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Incendios
forestales/WWF |
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Madrid, noviembre de 2005 www.infoecologia.com |
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Así lo estima el WWF/Adena al hacer balance de la campaña 2005 de incendios. Aunque la ONG ecologista se felicita por algunas medidas adoptadas por el Gobierno central considera que en que es vital trabajar en invierno para reducir la vulnerabilidad ante el fuego de nuestros montes el próximo verano, e insiste en la necesidad de integrar esfuerzos entre los organismos vinculados al origen de los incendios, así como más atención a las políticas de desarrollo rural. Aunque
es cierto que las condiciones de extrema sequía vividas este verano han
hecho más vulnerables nuestros espacios forestales ante el fuego, este
hecho no justifica los terribles registros, ya que el 96% de todos los
siniestros son provocados directa o indirectamente por el ser humano. Haciendo
balance de 2005, WWF/Adena ha visto con satisfacción cómo algunas de
sus propuestas han sido recogidas por algunas Administraciones, en
especial, la creación de la Comisión Interministerial aprobada por el
Real Decreto-Ley 11/2005, la figura del Fiscal de Sala en Medio Ambiente
y la prohibición del cambio de uso del suelo forestal incendiado
durante al menos 30 años. Sin embargo, cree que no son suficientes. Según
Félix Romero, Responsable del Programa Forestal de WWF/Adena, “La
Comisión Interministerial es un gran avance como punto de partida en la
implicación de las Administraciones con competencias en el origen,
prevención y extinción de incendios pero es insuficiente si no se
implican las CCAA, en quienes actualmente recaen la mayoría de las
competencias de prevención y extinción de incendios”. WWF/Adena
considera que este es en un momento crítico. Los elevados presupuestos
en prevención y extinción han mejorado la eficiencia de los medios de
forma muy desigual entre las distintas CCAA pero, sobre todo, no han
logrado reducir el número de incendios ni la vulnerabilidad de nuestros
montes. Por
ello, para WWF/Adena es urgente reorientar la balanza de gastos
fortaleciendo las medidas de prevención, identificando las causas que
originan los incendios, aumentando la presión judicial sobre los
causantes de los mismos, e invirtiendo a largo plazo en políticas
forestales y rurales serias que mejoren la gestión de nuestros montes y
su entorno para reducir la ocurrencia de grandes incendios. A su vez, insiste en que la virulencia de los incendios está directamente relacionada con el incremento de combustibilidad de nuestros montes, causada por el abandono del medio rural y de los cultivos agrícolas marginales, y por la ausencia de políticas forestales serias. Por ello, la futura Ley de Desarrollo Rural debe apostar por la puesta en valor de los espacios forestales mediante un uso que cuente con la participación de la población rural y que incentive las prácticas agrícolas y forestales ambientalmente responsables. |
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