Pedro
Santín, concejal de Medio Ambiente del Grupo
Municipal Socialista hace balance de la gestión ambiental del
Ayuntamiento de Madrid, al que suspende, con un cuatro, por su
"falta de actuación" ante los "graves problemas"
que afectan a la ciudad, como "la contaminación atmosférica, el
ruido y el mantenimiento de las zonas verdes".
Pregunta.-
¿Cómo valora "la gestión verde" de Madrid a lo largo de
este año?
Respuesta.- Si tomamos la máxima de que la ciudad del futuro
es una ciudad verde, como diría Norman Foster, y la contrastamos con
la política ambiental del Gobierno municipal, la conclusión es que
vamos justo en la dirección contraria. Se han tomado decisiones
positivas como la recuperación del tramo Norte del Manzanares o las
limitaciones de la huella sonora de Barajas, pero la política
ambiental no ha sido acertada y si tengo que calificarla no le doy más
de un cuatro.
P.-
Dijo que los presupuestos de la Concejalía de Medio Ambiente para
2005 no abordaban "los problemas reales del medio ambiente en la
capital", ¿Cuáles son estos problemas?
R.- La contaminación atmosférica, la contaminación acústica
y la conservación y el mantenimiento de las zonas verdes. Y en estos
tres aspectos los presupuestos no hacen un apartado distinto con una
política definida. Este año ha sido año perdido para la ciudad en temas
de medio ambiente y los presupuestos para el siguiente más de lo
mismo.
P.-
¿A qué hubiera destinado los 928 millones de euros que Madrid invertirá
en medio ambiente el próximo año?
R.- En primer lugar, a reducir la contaminación atmosférica,
que es el problema ambiental más grave de la capital, por las
implicaciones que tiene. Y, en consecuencia, a reducir el tráfico
privado, a políticas disuasorias, aumentar la peatonalización,
apostar decididamente por las energías renovables y terminar con las
calefacciones de carbón.
P.-
¿Habla de un plan alternativo a las ayudas para la sustitución de
calefacciones de carbón?
R.- Estas ayudas son ridículas e insignificantes, un residuo
presupuestario. No puede decirse que exista una subvención porque ni
se dedican recursos suficientes para que el cambio no sea gravoso para
la gente y pueda dar el paso de cambiar su calefacción, ni se da
suficiente información.
P.-
Y sin embargo, las organizaciones ecologistas denuncian que
"respirar en Madrid es peligroso para la salud".
R.- Superamos los niveles máximos de gases contaminantes que
marcan las directivas europeas y no se reducen porque no se actúa
sobre el foco emisor, que es el tráfico rodado.
P.-
¿Mejorará ambientalmente la ciudad con el Plan de Sostenibilidad
de la candidatura olímpica?
R.- El Ayuntamiento lo plantea desde esa óptica y no le vamos
a quitar la razón en este sentido. Si necesitan esa disculpa para
mejorar la calidad del aire, bienvenido sea el Plan de Sostenibilidad.
Pero exigimos que se mantenga aun cuando no resultemos
elegidos, porque la ciudad se merece un medio ambiente mejor. Madrid
debe ser una ciudad sostenible aunque no organice las olimpiadas de
2012
P.-
Pero ya existe una ordenanza solar y recientemente otra contra la
contaminación acústica, ¿Cómo funcionan?
R.- La ordenanza solar es papel mojado, porque el propio
Ayuntamiento, que es el primero que ha de cumplirla porque así se le
exige, ha inaugurado polideportivos e instalaciones públicas donde no
ha instalado paneles. Y si nos damos una vuelta por las nuevas
construcciones vemos que no tienen paneles y que tampoco se están
dando ayudas para que edificaciones no nuevas los instalen. Tenemos
magnificas ordenanzas que no se cumplen.
Respecto al ruido, llevamos meses con otra ordenanza pero no ha
cambiado nada. El PP elabora su discurso en función de la demanda
mediática pero sin tener en cuenta el propio entorno y sin
presupuestarla, por lo que a la hora de aplicarla se encuentra con
problemas muy serios. No obstante, la sensibilidad ambiental de
Gallardón quedó demostrada cuando utilizó todos los recovecos
posibles para saltarse la declaración de impacto ambiental de la
reforma de la M-30, donde encontró como aliada a la Presidenta
regional.
P.-
¿Han afectado los desencuentros a la gestión ambiental?
R.- Se han notado en el tratamiento de residuos y en las políticas
de agua, porque el Ayuntamiento no ha negociado todavía el convenio
con el Canal de Isabel II. Pero en la M-30 Gallardón ha encontrado en
Aguirre una aliada valiosa e imprescindible para saltarse la ley.