Forestal
|
|
Madrid, Octubre de 2005 www.infoecologia.com |
|
Tras
el lanzamiento del observatorio de WWF/Adena “Ciudades por los
Bosques”, la organización felicita al Ayuntamiento de Gavá por su
nueva política de compra pública para evitar el consumo de productos
de madera y papel procedentes de talas ilegales. El Ayuntamiento catalán
se suma también al WWF-Grupo 2000 para colaborar con WWF/Adena en la
lucha contra las talas ilegales y promover un consumo responsable de
madera y papel. El
Ayuntamiento de Gavà ha presentado hoy su nueva política de compra pública
de madera y papel basada en evitar el consumo de los productos
procedentes de talas ilegales. El Ayuntamiento catalán ha puesto en
marcha unas medidas de consumo responsable de madera y papel con el
objetivo de eliminar de su cadena de suministro los productos
procedentes de talas ilegales e insostenibles. Además, Gavà dará
prioridad a los productos certificados por el sello FSC, único sistema
de certificación forestal que cuenta con el apoyo de la ONG sociales y
ambientales de todo el mundo. Hasta
el momento, a pesar de las recomendaciones de la Unión Europea y de la
Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), solamente
Barcelona, El Prat de Llobregat y Sant Boi de Llobregat habían
desarrollado y puesto en marcha esta política. Lo que significa que
menos del 1 por ciento de los municipios españoles toman actualmente
medidas para minimizar el impacto de su consumo en los bosques del
planeta. Félix
Romero, Responsable del Programa Forestal de WWF/Adena, recuerda: “Las
Administraciones públicas deben ser conscientes del impacto ecológico
y social que causan al no evitar la compra de productos de madera
procedentes de talas ilegales. Los organismos públicos no deben tener
en cuenta solamente el menor precio en una obra, sino también el menor
coste social y ambiental de sus actuaciones.” Las
Administraciones públicas españolas gastan más de 2.100 millones €
al año en productos de madera y papel cuyo origen desconocen, el 18% de
un mercado en el que las dos terceras partes de lo que se consume es
importado. Sin embargo, estos productos, cuyo uso es preferible frente
al de otros más contaminantes como plásticos o metales, proceden con
demasiada frecuencia de las talas ilegales e insostenibles que están
destruyendo los últimos bosques vírgenes del planeta y la
biodiversidad forestal mundial. Gavà
se ha incorporado también al WWF-Grupo 2000, la iniciativa de esta
organización en la que empresas, administraciones públicas y otras
entidades vinculadas al consumo de los productos forestales colaboran
para motivar la gestión social y ambientalmente responsable de los
bosques del planeta. Desde
el lanzamiento de “Ciudades por los bosques”, WWF/Adena ha
conseguido implicar ya a 37 ayuntamientos. De todos ellos, sólo cuatro
están en la lista verde, 16 en la ámbar y 8.101 en la roja. Estos
datos aparecen recogidos en el
Observatorio
interactivo que
WWF/Adena ha creado
en
su página web mediante el cual los ciudadanos pueden consultar en todo
momento cuál es el grado de compromiso con los bosques de su
Ayuntamiento. NOTAS
El Forest Stewardship Council (FSC) o Consejo de Administración Forestal es una organización internacional independiente, no gubernamental y sin ánimo de lucro que se constituyó en Toronto (Canadá) en 1993 para promover la gestión forestal ambientalmente responsable, socialmente beneficiosa y económicamente viable de los bosques de nuestro planeta. El FSC es el único sistema de certificación forestal que está basado en el equilibrio de intereses sociales, ambientales y económicos, tanto a escala global como local, y cimentado sobre los principios de participación social, verificación independiente y transparencia. Sus miembros son representantes de la industria, ONG, selvicultores, grupos indígenas, etc. de países del Norte y del Sur y su objetivo es promover una gestión forestal económicamente viable, socialmente beneficiosa y ambientalmente responsable en los bosques de todo el mundo. El FSC ha certificado 51 millones de hectáreas de superficie forestal y más de 3.500 cadenas de transformación de productos en todo el mundo. |