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Más
de 15 mil personas observan cada día a los cetáceos en el
mundo, y 87 son los países que participan en esta actividad
turística según datos facilitados por del Fondo Mundial para la
Naturaleza (WWF) en un taller sobre la observación responsable de
cetáceos.
“Es posible que el turismo masivo o inadecuado ocasione
molestias o daños a las ballenas y delfines, pero estos animales
pueden salir beneficiados si se combinan la educación, la
investigación y el aspecto económico”, señaló Sandra Andraka,
Oficial de Especies de WWF, una de las organizaciones de
conservación que apoya la capacitación para el avistaje de cetáceos.
Con el apoyo de WWF, la Fundación Cethus, la Sociedad Mundial
para la Protección de Animales, y la Sociedad para la Conservación
de Delfines y Ballenas, se realizó en Costa Rica un “Taller de
Introducción a la actividad turística de observación de cetáceos”.
Del 14 al 16 de marzo, representantes de los gobiernos e
institutos de turismo de Guatemala, Belice, Costa Rica, Honduras,
Panamá y El Salvador aprendieron sobre la biología de los cetáceos,
cómo reducir posibles daños a las ballenas durante las
actividades de observación, pautas y regulaciones.
También evaluaron alternativas sobre cómo aumentar los ingresos
para las comunidades que viven de esta actividad, sin perjudicar a
las especies; e iniciaron un proceso tendiente a velar, de forma
conjunta, por la actividad en la región, ya que estos animales no
tienen fronteras, pues migran de un país a otro.
El argentino Miguel Iñíguez, instructor principal de curso,
enfatizó que “la actividad se debe realizar a través de una
cooperación continua entre tour operadores, ministerios de
ambiente, recursos naturales y turismo, e investigadores y
organismos de conservación”.
En el mundo hay 500 comunidades involucradas en la observación
comercial de cetáceos, muchas de las cuales viven de esta
actividad y es Centroamérica una de las regiones donde esta práctica
muestra un aumento anual del 47%. En Costa Rica, hay más de
62 operadores de turismo que se dedican a este negocio, y en Panamá
la actividad captó más divisas que la visita al Canal de Panamá,
según datos del Instituto Panameño de Turismo, informaron los
ecologistas en un comunicado
“Para organismos como WWF, el interés de los ministerios de
ambiente, de los institutos de turismo y de tour operadores es
necesario para poder llenar la brecha de conocimiento en el tema e
ir hacia una adecuada regulación de la actividad en Centroamérica”,
concluyó Sandra Andraka.
Para más información:
Cinthya Flores Mora
Oficial de Comunicaciones
WWF Centroamérica
www.wwfca.org
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