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Un dibujante
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EL
ROTO. Andrés Rábago, con su pseudónimo El Roto, y sus
viñetas diarias en el
periódico El País, se ha convertido en uno de los pocos
columnistas que editorializa desde los grandes medios de
comunicación sobre
temas ecológicos con ingenio, originalidad y conocimiento
de causa.
Por
algo Adena/WWF le otorgó el otoño pasado uno de sus
premios, por la serie
de viñetas que ha publicado en los últimos años sobre
asuntos como el hundimiento
del Prestige, el ilógico Plan Hidrológico que planteó el
PP y el cambio
climático.
Viñetas
que, además, vertebraron una de las principales exposiciones
que acogió el Fórum de Barcelona el año pasado.
Coincidiendo con la
entrada en vigor del Protocolo de Kioto, y muy en su línea,
El Roto ha publicado un
inquietante dibujo: toda la viñeta la ocupa una visión
general del planeta Tierra, y
un bocadillo que le hace hablar señala: "Vosotros
seguid contaminando, que ya llegará el momento de que os
baje los humos".
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Rafa Ruiz |
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| Un
presidente |
Un
jardín
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Lula
da Silva, presidente de Brasil. Por fin se ha puesto
serio, ha dicho 'hasta aquí hemos llegado' y ha decidido
enfrentarse a los madereros que llevan décadas destrozando
la Amazonia, la principal reserva de biodiversidad del
planeta.
Ha
enviado 2.000 soldados a la zona para proteger a los
policías que investigan el asesinato de una monja
ecologista, ha decretado el veto a la explotación de madera
durante seis meses en ochomillones de hectáreas y ha
firmado cinco decretos para proteger otras 5,2 millones de
hectáreas.
El
Gobierno va a mandar también al Parlamento un proyecto de
ley urgente para la gestión sostenible de la selva
amazómica. El problema es grande. Sólo un dato: En los dos
últimos años, los especuladores han eliminado una
extensión de bosque similar a la mitad de Andalucía.
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El
botánico de Madrid. El 17 de febrero se ha
inaugurado la exposición permanente de la colección
de bonsáis donada por el ex presidente de Gobierno
Felipe González, formada por un centenar de joyitas
vegetales; ahora se puede contemplar en torno a una
cincuentena. Por ser invierno, destacan las
coníferas, especialmente los pinos albar y las
fantásticas y retorcidas sabinas.
La
colección ocupa la ampliación del jardín, que está
a punto de cumplir su 250 aniversario, en lo que era
el talud de Alfonso XII, y ahora se ha convertido en
la terraza de los laureles, una especie de balcón
sobre esta cuidada mancha verde en el corazón de la
gran ciudad; un espacio un poco duro, poco intimista,
no muy adecuado para que los bonsáis se expresen. A
pesar de todo, una visita muy recomendable, una gozada
estética, que además ayuda a acercarnos a la
psicología del gran poder, cómo un presidente
encontraba remansos de quietud en sus tareas moldeando
estos pequeños arbolitos, en gran parte autóctonos
de la península ibérica.
Además,
el Real Jardín Botánico, que depende del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC),
presenta rincones remozados y mucho mejor definidos,
como son el paseo de olivos -tan nuestros-, el rincón
de los helechos y la zona de huerta, con una curiosa
presentación de coles, tanto comestibles como
ornamentales.
www.rjb.csic.es
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Un libro |
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‘Marea
alta’. De Mark Lynas. Editado por
RBA. (PVP: 20 euros).Subtítulo:
Noticias de un mundo que se calienta y cómo nos afectan los
cambios climáticos.
Febrero 2005: entra en vigor por fin el Protocolo de Kioto,
que trata de frenar la emisión de gases de ‘efecto
invernadero’ para suavizar las amenazas del cambio climático
para el planeta, y, sobre todo, para la Humanidad.
Este
libro, Marea alta,
cuenta, al estilo del periodismo anglosajón, con muchos diálogos,
personajes, historias humanas, y menos datos, informes,
ensayos, modelos y predicciones, cómo los efectos del
cambio climático realmente ya se están notando, en Perú,
en China, en Alaska, en Tuvalu.
Su
autor, Mark Lynas, es un periodista ambiental que nació en
Fiji en 1973, y creció en Perú, España y Reino Unido
-vive en Oxford-, ha estudiado historia y política y se ha
convertido en un especialista en los riesgos del cambio climático.
Una obra distinta sobre este problema, con más acción. Más
parece un guión para una serie de películas. Rápido,
entretenido, didáctico. Un aviso: el prólogo a la edición
española no es muy bueno, no está muy trabajado
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Gabriel
Celaya (Hernani 1911, Madrid 1991).Y para estos días
fríos de invierno, su poema 'La nevada', para
mirar con otros ojos, con otra sensibilidad, más allá del
atasco monumental de tráfico. Así son sus versos:
"Esta
noche ha nevado./ Lo veo. / No lo creo. / Mas constato / que
existe el silencio". "Cuando ha nevado / y queda /
el mundo como alerta, / receptivo, / suspendido, / los
hechos más sencillos / son significativos. / Y esa muchacha
/ que levanta el visillo , / ve el misterio". " Es
el silencio: el silencio / esencial de la belleza / en el
que todo resuena / sin confusión, con pureza".
Una
canción
“
¿QUÉ PASA? De
Juanes. De su último disco 'Mi sangre'. Hace
unosaños fue el grupo mexicano Maná el que puso música a las
reivindicacionessociales y ecológicas de Latinoamérica. Ahora es el
compositor colombianoJuanes (de Juan Esteban, 32 años) el que, en su
tercer disco, Mi sangre', lanza al mundo mensajes con carga social desde
el otro lado del Atlántico.
Un
hombre muy afectado por la situación de violencia en que vive sumergida
Colombia, que ya había escrito y cantado canciones sobre las minas
antipersona, por ejemplo. Y una canción '¿Qué pasa?', que dice así:
'La
gente se está matando, la
gente se está muriendo. / Y yo sigo aquí sin
comprender.
/ ¿Qué pasa con el mundo que está tan inmundo? / Qué pasa
pregunto,
qué pasa pregunto. / Que está tan absurdo que está taciturno. /
¿Qué
pasa?, que nada bueno nos pasa. / Y que la paz por aquí nunca pasa. /
Qué
pasa, que sólo la guerra pasa. / ¿Qué es lo que pasa?, pregunto
yo".
Ver
otras sugerencias verdes de Invierno 2005
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