El museo ampelográfico muestra variedades de vides autóctonas

Madrid, mayo 2003 (Paloma Larena/Infoecología - Fotos: A. Larena)

Cuando Plinio el Viejo se puso a describir con todo detalle diferentes variedades de vid se estaba anticipando al nacimiento de la "ampelografía", ciencia que desde mediados del siglo XX estudia y describe la vid, sus variedades y frutos. Siguiendo su ejemplo didáctico, el Museo Ampelográfico de El Encín abre sus puertas para mostrar a los visitantes las variedades de vid autóctona que se emplean en la elaboración de vinos con denominación de origen. Se trata del primer museo español de estas características y del tercero del mundo. 


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Desde este martes, los madrileños interesados en conocer más sobre el vino que tanta fama mundial ha dado a zonas de la geografía española como La Rioja, la Ribera del Duero o el Enate pueden acudir al Museo Ampelográfico inaugurado en la sede del IMIA (Instituto Madrileño de Investigación Agraria). Allí se exponen de forma didáctica 233 variedades de vid que acreditan a este museo como la tercera colección del mundo y la primera de España en extensión: son las variedades de vid autóctonas españolas para vinificación con denominaciones de origen, variedades extranjeras para vinos también con denominaciones de origen y otras variedades de vinificación minoritarias. 

El IMIA gestiona desde hace tiempo la colección de variedades de vid más importante de España. En la finca El Encín, sede del organismo, se cultivan 2.726 variedades que constituyen un referente científico y tecnológico en materia de vid y vino. Conscientes de su importancia y motivados por el afán de divulgación, sus gestores han acometido una serie de mejoras "que van a permitir que esta colección siga aportando el conocimiento que el sector vitivinícola español requiere para ser competitivo", han explicado fuentes del IMIA. Entre las acciones para modernizar y conservar la plantación figuran el traslado a una localización más adecuada dentro de la finca El Encín, la instalación de un sistema automático de fertirrigación, la mejora de la conducción, mejora de los caminos de acceso y vallado de la zona. "Como la vid forma parte de una cada vez más extendida y demandada cultura del vino, para facilitar el acercamiento del público a la ampelografía se han seleccionado 233 variedades de cultivo habitual en España que, convenientemente clasificadas, se han dispuesto en este innovador museo", añaden las mismas fuentes. 

El museo es original tanto en su concepción como en su distribución. Así, las variedades se distribuyen en anillos concéntricos entre los que pasean los visitantes. Cada anillo está recubierto de una grava de colores que se asocia al criterio de clasificación de las variedades plantadas: portainjertos (22 variedades), variedades de vinificación autóctonas utilizadas en las denominaciones de origen españolas, variedades de vinificación extranjeras (16 especies), variedades de vinificación comerciales (22 especies), variedades de vinificación minoritarias (44 especies), variedades de mesa cultivadas en España (31 especies), especies de la familia de las vitáceas (3 especies), híbridos productores directos (6 especies) y género Vitis (17 especies). Un cartel identifica cada variedad con características productivas y morfológicas. En el centro se sitúa un umbráculo que asemeja a una gran barrica en la que se disponen algunos paneles explicativos para entender y disfrutar al máximo de la visita.

El museo recibirá, previa reserva de pase, visitas de grupos y particulares. Para evitar el deterioro del paraje, los grupos estarán restringidos a 15 visitantes por turno, fijándose tres diarios los viernes y sábados de 10 a 15 horas. Las reservas se pueden hacer llamando al 91 887 93 62 o dirigiendo su petición a explora@imia.madrid.org.

Más información: IMIA