E-columna

La caza del hombre

Por Carlos Pérez Cembrero para Infoecologia
Madrid, diciembre de 2005 www.infoecologia.com

Infoecologia.-  A 180 millas mar adentro, en un punto del Océano Antártico, cuarenta y cuatro guerreros intentan dar caza a la flota ballenera japonesa. No, no hablo de Greenpeace. Sus valedores ya hablan bastante de si mismos y no necesitan ayuda alguna  para cultivar su bien forjada leyenda a prueba incluso de “prestigiosas” desapariciones. Hablo de los voluntarios de Sea Shepherd (www.seashepherd.org). 

Hablo del Farley Mowat, su barco negro con alma de guerrillero. Hablo de activistas sin red. Hablo de una tribu capaz de jugarse realmente la vida para detener la carnicería. Hablo de aquellos que consideran que destruir la maquinaria que provoca la matanza  no solo es ético sino obligado. Hablo de aquellos que embisten con la proa y que llevan las banderas y nombres de los balleneros que ya han hundido pintados en el casco de su nave. De verdad que son admirables. He navegado con ellos. Me recogieron de un vertedero y me dieron un baño de sal y adrenalina. Me enseñaron nuevas formas de luchar. Me desesperaron por su improvisación. Me conquistaron por su auténtico valor. Por su lealtad. Les debo mucho y quiero arrimar el hombro ahora que ellos intentan cazar al cazador. 

Están “echando el resto”. Lo hacen cada vez. Luchan constantemente por conseguir media tonelada más de combustible que les permita llegar hasta el enemigo o acosarle durante unos días más. Su viejo barco se mantiene a fuerza de pura determinación. Maniobrar a las órdenes del Capitán Paul Watson para aprestar el barco a la defensa o al ataque eriza el vello. Jamás hirieron a nadie. “…. Sólo seguimos dos normas Carlos, nunca herimos o dañamos a nadie y nunca pactamos con el enemigo; respetando eso, puedes luchar como quieras …”

Recuerdo un día en el cambio de guardia que Paul planteó lo siguiente: “… si estuvieseis viendo a distancia a un arponero presto a terminar con la última pareja de Ballenas Azules, por ejemplo, y la única posibilidad de detenerle implicase acabar con su humana vida, tan respetable como la de ellas pero no más, pensad detenidamente, … ¿qué haríais? …”. Paul fue el creador de la maniobra de la neumática interpuesta entre la ballena y el arponero. Sí, esta vez si que hablo de Greenpeace. 

El Farley Mowat tiene más años de los que uno quiere recordar. La flota Japonesa, sin embargo, dispone de todo el dinero y tecnología necesarios para alcanzar la velocidad que necesitan para asesinar lo que todavía desconocemos. El Farley lleva a bordo un helicóptero, no quiero ni imaginar lo que les habrá costado conseguirlo ni el carácter de quien se atreve a pilotarlo entre los hielos. Como dicen en un e-mail enviado desde el barco en plena persecución, “ … quizá perdamos nuestro barco y acabemos dentro de nuestras lanchas salva-vidas en las próximas horas. Estoy bastante seguro de que vamos a tener que afrontar daños. Sin embargo, quiero que sepáis que no hay ningún otro lugar en el mundo en el que nos gustaría estar en lugar de aquí y ahora, ni ninguna otra cosa que quisiésemos estar haciendo en lugar de lo que estamos haciendo aquí y ahora …”.

Así son estas gentes para las que me atrevo a pedir un poco de atención y si es posible algo de ayuda. La necesitan. Entra en su web, www.seashepherd.org quizá veas algo que te habla de un tiempo distinto, mientras seguimos viendo como día a día la barbarie deambula incansable haciendo negocios sucios.

Carlos Pérez Cembrero, para www.infoecologia.com 

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