancia del periodismo ambiental. SENDA se consolida como una de las grandes citas ambientales españolas. 

Más de 40 expositores de diversos sectores medioambientales participaron en el III Salón de la Ecología y el Medio Ambiente de Barbastro (SENDA), un certamen bienal que se ha consolidado como una de las citas más prestigiosas del sector.

La feria SENDA, que fue inaugurada por el consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón,  Víctor Longas, el pasado día 25 acogió junto a las actividades expositivas, un complejo programa paralelo. Mesas redondas, exposiciones o conferencias hicieron de la localidad oscense de Barbastro durante cuatro días una cita ineludible para todos y cuantos nos preocupamos por el medio ambiente.

En sus más de 3.500 metros cuadrados de exposición pudimos ver paneles de producción solar, sistemas de gestión sostenible para explotaciones ganaderas, mobiliario urbano respetuoso con el entorno, farolas que no generan contaminación lumínica, pero también las propuestas de Coagret, y de los sindicatos como UGT, junto con ambiciosas iniciativas para la gestión sostenible del patrimonio micológico, un proyecto que este año recibió un accésit del Premio Joven y Brillante de Ecología.

Formar o informar


L. Guijarro, Carlos Vallecillo, Clemente Álvarez, Arturo Larena, José Juan Verón y Carlos de la Calle

El papel de los medios se analizó el sábado 27en la mesa redonda “Los medios de comunicación ante la sensibilización sobre el Medio Ambiente: formar o informar”, moderada por el periodista ambiental Arturo Larena (Presidente de APIA y Jefe de Local de EFE) y en la que intervinieron:  

L. Guijarro, de la revista La Tierra; Clemente Álvarez de La Razón, Carlos González Vallecillo del WWF-Adena, Carlos de la Calle de Antena 3 TV, José Juan Verón del Heraldo de Aragón y Juan Carlos Ruiz (Canal Natura). 

Los ponentes señalaron entre otras cuestiones que la información ambiental en los medios acaba en “un cajón de sastre” -secciones de sociedad generalmente- en el que todo vale pese a tratar temas de enorme repercusión para el planeta. Se apuntó además que se trata de una especialidad todavía joven y que la Cumbre de la Tierra supuso un punto de inflexión poniendo de moda este tipo de información.

Sin embargo, el ritmo de crecimiento se ha ralentizado, quizá porque “no sabemos informar y formar al lector” apuntó uno de los ponentes, mientras que otro señaló que debemos ir más lejos y educar frente al periodista que únicamente “martillea con la denuncia". No obstante, la mayoría defendió el papel del periodista como mero transmisor frente al “periodista educador, aunque sin renunciar a la divulgación".

 A pesar del aumento de espacio para estas cuestiones sigue siendo una especialidad marginal y desde el pasado 11 de febrero se ha reducido el tiempo con que cuentan estas noticias en los informativos, señalo otro ponente.

La falta de conocimientos de algunos informadores debido a la temática pluridisciplinar, pero también la de “un publico no suficientemente formado", fueron otras de las cuestiones apuntadas durante las más de dos horas de debate, en las que se reivindicó la base científica de las informaciones, el rigor y una mayor apuesta de los medios por este tipo de periodismo, cuya labor ha sido clave para lograr la actual conciencia ambiental.

El Parque Cultural del Río Vero
Tras las jornadas de trabajo aún hubo tiempo para una visita a las pinturas rupestres del Somontano en la zona de Colungo, todo excelentemente coordinado por Livia, la responsable de Comunicación de SENDA. Cerca del Abrigo de Arpán pudimos ver en un entorno natural único un singular y espectacular conjunto de pinturas rupestres, que abarcan los estilos clásicos de la Prehistoria: arte paleolítico, levantino y esquemático.. Formas creadas en estos abrigos calcáreos por los primitivos agricultores y ganaderos que poblaron en el neolítico estas oquedades.

Un paseo entre pinos, coscojos y madroños –cuyos frutos degustamos- nos acercó hasta el Tozal de Mallata, desde donde observamos a lo lejos el Pico Asba ,-zona en la que el visitante aún puede encontrar viejas carboneras- Betorz y Lecina. Allí, Rosa, nuestra guía, nos ilustró sobre la riqueza de la zona y las pinturas en ella descubiertas.  Una sucesión de escaleras metálicas clavadas en la roca conduce a las pinturas, colgadas del precipicio un cierto vértigo ralentizó nuestro paso, pero una vez superado llegamos a las pinturas que entre 40.000 y 1.500 años antes de Cristo fueron plasmadas en las paredes calizas de este paraje singular del Parque Cultural del Rio Vero, pinturas declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1998.

(Fotos: A. Larena y C. Benito)